Brando Skyhorse, ganador del PEN/Hemingway, habla para Culturamas

Entrevista realizada por Rebeca García Nieto.

 

 

 

 

 

Brando Skyhorse es el escritor norteamericano que se alzó con el  PEN/Hemingway Award 2011 por su novela The Madonnas of Echo Park, por la que fue también galardonado con el Sue Kaufman Prize for First Fiction otorgado por la American Academy of Arts and Letters. Tras graduarse en la Universidad de Stanford, completó el máster para escritores (MFA Writers´ Workshop program) en la Universidad de California, Irvine. Antes de publicar su primera novela trabajó como editor en Simon & Schuster y creó su propia editorial, Skyhorse Publishing.

 

 

1. En primer lugar, enhorabuena por el PEN/Hemingway Foundation Award.  ¿Qué ha supuesto para usted haber sido galardonado con un premio de tanto prestigio?

Cuando se publicó The Madonnas of Echo Park estaba tan ocupado con la promoción del libro que la idea de ganar algún premio, por no hablar del Pen/Hem, no entraba en mis cálculos. La probabilidad de que un libro llame la atención en el mercado actual, y mucho menos gane un premio, son remotas.  Más de 150 libros compitieron por el Pen/Hem el pasado año. Ganarlo ha sido una experiencia decisiva, tanto para mi consolidación como autor publicado como en mi experiencia personal. Como escritores queremos la aprobación de lo que escribimos, pero debemos hacer nuestro trabajo sin ella si queremos que nuestras historias vengan de un lugar sincero y honesto. El hecho de que el Pen/Hem sea otorgado por otros escritores te concede algo más que aprobación: te proporciona un sentido de pertenencia, un sentimiento de que estás en el camino correcto. Los miembros del jurado de este año -Jayne Anne Phillips, Allegra Goodman y Edward P. Jones – son escritores extraordinarios cuyas obras y trayectorias he admirado desde hace mucho tiempo, lo que hizo que ganar el premio fuese mucho más especial.

 

2. Su primera novela ha sido comparada con obras de Junot Díaz y Sandra Cisneros. Como ellos, da voz a una comunidad que ha sido obviada con demasiada frecuencia. ¿Cree que en Estados Unidos existe un interés creciente por las experiencias de los inmigrantes? ¿Se identifica con estos autores?

Los libros de Sandra y Junot han jugado un papel decisivo tanto en mi desarrollo como escritor como de cara a demostrar a los editores que hay un lugar para mi trabajo en las estanterías. Me identifico más con sus libros que con ellos como autores, ya que cada uno sigue un camino único en su carrera como escritor, un camino que sólo funciona para ese autor en particular. En cuanto a si América está preparada para más libros sobre la experiencia de los inmigrantes, es una pregunta complicada, ya que las vivencias de los latinos mexicanos son diferentes de las de los asiáticos, africanos o árabes. Nosotros compartimos una frontera y la historia común de nuestras tierras, los inmigrantes que provienen de otros lugares no poseen ese pasado compartido y, en consecuencia, no tienen esa carga adicional. Para los americanos es más fácil valorar las vivencias de los inmigrantes de otros países, de la misma manera que para los europeos es más fácil valorar los problemas de los inmigrantes en América que examinar los suyos propios. Preferimos empatizar con los problemas de otro país en lugar de abordar los propios, pero no se trata de un fenómeno americano, es humano.

 

3. ¿Cuáles son los autores que más influencia han tenido en su obra?

 

Una amplia gama de escritores influyó en mi obra cuando empecé a escribir. George Orwell, Faulkner, Virginia Woolf están ahí, al igual que Kazuo Ishiguro, John Fante, Annie Proulx, Raymond Chandler y Jane Austen. Aunque un escritor nunca deja de leer, ya que sigues leyendo y descubriendo escritores que influyen en tu obra mientras ésta evoluciona. Roberto Bolaño, Ali Smith, Milan Kundera… La lista es infinita si quieres que tu obra mejore y si de verdad disfrutas de cómo un libro te transporta a un tipo de experiencia distinta, aunque semejante de un modo reconfortante, a la tuya propia.

