Una catedral llenita de elefante (o de cómo hará la nube la forma del gato)

Por Mariano Velasco

Juan Mayorga se sumerge en el teatro infantil con el libro El elefante ha ocupado la catedral, con ilustraciones de Daniel Montero Galán

Cubierta_elefante_frente_baja

Una preocupación de muchos padres y maestros: ¿a qué edad deberían los niños empezar a acercarse a la lectura de la poesía y del teatro? María Moreno, editora de Veintisiete letritas, prefiere plantear la pregunta a la inversa: ¿a qué edad comienzan los niños a alejarse de la poesía y del teatro? Y no le falta razón, porque nada hay más poético y teatral que el universo infantil. De lo que se trataría por tanto, viene a querer decir la editora, es de conseguir precisamente que los adultos no nos alejemos nunca de ese mundo que un día nos perteneció y que nos empeñamos en abandonar.

De la mano de esta editorial, el dramaturgo Juan Mayorga parece haber logrado este objetivo, y lo demuestra en su último libro El elefante ha ocupado la catedral, su primer acercamiento al teatro infantil, una trepidante, surrealista y alocada aventura en la que todo es posible, como ocurre en el mundo infantil, y en la que los personajes se hacen las mismas preguntas que todos nos hemos hecho de canijos sin venir a cuento cuando mirábamos al cielo:

¿Cómo hace la nube la forma del gato?

juan y pepeEn un simpático y, por supuesto, infantil acto de presentación celebrado en la Casa del Lector de Madrid, en el que un grupo de niños y niñas se atrevió con una lectura dramatizada del libro, el actor Pepe Viyuela subrayó que se trata de una obra que es en sí misma “un objeto bello”, porque está “hecho para los sentidos”. Y para ello cuenta con la aportación de Daniel Montero Galán, creador de una ilustraciones rebosantes de color e imaginación, quien también como Mayorga parece seguir perteneciendo al mundo de los niños, y con las composiciones de Pedro Sarmiento, que aporta las partituras para las canciones que dan música a la obra. Otro que tal baila.

Y la nube… ¿cómo hará la nube la forma del loro?

Un grupito de ciudadanos de lo más variopinto son, con permiso del elefante, los protagonistas de esta historia en la que, por orden de una preocupadísima alcaldesa – pues los turistas noruegos están al llegar –  el sargento y el cabo acuden a la búsqueda del fontanero y su aprendiza para solucionar el problema de la catedral, que esta toda ella llenita de elefante. Pero llenita a reventar.

Que digo yo que cómo demonios hará la nube la forma de una locomotora.

juan y danielEl caso es que estos dos, el fontanero y su aprendiza, se introducen por la trompa del elefante a ver qué encuentran allí adentro, y lo que encuentran no es poca cosa. Dos monaguillos que venden sueños embotellados, un organista, el mismísimo cardenal… y un tipo la mar de raro que dice ser un turista pero que luego se descubre que no, que se trata de…

A todo esto, ¿cómo hará la nube la forma de un  búfalo comiendo zanahoria?

catedralMayorga se atreve a confesar que se trata del libro más bonito en el que ha intervenido, y cuenta sobre su gestación que quería escribir algo para niños antes de que sus hijos se hicieran mayores, pero que no daba con ello. Hasta que un día, desde la cama, vio una mancha en el techo en la que le pareció distinguir la forma de un elefante, y a partir de entonces todo empezó a ser más fácil. Luego va y confiesa, el muy travieso, que todo es mentira, pero hay que reconocer que queda muy bien.

Por cierto, ¿cómo haría la nube la forma de un elefante?

Premio Nacional de Teatro y autor de obras como La tortuga de Darwin, La paz perpetua o  El chico de la última fila, esta última adaptada recientemente al cine por François Ozon y premiada en San SebastiánMayorga concibe el teatro sobre todo como “reunión”, como una excusa para que la gente se junte. Pues en el caso de El elefante ha ocupado la catedral bien que riza el rizo, porque logra reunir a niños, mayores y personajes  todos en el interior de un elefante que a su vez está, el pobre, dentro de una catedral. Y encima, que todos nos lo pasemos la mar de bien.

Ah…, es por el espesor. La nube hace las formas por el espesor. Si no no podría.

El elefante ha ocupado la catedral

Texto: Juan Mayorga

Ilustraciones: Daniel Montero Galán

Canciones: Pedro Sarmiento

Editorial: Veintisiete letritas

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