Cerebro y mindfulness – Daniel J. Siegel

Por María Pardo Arenas.

 

 

«La ciencia ha demostrado que prestar atención plena, es decir, atender a la riqueza de las experiencias en el aquí y el ahora, mejora la fisiología, las funciones cognitivas y las relaciones interpersonales. Estar completamente presentes en la conciencia nos abre nuevas posibilidades de bienestar».

 

Esta es la interesante ―aunque controvertida― tesis de partida. El mindfulness es, según Siegel, el objetivo universal de todas las culturas. Ser capaces de centrar la mente en el presente (tanto en su vertiente temporal como en la espacial), de establecer una sintonía personal con lo que nos rodea, ha resultado tener consecuencias muy positivas para la fisiología cerebral: produce un crecimiento en el cerebro y sus conexiones que fomenta una autorregulación equilibrada y permite la flexibilidad mental y la autocompresión.

 

Desde esta perspectiva el autor critica la práctica clínica actual. En ella no se tiene en cuenta la salud mental, sino que se pasa directamente, sin miramientos, a los síntomas de la enfermedad, aplicando una lógica causal basada en el binomio enfermedad-remedio externo. Se menosprecian así descubrimientos milenarios que prueban el poder de la mente y su importancia a la hora de enfrentarnos a los problemas, tanto de salud como de cualquier otro tipo.

 

Para introducir al lector en el concepto de mindfulness se mezclan en la obra experiencias subjetivas (lo que Siegel llamará «vías personales») con visiones científicas externas sobre la mente. Entre estas últimas se encuadra un breve recorrido por la neurología en el que se explican nociones básicas pero sustanciales para conocer el soporte físico de los “experimentos vitales” que el autor lleva a cabo.

 

Se advierte en la primera línea del prólogo que el libro es un «viaje hacia el centro de nuestras vidas», y la mejor manera que Siegel encuentra para hacer patente esta idea es irnos llevando por sus experiencias vitales. Así, narra en el capítulo 3 su “semana de silencio” de una manera muy vívida, explicando al detalle lo que siente y cómo su experiencia del mundo va transformándose a medida que pasan los días. Por otro lado, su otra “vía personal” es la exposición de casos reales de personas que han acudido a su consulta psicoterapeútica. En ellos se explican los obstáculos a que ha de enfrentarse en este campo por defender esta peculiar manera de concebir la salud mental.

 

El problema que supone, a mi juicio, este planteamiento, es el alejamiento que existe, tanto mental como físico, entre las culturas que lo proponen y la occidental. ¿Podemos ser realmente capaces de deshacernos de nuestra visión “cosificadora” y egoísta y, siguiendo meros ejercicios teóricos llegar a vivir el mundo de esta manera? Parece cuando menos dudoso que se pueda llegar a experiencias del tipo de las que propone el autor sin estar inmiscuidos totalmente en un ambiente que proporcione las condiciones necesarias para lograrlo. Entre las cuales ha de estar la de haber sido criado en otra manera de ver el mundo, las cosas y a las personas, en haber vivido siempre percibiéndolas así. En definitiva, parece cuestionable que un “cambio de paradigma” tan enorme pueda darse independientemente de una experiencia realmente transformadora, podríamos decir que casi mística. Si esa “experiencia” puede darse con las herramientas teóricas de Occidente hay razones para suponer que no estamos hablando del mismo tipo de cambio.

 

 

Editorial: Paidós
Fecha de publicación: 16/09/2010
384 páginas
ISBN: 978-84-493-2409-3
Precio: 25 euros
Formato: 15,5 x 23,3 cm.
Encuadernación: Rústica con solapas
Colección: Transiciones
Traductor: Montserrat Asensio

Related Posts with Thumbnails

3 respuestas a Cerebro y mindfulness – Daniel J. Siegel

  1. Pienso que hay que tomar conciencia plena de las experiencias de las grandes maravilas que Dios nos ha brindado, y pienso que el autor Daniel, J. Siegel, pone un tanto a un lado la creación divina . Ese cuestionamiento me hago, será posible basarnos solamente en nuestras capacidades como , la autoreegulación, la felxibilidad mental y la autocomprensión , sin tener presentes las promesas de Fe que nos ha ofrecido Dios nuestro Señor-

    gina
    12 marzo 2011 at 23:50 pm

  2. No son meros ejercicios teóricos, son ejercicios prácticos, que cambian realmente el cerebro y nuestra mente. Prueba y ahorrate mejor el imaginar o pensar que aquí en occidente nuestra mente no puede cambiar por diferencias culturales. Hablar tanto no sirve de nada. Si lo pruebas almenos tendrás una experiencia que contar. Un saludo

    Maite
    16 octubre 2011 at 9:20 am

  3. Y Gina me parece muy bien tu opinión, pero aquí se habla de ciencia y no de religión, tu puedes practicar meditación y enfocar el sentido de tu meditación a lo que tú quieras. Pero no todos vamos a hacer lo mismo, porque son tus creencias y no las de todos. Un beso

    Maite
    16 octubre 2011 at 9:25 am

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *