Conversación con Miguel Cereceda, nuevo presidente del IAC

Por Inmaculada Real López.

 

Conversación con Miguel Cereceda, nuevo presidente del IAC

Café Comercial, Madrid, 27 de diciembre de 2012

 

 

Miguel Cereceda

 

1. En primer lugar, enhorabuena por tu nombramiento como presidente del Instituto de Arte Contemporáneo. ¿Cuál es el objetivo que promueve esta asociación que destaca por su apoyo al arte actual?

 

Bueno, muchas gracias por tu enhorabuena pero, antes de nada, quisiera aclarar que yo no he sido “nombrado” por nadie. Hemos sido elegidos en una candidatura democrática, junto con otros doce profesionales del mundo del arte contemporáneo, y hemos sido votados por los socios del Instituto, frente a otra candidatura que también se presentaba.

 

Por su parte, el Instituto es una asociación de profesionales del mundo del arte contemporáneo que promueve la racionalidad y la transparencia en la gestión de los recursos públicos del arte contemporáneo en España. Desde los años ochenta, y sobre todo desde los noventa, tenemos más de doscientos museos y centros de arte —entre fundaciones privadas, colecciones públicas y museos públicos— dedicados al arte contemporáneo. Y lo que exigimos es que esos museos y esos centros se gestionen con racionalidad y con transparencia. Es decir, que no haya injerencias de los políticos, que no haya nepotismo, que no se meta a los familiares o a los amigos en la dirección o en la gestión, sino que la gestión de estos centros esté en manos de profesionales.

 

En segundo lugar, lo que promueve el Instituto es el apoyo a la proyección internacional del arte español contemporáneo. Consideramos que la obra de los artistas españoles contemporáneos tiene una calidad y un interés que en nada desmerece de la de los artistas de los países de nuestro entorno, como Portugal, Italia, Francia o Inglaterra, y sin embargo su visibilidad internacional es mucho menor.

 

Los objetivos fundamentales del Instituto son estos: promover internacionalmente el arte español contemporáneo y exigir la racionalidad y la transparencia en la gestión de los múltiples recursos públicos dedicados al arte contemporáneo, y fundamentalmente, de los centros de arte y museos.

 

2. Estando ahora al frente del Instituto, y con una larga trayectoria como profesor de Universidad y crítico de arte ¿planteas nuevos cambios para el Instituto?

 

De hecho no. De hecho lo que planteo es más bien una continuidad con el trabajo que se ha hecho hasta ahora en el Instituto. El Instituto viene funcionando desde 2004. Fue creado por iniciativa de Soledad Lorenzo, galerista, de Rosina Gómez Baeza, entonces directora de ARCO, de Rafael Doctor, por entonces director del MUSAC de León, y de José Jiménez, Catedrático de Estética de la Universidad Autónoma de Madrid. Nosotros continuamos un trabajo que se viene haciendo desde entonces. Para ello se han creado una serie de grupos de trabajo, con los que la nueva Junta Directiva establece una continuidad y lo que queremos es seguir desarrollando esa misma línea de actuación.

 

El Instituto elaboró, por ejemplo, un documento de Buenas Prácticas para la gestión de los museos, que se firmó públicamente, junto con todas las asociaciones del mundo del arte contemporáneo, con el Ministerio de Cultura. Y eso ha traído como consecuencia que muchos museos, veintiún museos desde entonces, hayan sacado a concurso público el contrato de sus directores. Es decir, se han empezado a desarrollar lo que nosotros denominamos “buenas prácticas”, prácticas de transparencia en la gestión de estos recursos públicos.

 

Por eso, el trabajo que quiero hacer en la  nueva Junta Directiva es en realidad una continuidad con el trabajo que se ha venido desarrollando anteriormente. Sin embargo, obviamente necesitamos nuevos objetivos. Sobre todo, porque la situación en la que nos encontramos ahora es la de una gravísima crisis económica, sin precedentes en la democracia española, que está provocando una situación muy preocupante tanto para los artistas, como para los galeristas —pues están cerrando muchas galerías— y está suponiendo también el desmantelamiento de muchos museos. Lo que también es muy grave. Pues se han creado muchos museos para luego dejarlos cerrados o sin presupuesto. Por eso el Instituto tiene que desarrollar, y vamos a desarrollar, políticas para tratar de paliar o de cambiar esta situación.