 

4. La mayor parte de personajes de The Madonnas of Echo Park son mujeres. ¿Le resultó difícil ver el mundo desde la perspectiva de una mujer?

El hecho de haber sido criado por mi madre y mi abuela –y una larga serie de padrastros- hizo que mi atención gravitara sobre las historias femeninas de Echo Park. Si capturé ese mundo con precisión, fue debido a esa educación. En la ficción contemporánea es difícil encontrar autores masculinos que dejen a los personajes femeninos el mismo espacio que conceden a los masculinos. Nunca entendí por qué. Para escribir un libro ambientado en un vecindario como el mío, donde no es infrecuente que una mujer sea abandonada por su marido, como lo fue mi madre, las narradoras y los puntos de vista femeninos eran esenciales para que el libro fuera fiel.

 

5. La religión está implícita en el título del libro, y en determinado momento de la narración ocurre un milagro. ¿Qué papel juega la religión en la novela?

La religión es secundaria a la fe en Madonnas, y muy similar a mi actitud hacia la política o la inmigración. A mí me interesaban menos los entresijos de estos conceptos y más el cómo estas grandes cuestiones afectaban a mis personajes a una escala más íntima y personal. A las personas les puede motivar la política y la religión en la vida real, pero en nuestro día a día cogemos estos conceptos y los aplicamos a situaciones más prácticas – cómo pagaré el alquiler, cómo compraré comida y ropa para mis hijos, etcétera-. Yo estoy más interesado por la cotidianidad de la vida de un personaje y creo que incluso los más religiosos, más que plantearse cuestiones ideológicas, ejercen la fe minuto a minuto. La religión proporciona una estructura. La fe proporciona la energía que aplicamos en los detalles cotidianos de nuestra vida diaria.

 

Echo Park, L.A.

 

6. El título original del libro, Amexicans, parece aludir a una identidad moldeada por diferentes culturas. En este sentido, ¿cómo aborda su novela el problema de la identidad en la América multicultural contemporánea?

Al principio de Madonnas un jornalero pronuncia una frase que dice: “Cuanto más pierdas, más americano podrás llegar a ser”. Esta idea no sólo refleja la pérdida de las tierras que un día fueron México a manos de los americanos, sino la pérdida de la identidad en aras de un ideal americano que va más allá de hablar un lenguaje y una identidad común. La idea del crisol es un concepto del siglo XVIII al que se ha acudido en los últimos cuarenta años en un esfuerzo por incorporar ideales y bagajes multiculturales en nuestro diálogo nacional, y así expresiones como “afro-americano” o “asiático-americano” han encontrado una buena acogida. Sin embargo, en los últimos años se ha producido un “reflejo nauseoso” xenófobo contra los latinos que, no por casualidad, coincide con el hundimiento de una economía y un alto desempleo, épocas que históricamente han visto a los puntos de mira de un país volverse contra los inmigrantes, ilegales o de otro tipo. Muchos personajes de mi libro no son inmigrantes ilegales, pero tienen que lidiar con las mismas situaciones que éstos a causa del idioma que hablan o del color de su piel. No creo que mi libro trate de abordar el “problema de la identidad multicultural”, sino que trata de ilustrar, de la forma menos política y didáctica posible, las vidas de varios personajes que deben afrontar situaciones concretas en las que su identidad juega un papel protagonista. La identidad influye en sus decisiones pero es secundaria a las acciones de cada protagonista, lo que creo es un reflejo certero de la vida. Todo retrato de, o consideraciones sobre, la identidad en este libro son estrictamente personales.

 

7. La “Nota del autor” ficticia que abre el libro me recuerda a algunas de las novelas de Philip Roth.  ¿En su novela se abordan algunos temas rothianos, como la invención del self y la naturaleza apócrifa del “Yo”?

