Tournée (2010), el ‘New Burlesque’ según Mathieu Armalric

Por Luis Muñoz Díez

 

Se ha estrenado Tournée (2010), cuarta película como director del prestigioso actor galo Mathieu Armalric. Antes que nada voy a confesar que esta crónica es una entrevista frustrada, dado que el director no pudo trasladarse a Madrid, por lo que no sólo me voy a limitar a dar mi opinión sobre su película, que sin lugar a dudas me gusta, sino que voy a dar voz a Mathieu Armalric, y para ello me voy a servir de las palabras del propio autor.

 

Antes de hablar de la película Tournée (2010), daré unas fechas, unos títulos y unos nombres que a cualquier buen aficionado del Cine le van a dar una idea exacta de que no estamos hablando de una revelación sino de un actor-director muy reconocido. Francés e hijo de una polaca de religión judía -este dato tiene importancia por la influencia que su cultura tiene en su obra- procedente de la misma aldea que Roman Polanski, y la verdad, no sé si es porque conozco este dato, se parecen un poco. Fue reconocido con el César al actor revelación en 1997 por Comment je me suis disputé…(ma vie sexuelle) (1996), de Arnaud Desplechin, y una vez revelado volvió a recibir dos veces más el César como mejor actor en 2005 por Rois et reine (2004), de Desplechin, y en 2008 por La escafandra y la mariposa (2007), de Julian Schnabel.

 

También, ha participado en producciones estadounidenses, en papeles muy por debajo de su talento, quizá llevado por el sueño americano de todo cineasta de recoger un día un Óscar, o por el prestigio de sus directores: 007: Quantum of Solace (2008) de Marc Forster, María Antonieta (2006) de Sofia Coppola y Munich (2005) de Steven Spielberg.

 

Como director ha realizado cuatro películas: Mange ta soupe (1997), Le estade Wimbledon (2001), La chose publique (2003) y Tournée (2010), por la que ha sido reconocido y “consagrado” con el premio al mejor director en el Festival de Cannes de 2010.

 

Armalric, cuenta, y resume muy bien, cómo surgió la idea de Tournée (2010), cómo fue creciendo de otra idea, de una simple imagen:

 

“Trabajaba con el guionista Marcelo Novais Teles sobre el texto The Other Side of Music-Hall, una recopilación de notas escritas para un periódico por Colette cuando éste tenía entre 33 y 39 años y en el que describía sus giras: “corríamos al hotel, al agobiante vestuario, y hacía las cegadoras luces. Corríamos impacientes, cacareando como aves de corral, con la ilusión de vivir rápido, de ser dulces, de trabajar, de apenas pensar, de no cargar con lamentos, ni remordimientos ni recuerdos”.”

Estas palabras de Colette influyeron y pesaron como idea en el proyecto, porque casi literales las hace suyas el productor Joachim Zand, escrito, dirigido e interpretado por Armalric, cuando habla de las mujeres que forman el grupo de New Burlesque, al que ha convencido para venir de USA a Francia de tournée y les arrastra en un viaje a ninguna parte, y más si se da el caso de que Joachim Zand no puede volver a París, que es su casa, porque sólo dejo enemigos, deudas y un matrimonio roto.

 

Armalric, y su guionista, tuvieron muchas dudas a la hora de cómo adaptar a nuestra época el espíritu libre y provocador de Colette:

 

“Buscábamos los equivalentes contemporáneos en el striptease, en la vida nocturna. Pero no encontrábamos a nadie que tuviera esa atracción por el movimiento, ese sano gusto de Colette por la provocación. Hasta que vi una doble página en Libération. Había fotos de Dirty Martini, el personaje con el estilo más cercano a Fellini, y en Kitten on the Keys el que toca el piano. Al ver el artículo, de repente, tuvimos la sensación de que Colette estaba allí, en esa tórrida sensualidad juguetona y esa afirmación íntima y política de la belleza potencial de cada uno de los cuerpos, independientemente de cual fuera su edad. Reunían el peligroso placer de la interpretación, la timidez, la valentía, la fragilidad tentadora… Todo ello estaba en esa doble página que retrataba a las componentes del New Burlesque.”