 

3. Realmente el Instituto de Arte Contemporáneo es un activo canal de información de las últimas convocatorias del ámbito artístico, y es destacable por su puesta al día ¿quizá sea su signo de distinción y por ello se convierte en un referente?

 

El Instituto es una asociación que cuenta con más de cuatrocientos profesionales del mundo del arte, que son además profesionales de mucho prestigio. Hay varios directores de museos, hay muy importantes galeristas, hay numerosos artistas que son socios activos del Instituto y tenemos también muchísimos críticos y gestores culturales. Y por tanto el Instituto, como asociación profesional, está muy interesado y muy comprometido con los problemas del arte contemporáneo. Por supuesto tenemos información de primerísima mano de lo que está sucediendo en la mayor parte de los centros de arte contemporáneo español, y de lo que está sucediendo en el mercado del arte, en las galerías, en las ferias, etc. Pero con esa información tratamos de hacer frente a los problemas que detectamos. En este caso, a los relacionados con la crisis económica, lo que nos lleva a denunciar cosas o a reivindicar cosas, antes de que las situaciones se deterioren más.

 

4. Son diversos los temas que abarca esta asociación: becas, cursos, conferencias, comisariado, entre muchas otras. ¿Cuál es el papel que desempeña el Instituto en estas convocatorias?

 

Nosotros no damos becas propiamente. Tan sólo informamos acerca de las convocatorias de las mismas. Es decir, a pesar de su nombre, el Instituto no es un organismo institucional. Es una asociación cultural sin ánimo de lucro y los miembros de la Junta Directiva no reciben remuneración por su trabajo. Es decir, no tenemos capacidad de dar becas. Sin embargo, como asociación profesional informamos de las convocatorias de becas y de los concursos a nuestros asociados y, en algunas ocasiones, nos piden que estemos presentes, a título individual o como instituto, en jurados de becas o concursos. Pero nosotros no damos becas y, de momento, tampoco damos premios.

 

5. Una de vuestras líneas de trabajo es impulsar una nueva percepción social del arte español y promocionarlo a nivel internacional. Teniendo en cuenta que, además, el Instituto de Arte Contemporáneo se centra en el coleccionismo y en el mercado del arte, ¿cuál podríamos decir que es la situación del arte contemporáneo español en el comercio artístico?

 

El mercado de obras de arte se ha hundido considerablemente. La crisis económica ha afectado en primer lugar a aquel tipo de mercancías que no son de consumo necesario y, por ello, el mercado del arte se ha hundido estrepitosamente. Algunas ferias resisten heroicamente, pero la situación de las galerías es muy mala y, desde luego, también la situación de los artistas que viven única y exclusivamente de su trabajo como artistas.

 

Por ello, nosotros queremos desarrollar algunas políticas paliativas. Por ejemplo, el IVA del 21% es una medida muy dañina para el arte contemporáneo, porque es un IVA discriminatorio. Porque muchos coleccionistas internacionales, en vez de comprar en España, pues compran la misma obra en Alemania, donde el IVA es del 7 %. Así, si quieres comprar obra de artistas internacionales que expongan en este país o de artistas españoles que expongan fuera, evidentemente, antes de comprarla en España la comprarás en otro país, donde el IVA sea más reducido.

 

Por eso tenemos que hablar con Hacienda y con la Agencia Tributaria, y pedirles que cambien en este sentido. Y lo que estamos pidiendo es un IVA armonizado para toda la Unión Europea. Lo mismo pasa con el IRPF: es muy elevado y muy dañino para los artistas. Pues los artistas en su mayor parte cotizan como autónomos, y al tener un IRPF tan elevado, la situación se vuelve muy complicada para este tipo de profesionales. Nosotros desarrollamos políticas de presión sobre los organismos públicos. Les llamamos la atención sobre este tipo de cosas que en principio pretenden recaudar y, sin embargo, producen un gravísimo deterioro en el mercado del arte.

