Mozart, Salieri y `Amadeus´: La realidad conjugada.

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Por Roberto Rowies.


No es un artículo fácil de escribir: primero porque Mozart es a mi parecer uno de los genios más grandes de la música; y segundo porque el film `Amadeus´, está, dentro de mi imaginario selectivo de impresiones, entre las mejores películas de todos los tiempos. ¿Dónde radica el problema entonces?

Cuando investigué las intrigas que rodearon a la composición del famoso Réquiem K.626 (la última obra) encontré serias deficiencias históricas con respecto a la película americana de Milos Forman del año 1984, ganadora de 8 premios de la academia. La realidad conjugada prevé cierta displicencia con respecto a las verdades formadas en la sociedad. No es un ensayo sociológico, sino sobre una verdad especifica que se instaló a partir de mecanismos bien aceitados del capitalismo, para que crean una verdad aparente, una realidad conjugada en sus términos.


La adaptación general escenográfica fue excelente. La adaptación histórica resultó burda y conveniente. Mostraron a Mozart como un animal vil, presuntuoso, egoísta y mujeriego, aunque genio; a Antonio Salieri (compositor italiano coetáneo) como un ser despiadado, indigno, falto de talento y asesino. Basaron sus serias ejecuciones en la famosa obra teatral inglesa Amadeus del dramaturgo Peter Shaffer (1979). Este, a su vez, basó su obra íntegramente en la ópera de Rimnski-Korsakov y en el poema casi épico Mozart y Salieri de Alexander Pushkin, escrito casi un siglo antes.

Ambos se juntaron e hicieron el film americano. En una declaración pública que hicieron, dijeron: “el film no pretende ser una obra biográfica, aunque lo es, sino que intenta llegar a un público más sencillo, menos sofisticado”1. Si tomamos en cuenta que está dentro de las 10 películas más ganadoras de Óscar de la historia, podemos decir que lo hicieron, llegaron a ese público. Chaplin, cincuenta años antes, en `Tiempos modernos´ ya anunciaba el futuro. Somos pequeños seres, maquinitas, numeritos, que funcionamos a fricción, podemos apretar algún botón, pensar de vez en cuando, pero no radicalizar.


Salieri asesino de Mozart es la constante de la ecuación: Pushkin, Korsakov, Shaffer y Forman, completan una combinación de intelectuales creadores de realidades, sometidos en algunos casos, a caprichos ajenos. Pero no podemos negar que los intelectuales, en todas las épocas, son creadores de realidades. La historia, falseada, llegó hasta nosotros intacta. Bastaría con leer a Peter Brown [1] (musicólogo americano) o a Eric Bloom [2] (biógrafo de Mozart) para darnos cuenta enseguida de la falsedad de los hechos. Ni hablar del epistolario completo que publicó Emily Anderson [3] en 19303, que si tienen la posibilidad de leerlo, aclararía aun más los puntos oscuros.

Peter Brown afirmaba en un artículo de 1991 que existió una manía mozartiana en la década de los 80, donde a Mozart se lo proclamó como un genio indiscutido, a pesar de todas las controversias de la película, a Salieri como a un asesino y mediocre músico, a pesar de tener datos históricos que decían lo contrario. El film se aseguró un lugar en la historia, merced de los músicos, y se aseguró un lugar en el imaginario colectivo. Difícil competir contra el megaconstructor de realidades llamado “Hollywood”.

¿Difícil? Si. ¿Imposible? No, en absoluto. Difieran conmigo. Escuchen de este vil animal que crearon los norteamericanos, su Réquiem para difuntos, K.626, Don Giovanni o La flauta Mágica. Alguna de sus sonatas (como la K.331), la Pequeña serenata nocturna, K.525, la Sinfonía N°40 K.550 o la misa K.427 escrita para su esposa Constanze. Difieran conmigo. Deléitense con el mediocre de Salieri y sus divertimentos para vientos, o alguna de sus óperas o sus conciertos para piano. Peor aún. Veamos cuántas ediciones discográficas o impresas se hicieron de cada unos desde 1984. Nos daremos cuenta de la verdadera magnitud de los hechos. El público creyó la mentira. La realidad conjugada se hizo trizas. Se produjo un nuevo axioma. Una nueva verdad quedó instalada.

*

1 Peter A. Brown (1991). “Amadeus y Mozart: las cosas en claro”. Tomado de The Scholar, Volumen de América 61, Número 1, Invierno 1992.

2 Eric Blom. “La muerte de Mozart”. La música y las letras, 38, № 4, Octubre, 1957, p. 320.
3 Emily Anderson (1938). “The letters of Mozart and his family”. Mc Millan & Co., calle St. Martin´s. Londres.

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3 respuestas a Mozart, Salieri y `Amadeus´: La realidad conjugada.

  1. ¡Pobre Salieri! Muy interesante post!

    Eli
    15 febrero 2011 at 13:55 pm

  2. Gracias Eli por el comentario.

    Roberto
    15 febrero 2011 at 16:14 pm

  3. Excelente post y coincido con que Hollywood es un megaconstructor de realidades. Hace poco tiempo vi un documental sobre la vida de Mozart, y en ningún momento se describe a Mozart o Salieri como se lo hace en la película. Además el post me terminó de aclarar las dudas que me quedaban. Muchas gracias.

    Walter
    1 julio 2013 at 21:23 pm

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