Encuentro con Jon Bilbao para hablar de "Shakespeare y la ballena blanca"

 

Por Benito Garrido.

 

Una de las absurdas referencias a las que hemos hecho alusión, como formando parte de la Ballena Blanca en la mente de algunos, consistía en la diabólica aberración de que Moby Dick era ubicua, de manera que había sido combatida a la vez en latitudes opuestas.

Herman Melville, Moby Dick

 

Shakespeare y la ballena blanca, de Jon Bilbao.
Shakespeare y la ballena blanca, de Jon Bilbao.

Jon Bilbao (Ribadesella, 1972) retorna a la novela con un perturbador viaje en el que comparten páginas el escritor inglés W. Shakespeare y la ballena blanca fruto imaginativo de H. Melville. Una pregunta planea sobre el texto: ¿Imaginó Shakespeare Moby Dick doscientos cincuenta años antes que Melville?

 

Shakespeare y la ballena blanca.  Jon Bilbao.  Editorial Tusquets, 2013.  232 páginas.

En 1601 la reina Isabel de Inglaterra envía una misión naval a Dinamarca para rendir honores al rey Federico II. Entre la tripulación, viejos soldados de la Armada Invencible, marineros curtidos en rutas peligrosas, y la compañía de teatro de William Shakespeare, embarcada para representar un par de obras ante la corte danesa. Cuando, durante la travesía, avisten una gigantesca ballena que arrastra varios cadáveres, Shakespeare, que viaja acompañado de su amigo y confidente Henry, conde de Southampton, quedará tan impresionado que no dejará de pensar cómo incluir ese episodio en una futura obra. El dramaturgo sospecha que quizá el género teatral no pueda dar cabida a cuanto bulle en su imaginación: los destinos de quienes contemplan esa aparición terrorífica, combates marítimos, naufragios, monstruos.

 

P.- ¿Cuál era tu objetivo a la hora de mezclar el genio literario de Shakespeare y la criatura blanca de Melville?

Más que imaginar cómo sería una versión teatral de Moby Dick escrita por Shakespeare, pretendía convertir al dramaturgo en un personaje completo, con todas las facetas propias de una persona real, alejarme del esbozo que apenas podemos apreciar en sus biografías. Son pocos los datos que conocemos sobre Shakespeare, quien, por otro lado, no tenía inclinación a mostrar su forma de ser en sus obras, y si lo hacía lo disimulaba muy bien.

 

P.- ¿Cuál fue la idea que te impulsó a escribir esta novela? En esa idea, ¿qué pesaba más: la amenaza de la ballena o la inventiva del escritor inglés?

La inventiva de Shakespeare; o mejor dicho, sus limitaciones. Quería explorar el modo como aspectos periféricos del proceso creativo (situación económica y sentimental del autor, lo que el público espera de él, las limitaciones técnicas de la disciplina que practica…) influyen en éste, generalmente estrangulándolo, hasta el extremo de que, al margen del talento del autor y del potencial de su idea, todo puede acabar en nada.

 

Jon Bilbao.
Jon Bilbao.

P.- ¿Cómo consigues convertir a Shakespeare en un personaje literario cercano y verosímil, perfectamente identificable? ¿Trabajo de documentación o más de imaginación?

Dada la escasez de información sobre su personalidad, prima la imaginación. Al aportar rasgos de mi propia cosecha puede que me haya alejado del Shakespeare real pero, paradójicamente, el personaje resultante es más tangible que la persona de las biografías.

 

P.- Hacer una novela histórica, encajar todo para que no chirríe con la época, las ideas… ¿Supone quizás duplicar el trabajo del escritor? ¿Qué es lo que más te ha costado?

La documentación es una labor fascinante y muy productiva; al sumergirte en el ambiente se te ocurren muchas ideas nuevas. Pero también corres el riesgo de dejarte seducir por los datos; hay que evitar que la parte documental asfixie la narración.

 

P.- Haces un detallado retrato del teatro isabelino de finales del XVI y principios del XVII. Teniendo en cuenta el público tan variopinto y las limitaciones de escena, ¿cómo es posible que Shakespeare llegase a alcanzar esa tremenda capacidad para emocionar?

Una muestra del talento del Shakespeare es el modo como en sus obras satisfacía a todo tipo de público, desde el más llano al más refinado; al primero les podían interesar más los duelos a espada y las referencias veladas a la política del momento, mientras que (es de suponer) el segundo apreciaría más los fragmentos poéticos.

 

P.- Aunque en tu novela el barco podría asemejarse a un gran escenario de teatro, continuamente el narrador vuelve la vista al pasado para tratar la vida del protagonista, sus relaciones, su trabajo… ¿Todo un reto de cara a no romper el ritmo de la novela?

Para terminar de construir al personaje de Shakespeare y mostrar el ambiente isabelino era necesario abandonar el galeón en algunos capítulos, lo que, además, contribuía a la variedad de la narración, pero sí, hubo que dosificar y distribuir bien esas interrupciones de la trama principal para que no decayera el ritmo.

 

P.- Novela, teatro, metaliteratura, historia, aventuras… mezcla literaria entre realidad y ficción… ¿Qué ha marcado más el proceso creativo de esta novela?

La reflexión sobre el proceso creativo, así que supongo que la respuesta es “la metaliteratura”, aunque varias personas me han recomendado que no use esta palabra a la hora de hablar de libro, para no ahuyentar a los lectores.

 

ShakespeareP.- Prosa trabajada que transmite imágenes de gran plasticidad, situaciones y sentimientos que se hacen ciertamente verosímiles. ¿Quizá el gran objetivo del autor: la verosimilitud?

Por encima de todo, la verosimilitud de los personajes; ballena incluida.

 

P.- La ambientación y creación de atmósferas agobiantes y desasosegante se te sigue dando muy bien, pero quizá en esta novela todo se antoja algo más fantasmagórico…

En este caso buscaba una atmósfera de extrañamiento que fuera como una suspensión de la realidad y, al mismo tiempo, un caldo de cultivo creativo, lo que fomentaría el deseo de Shakespeare por llevar a cabo algo distinto a todo lo que había hecho hasta entonces.

 

P.- ¿Por qué te has alejado de ese miedo soterrado, enfermizo y psicológico que imperaba en tus novelas anteriores?

Bueno, no voy a hacer siempre lo mismo. De todos modos, parte de ese miedo indefinido se encuentra presente a través de esa ballena de comportamiento casi racional e intenciones nada claras.

 

P.- La literatura, el hecho de escribir, el plagio, la toma de ideas, la inspiración, el reflejo de personajes reales… ¿Trasfondo importante de esta novela?

De nuevo, más allá del componente aventurero y de recreación de personajes reales, ésta es una novela sobre el género de la novela.

 

P.- ¿Tienes ya nuevos proyectos literarios entre manos de los que puedas hablar?

Trabajo en una nueva colección de relatos y en otra novela, aunque ambos proyectos están demasiado verdes como para hablar de ellos. Lo que diga hoy puedo haberlo descartado mañana mismo.

 

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