 

6. Entre las actividades que realiza el Instituto es interesante la existencia de los grupos de trabajo, que cuentan con la participación de los miembros de la asociación. En este sentido, para los artistas y los especialistas del arte contemporáneo, ¿qué ventajas ofrece ser miembro de este Instituto?

 

Vamos a ver, son dos cosas. Una son los grupos de trabajo y otra cosa son las ventajas. En el IAC tenemos muchos grupos de trabajo que trabajan por sectores. Hay muchos profesionales de sectores diferentes, hay coleccionistas en el Instituto que están muy interesados en el programa de patrimonio o de conservación de obras de arte, etc. Hay profesores universitarios que están muy interesados en los problemas de arte y educación. Hay un grupo de trabajo que se ocupa de la proyección internacional del arte español contemporáneo, y tenemos grupos de trabajo que trabajan en la supervisión de la gestión y de la transparencia de los museos. Es decir, hay muchos grupos de trabajo constituidos por socios que voluntariamente se agrupan para desarrollar estas líneas de trabajo e investigación. El trabajo de estos socios es voluntario y no es remunerado, quiero decir, que es un trabajo puramente altruista.

 

Con respecto a las ventajas de los socios, el Instituto es una asociación de profesionales de mucho prestigio, y ser socio es mucho mejor que estar en ninguna otra red de profesionales de las que puedas encontrar en Internet, porque aquí el contacto con los profesionales es directo y personal. Nos agrupamos por Comunidades Autónomas, por sectores profesionales y nos agrupamos también a nivel estatal. Aquí, los contactos son personales, y ese conocimiento y ese contacto profesional siempre es mucho mejor que cualquier otro tipo de contacto.

 

En segundo lugar, ser socio del Instituto ofrece muchas otras ventajas para los socios. Ofrecemos por ejemplo un gran número de entradas gratuitas a museos, que participan o colaboran con el Instituto, o entradas gratuitas a muchas ferias, que participan o colaboran con el Instituto. Los interesados en el mundo del arte contemporáneo que quieran ser socios pueden ser socios o amigos del instituto y pueden beneficiarse de estas ventajas, que te dan acceso a museos, a exposiciones temporales, a ferias de arte, etc.

 

7. Asimismo la asociación participa de forma activa en la organización de publicaciones, en el comisariado de exposiciones, por citar algunas. Pero si tuviéramos que destacar, de entre todas los temas que abarca, el más destacable, ¿cuál sería el que se podría considerar como el referente de la asociación?

 

El IAC no organiza exposiciones ni tiene publicaciones propias. Son sus socios los que lo hacen. Para nosotros la actividad que ha supuesto el mayor motivo de orgullo ha sido la redacción y la firma del documento de Buenas Practicas en la gestión de los museos y centros de arte contemporáneo. Ya que cambió un poco la ideología de la dirección y de la gestión de los museos de arte contemporáneo en nuestro país. Nosotros pedíamos que esa gestión fuera realizada por profesionales y conseguimos firmar un documento con el Ministerio de Cultura, junto con las otras asociaciones, por el que se comprometían a una serie de buenas prácticas en la gestión de los museos públicos.

 

En segundo lugar, hemos elaborado un código deontológico, en el que se desarrollan una serie de propuestas de buenas prácticas en las relaciones entre artistas y galeristas, entre artistas y museos, entre museos y coleccionistas, sobre organización de exposiciones, etc. Donde se recomiendan una serie de pautas de comportamiento ético y de transparencia en las relaciones comerciales y mercantiles con el arte contemporáneo. En cualquier caso, el Instituto tiene también una comisión de mediación y arbitraje, que se ocupa de resolver los enfrentamientos que pueda haber entre profesionales del mundo del arte, antes de recurrir a los juzgados.

 

8. A su vez se trata de un sitio de referencia para aquellos que buscan la oportunidad de trabajar en instituciones museísticas tanto nacionales, como internacionales.  Teniendo en cuenta la situación económica presente, ¿cómo afronta el Instituto este periodo de dificultades para las instituciones artísticas?