 

Pero ante ese mundo alegre y superficial de las componentes de New Burlesque, en su propuesta constante de vivir aquí y ahora, está el contrapunto y la desazonada existencia del productor Joachim Zand, un Juan sin tierra, venido de su autoexilio americano a recuperar su espacio en París. Este fuerte contraste de luz y sobra vital, muy bien impregnado en la película, lo aclara las mismas palabras de Armalric cuando explica cuales fueron los componentes que inspiraron el proyecto, para nutrir el exuberante colorido de las chicas con la tensión dramática que posee la película:

 

“Estábamos en el comienzo, sólo contábamos con la doble página y unas cuantas fotos, pero yo quería tener una historia. Antes de que nos las encontráramos desnudas. Coincidió con que el productor Humbert Balsan se suicidó. Su muerte me impactó y me hizo reflexionar sobre la fragilidad que tenemos como mortales. Unida a mi fascinación por los productores, su locura y su valentía. ¿Dónde encontraban la fuerza para continuar? Así se fundieron las dos ideas y surgió la historia de un hombre que lucha contra la melancolía. Un ex productor de televisión que, gracias a esas chicas, regresa a su país para hacer que triunfen y, a través de su éxito, logra su resurrección”

 

El guionista y director reconoce la influencia familiar y cultural del llamado humor judío, de sesgo tragicómico:

 

“Amo a Lubitsch, Saúl Bellow, Isaac Bashevis Singer y también el humor de mi abuela, una judía polaca que llegó a Francia en 1904 después de que toda su familia muriera en los campos. Este humor, esta relación con la existencia, es lo que tengo la impresión de haber recobrado a través de los comediantes de Tournée (2010). Uno no debe dejarse llevar por la auto conmiseración, sino transformar la situación en una fiesta”

La imagen de Tournée (2010) es impactante, ese espectáculo de cabaret y provocación visto siempre desde bambalinas consigue la complicidad del espectador y lo mantiene en tensión esperando que nada se tuerza y todo salga bien, y la tensión cómplice se ve recompensada porque el espectáculo de las mujeres es de una energía sensual prodigiosa, de un desprejuicio al mostrar sus cuerpos, a veces enormes, pero cuidados, al límite, en un ejercicio de bella auto-aceptación logrando una magnético atracción para la mirada que te rinde ante ellas.

 

Si las chicas seducen, el productor errante también, dado que su figura nunca se afea por que nunca nos cuenta con claridad porque no le quieren en París y cuál fue la verdadera razón de su marcha. En cambio, queda marcada su lucha constante, su faceta de productor protector de las New Burlesque, a las que cuida con mimo e interpretadas, sin fisura, por las actrices Miranda Colclaurse, Suzanne Ramsey, Linda Marraccini, Julie Ann Muz y Angela De Lorenzo.

 

Mathieu Armalric es un actor al que se rifa el cine francés, presta su menuda figura en un acto de fingimiento constante. ¿Cuál es la razón de su fingimiento? Aparentemente, que nada preocupe a sus estrellas, pero no es difícil apostar porque no quiere que se conozcan sus miedos ni sus dudas asistenciales. No quiere defraudar, quizá sienta miedo de defraudar a ese puñado de mujeres a las ha embarcado en este viaje a ninguna parte en que a veces te sitúa la vida cuando se empeña en dejarte en dique seco.

 

Si después de leer mi frustrada entrevista no sienten algún interés por la figura de Armilric, en general, y por su película sensual Tournée (2010), en concreto, realmente mi crónica también habrá sido frustrada.

 
 
 

Tournée (2010) se estrenó en España el 13 de mayo de 2011.

 

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