The Cure: Del rock gótico al Primavera Sound!

 

“Se nos ha llamado depresivos, cuando lo único que reflejamos era apatía” (Robert Smith, The Cure)

 

Por Eduardo Moraleda Mazo.

A pesar de sus más treinta años sobre los escenarios están hechos unos chavales. La muestra, su enorme y exultante concierto en el Primavera Sound 2012 de Barcelona. Han tirado de fondo de armario de su amplio repertorio, mezclando la pasión de sus inicios, sus temas oscuros y su nuevo semblante de pop equilibrado y fluido. Hace 20 años estrenaron su mayor álbum, Wish, donde se oye un himno de la banda como es Friday I’m in love, que les consagró en el Olimpo de los Dioses del rock. Hoy toca hablar de sus orígenes, de la leyenda de Robert Smith y los Cure.

Esta formación británica surge como trío, Robert Smith a la guitarra y voz, Michael Dempsey al bajo y Lawrence Tolhurts a la batería y teclados, pasando rápidamente a ser el grupo fetiche del rock gótico de los 80´s. A finales de los años 70, Robert Smith se encontraba tocando como guitarra con Siouxsie, siendo un Banshees más, pero debido  a unos conciertos bastante malos de los Siouxsie y el camino tortuoso que habían elegido tras el punk, decide volcarse en su ya existente y prometedor grupo, The Cure. Es 1979 cuando sacan su primer LP, Tree imaginary boys y en 1980 Seventeen seconds, donde desarrollan un pop atípico y siniestro; deciden instalarse cómodamente en ese entorno. Del bajo se encarga ahora Simon Gallup y elaboran Faith (1981) en la misma línea, como decíamos ciertamente acomodados. Pecan por tanto de reiterativos en Pornography (1982), provocando la marcha del bajista recién llegado. Esta situación casi los lleva su disolución agradado por la pérdida del favor del público a causa de esa monotonía en la se habian instalado.

Un año más tarde, siguen estando solos Smith y Tolhurts, que se apoyan en músicos de reemplazo y, casi sin querer, editan Lets go to bed, que les dispara en la listas. La genialidad casual es su inspiración, que incluso no les convence a ellos mismos, pero que les da el éxito: es un hit. Un par de LP´s más y ya en el año 1985 son un grupo estable: ha vuelto a casa el bajista errante e incorporando de fijo a dos nuevos miembros con los que el grupo se consolida y madura. Su estilo es nítido, inconfundible, dando cabida a gran variedad de sonidos hipnóticos. Se baila fácil y es ligero.

El siguiente hito en su gran carrera es el año 1987 cuando lanzan el doble Kiss me, kiss me, kiss me, que engloba su esencia. Es muy difícil que a alguien no le guste alguno de su cortes, por no decir varios o muchos. Es un trabajo ingenioso, certero y directo. Son los Cure.

Estamos ya en el año 1989, lanzando su mayor éxito conocido hasta ese instante, Disintegration, no solo por lo recaudado, sino también por los éxitos cosechados. Pasan de tocar en locales grandes a estadios, parece que no tienen límites, reciben premios y reconocimientos de todo tipo. Y finalmente, cuando parece que han tocado techo, editan en el 1992 Wish, que fue número uno en el Reino Unido y número dos en los Estados Unidos. ¿Qué más se puede pedir?

De 1994 a 1999 sufren varios cambios estructurales y su música se resiente. Lo que editan ya no es lo mismo, o quizás es que nos habían acostumbrado demasiado bien. De ahí hasta el 2004, que cambia de discográfica, se dedican a realizar giras y a disfrutar de su amplio repertorio en directo. Ya en esta editora publican un nuevo álbum y algún recopilatorio, lo que indica su gran producción en cantidad y calidad. Se prodigan en giras enormes y reformas internas, pero sin alcanzar el nivel de finales de los 80 y principios de los 90. Y así llegamos hasta su último disco de estudio hasta la fecha aparecido en 2.008, 4:13 Dream.

Hace poco, y para rematar la jugada, han decidido sacar a la venta un doble en directo, Bestival Live 2011. A pesar de las críticas de muchos (que si están faltos de ideas, que si son insistentes en reivindicar su época siniestra, que si muchos teclados y pocas guitarras…) lo cierto es que después de más de tres décadas la leyenda de Robert Smith y sus Cure es innegociable (siendo uno de los cabeza de cartel del Primavera Sound, punta de lanza de la música moderna y actual) y han puesto a disposición de la historia del rock (son merecedores de estar en el Salón de la Fama del Rock), y por tanto del patrimonio sonoro de todos nosotros, canciones memorables y LP´s que impulsaron a lo más alto al post-punk británico y como no, a las listas de éxitos. Temas como Friday I’m in love, Just like heaven, Boys don´t cry, Lovesong, Close to me, Play for today, A forest, Lullaby, In between days, Primary, Let´s go to bed, Why can’t I be you? …, son su legado. Como decía Robert Smith al iniciar sus últimos conciertos, “bienvenidos a 1979”.

Larga vida a The Cure.

 

A mi amigo Cesar, el punkie.

 

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