 

La situación desde luego es muy grave. Estamos atravesando una situación de crisis económica en la que los mayores problemas que tiene la sociedad española son, en primer lugar, los seis millones de parados que tenemos, la reducción de los presupuestos públicos y la contracción y el hundimiento del mercado. Sin lugar a dudas, eso afecta a otras cosas como la educación, la sanidad y, por supuesto también, a los museos y al arte contemporáneo.

 

Nosotros, como Instituto, nos ocupamos específicamente del sector del arte contemporáneo que está padeciendo, como todos los otros sectores, las consecuencias de la crisis. El mayor problema que tenemos es que muchos de aquellos museos y centros de arte contemporáneo que se habían creado desde los años noventa, ahora se han desmantelado. O se mantienen abiertos pero sin presupuesto para exposiciones. Lo que es ridículo. Quizás el caso más grave sea el del Centro Óscar Niemeyer de Avilés, que se inauguró para cerrarlo. Se inauguró con un coste impresionante (43 millones de Euros), trajeron a Brad Pitt y a Woody Allen, y luego no tienen dinero para mantenerlo. Esto está pasando ahora en muchos museos y centros de arte contemporáneo de todo el Estado Español.

 

Por eso queremos desarrollar políticas activas para salvar a los museos. Estamos muy preocupados con esta situación, porque el museo tiene un papel no de liderazgo, pero sí de locomotora, tanto en el mercado del arte nacional, como en la gestión de las obras de arte y de los recursos artísticos. Es decir, los museos son coleccionistas institucionales, y tiran mucho del mercado del arte. Para nosotros la falta de gestión y de dirección de muchos museos públicos es un problema muy grave. Ahora mismo, nos interesa mucho buscar fuentes de financiación alternativas para los distintos centros y museos de arte contemporáneo que hay en toda España.

 

En segundo lugar, nos interesa y nos preocupa mucho la situación de las galerías y de los artistas. Por eso nuestra política se va a centrar ahora, fundamentalmente, en pedir un IVA armonizado con el resto de la Unión Europea para el mercado de las obras de arte, ya que el actual tipo impositivo es muy perjudicial. Se trata de un IVA que discrimina a las obras de artistas españoles y a las galerías españolas. El sector del arte contemporáneo somos una industria cultural importante. Tenemos una presencia económica importante en el PIB español, entre museos, artistas, galeristas, comisarios y otros profesionales, y ese es un tejido económico que genera muchos beneficios, tanto en patrimonio, como en cultura, educación y turismo. Pero es evidente que necesitamos un cierto apoyo institucional.

 

Nosotros no buscamos una política de enfrentamiento con las instituciones, porque pensamos que ahora mismo, la mera protesta no nos lleva a ninguna parte. Pero tampoco vamos a buscar una política de colaboración con políticas que son muy dañinas y lesivas para los intereses del mundo del arte contemporáneo. Lo que el Instituto desarrolla es una política de colaboración crítica con las instituciones. Porque lo que encontramos es que las distintas administraciones, con independencia de su orientación política, todas han asumido una política generalizada de recortes. Nosotros queremos intervenir un poco en esa situación para ver, en la medida de nuestras posibilidades, cómo podemos cambiarla y proponer políticas alternativas, que sean menos lesivas o menos dañinas para los intereses del arte español contemporáneo.

 

9. ¿Cómo se plantea el futuro del Instituto de Arte Contemporáneo?

 