Todo escritor necesita encontrar su propio lugar en su obra. Ésa es la razón por la que, como he dicho, todos los asuntos de la identidad de este libro son específicamente míos y sólo míos. Al haber sido criado no como mexicano sino como indio-americano, y como mexicano que no sabía que lo era hasta que tuvo doce o trece años, la identidad y la invención del self son aspectos con los que lucho cada día, en particular porque el “self” que vivo ahora fue inventado por mi madre, no por mí. El libro trata estos asuntos únicamente en cuanto a que trato de lograr entender mi lugar en este país como mexicano-americano o como indio-americano o simplemente como americano. Cuando digo “Yo”, ¿el “yo” que habla es mexicano, indio-americano, americano o simplemente yo? Cualquier minoría en América tiene una relación complicada tanto con el país como con la idea de ser americano. Madonnas es un intento tanto de ilustrar esto a gran escala como de deconstruirlo en un nivel íntimo y personal. En mi forma de entender la identidad ha impactado no sólo el hecho de vivir mi vida como parte de una cultura marginal, sino también el haber aprendido a ser aceptado por otra. En consecuencia, mi interpretación del “Yo” difiere en gran medida de la de otros latinos, pero he encontrado montones de personas que conectan con los personajes del libro simplemente como outsiders, que es un concepto al que puede remitirse cualquiera que haya sido alguna vez humano.

 

8. Según tengo entendido, actualmente está trabajando en sus memorias. ¿Estarán de algún modo relacionadas con The Madonnas of Echo Park? En otras palabras, ¿el lector de las memorias llegará a conocer al “verdadero” yo que firmó la Nota del Autor de su primera novela?

 

Los lectores de las memorias, que se van a llamar Things My Fathers Taught Me y serán publicadas en 2013,  verán cómo mi propia historia inspiró la ficticia “Nota del autor” y cómo difiere. Curiosamente, en la edición francesa de Madonnas la nota aparece al final del libro, lo que da al libro un efecto diferente. A menudo le cuento a la gente el resumen rápido de las memorias –crecer con cinco padrastros-, pero es mucho más que eso. Es la crónica de una historia familiar que muestra cómo una serie de personas concretas se convierten en disfuncionales, rotas. Cuando era pequeña, mi madre no tenía planeado hacerse mayor y casarse cinco veces. ¿Qué sucedió? Ella no tenía intención de negar su herencia mexicana y reinventarse a ella y a su hijo como indios-americanos. ¿Cómo ocurrió? ¿Cuáles fueron los pasos que la llevaron a creer que ésa era la mejor manera de vivir su vida? El terreno físico será similar al de Madonnas, pero en ningún caso se solaparán, ya que eso implicaría que me pagaran dos veces por escribir el mismo libro y ¡eso sería hacer trampa!

 

9. El año que viene su novela saldrá publicada en México, ¿espera el mismo interés por las vivencias de los inmigrantes al otro lado de la frontera?

 

Tengo curiosidad por ver cómo va a ir la traducción de la novela en México. Tal y como dije antes, el hecho de abordar historias de inmigrantes mexicanos podría ser más complicado para los americanos que las historias de inmigrantes africanos o asiáticos. Por eso había supuesto que Madonnas podría ser de mayor interés para los europeos, ya que les permitiría analizar sus propias situaciones de inmigración bajo las mismas premisas. Madonnas ya ha sido publicada en Francia y la respuesta ha sido positiva, en el sentido de que las entrevistas que concedí a los medios franceses dieron lugar a debates sobre los problemas de inmigración existentes en Francia. Podría ser una tema demasiado sensible para los lectores mexicanos o podría ser entendido como un tema específicamente americano, pero mi esperanza es que los lectores vean las profundas relaciones existentes entre las vivencias méxico-americanas y las mexicanas, les interese y saquen algo de esperanza de su lectura.

 

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