Como asociación profesional tenemos una notable presencia en el sector, pues estamos muy consolidados y somos conocidos entre los profesionales del mundo del arte. Pero no somos conocidos fuera del mundo del arte. Por eso necesitamos una mayor visibilidad, mayor acceso a los medios de comunicación y una mayor presencia pública. Esto quiere decir que hay que desarrollar estrategias de visibilidad para ser conocidos y reconocidos fuera de nuestro entorno. No sólo nosotros como instituto, sino sobre todo el trabajo de los profesionales del mundo del arte. Por eso creo que es importante organizar una gala anual con premios del Instituto del Arte Contemporáneo, en la que el Instituto, junto con otras asociaciones del arte contemporáneo, otorgue todos los años unos premios a los mejores artistas, a los mejores galeristas, a los mejores críticos, a las mejores exposiciones, al mejor trabajo de información, etc. Hay muchos profesionales en el mundo del arte que tienen poco o escaso reconocimiento fuera de nuestro entorno. El Instituto quiere dar reconocimiento y visibilidad a la propia comunidad artística, a mucho de ese trabajo crítico que muchas veces es poco reconocido.  Por ejemplo, al trabajo de la escritura, de la difusión, al trabajo pedagógico que se hace en los museos, etc. Ese tipo de trabajo, queremos reconocerlo, y desde luego, darle una mayor visibilidad.

 

Y el otro objetivo es seguir trabajando en la proyección internacional de los artistas españoles del arte contemporáneo. Tenemos que seguir desarrollando políticas que van en esta línea. Por desgracia, en España no tenemos Ministerio de Cultura, la cultura se ha transferido a las Comunidades Autónomas, y luego nos encontramos con que las Comunidades han renunciado a su vez a las Consejerías de Cultura. Con lo cual no hay gestión cultural nacional ni autonómica, prácticamente, en ningún sitio en España. Y tampoco hay una política de proyección internacional de la cultura española, porque el Ministerio de Asuntos Exteriores no es sensible a nuestros problemas. Tal vez sea sensible al cine, o a otro tipo de industrias culturales, como la música contemporánea, o los cantantes, pero sin embargo las artes plásticas cuentan con muy poco apoyo institucional para la promoción internacional. Por eso nos importa mucho llegar a acuerdos con los ministerios, para que el arte contemporáneo y los artistas españoles alcancen una mayor visibilidad internacional.

 

10. ¿Cuáles son sus próximos proyectos a corto y a largo plazo?

 

A corto plazo, lo primero que necesitamos es una sede estable. Somos una asociación profesional que ha ido creciendo desde su fundación. Estamos  en torno a los cuatrocientos socios. Lo sorprendente es que, a pesar de la crisis, se consolida el número de socios e incluso vamos creciendo moderadamente.  Eso quiere decir que estamos trabajando en la línea correcta. Pero ahora necesitamos una sede estable, un local donde reunirnos y tener nuestros archivos y nuestra secretaría. Para ello necesitamos también el apoyo de las instituciones.

 

Y otro de los proyectos en los quiero volcarme durante este año es en la puesta en marcha de esos premios anuales del Instituto, para darle mayor visibilidad mediática al arte español contemporáneo. Aquí el modelo, sin duda, es el de la Academia del Cine. Yo creo que los premios Goya han hecho mucho por la visibilidad nacional e internacional del cine español contemporáneo, y me parece que es un modelo correcto: que una comunidad de profesionales se reúna para dar un premio o un reconocimiento a alguien de la propia comunidad. Eso queremos hacer dentro del Instituto del Arte Contemporáneo, que la propia comunidad del arte contemporáneo se reúna anualmente para dar unos premios a los mejores trabajos, a los mejores profesionales, a los mejores proyectos de cada año, etc.

 

 

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2 respuestas a Conversación con Miguel Cereceda, nuevo presidente del IAC

  1. Me encanta que nuevo director del Instituto de Arte contemporáneo sea Miguel Cereceda, y los proyectos que tiene para él.

    Laura Cabrera Díaz
    7 enero 2013 at 12:30 pm

  2. Enhorabuena por la entrevista, por la fundación del IAC y por el nuevo presidente, Miguel Cerceda que sabe valorar lo que toma entre manos sin desacreditar todo lo del alrededor, tipica postura de nuestro entorno, y ser tan sensible a todo lo que está bien hecho para tomarlo como ejemplo y con buen criterio dirijirse a los problemas que realmente nos acontecen.como el IVA; IRPF; la difusión de los artítas fuera de aquí ¡vamos que enhorabuena por todo!
    Soy Susana Zaldívar, Artísta plástica,y profesora en la escuela de Diseño Kunsthal en Irún.

    Susana
    10 enero 2013 at 10:00 am

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