Cuento español actual

 

Por Sonia Aldama

 

Cuento

 

Cuento español actual (1992 – 2012). Edición de Ángeles Encinar.

Cátedra Letras Hispánicas. 2014.

La editorial Cátedra publica “Cuento español actual (1992- 2012)”: veinte años de cuento narrado en castellano.  En esta antología aparecen cuentos de 38 escritores entre los que se encuentran grandes narradores como: Eloy Tizón, Ángel Zapata, Pilar Adón, Andrés Neuman o Isabel González.

Ángeles Encinar prologa la antología y explica minuciosamente la evolución del cuento desde una perspectiva socio histórica y cultural. A pesar de que los 38 autores del libro no son todos los que han publicado en estos veinte años, sí que hay una detallada enumeración de cuentistas que la autora cita en el prólogo, aunque cada lector y apasionado del cuento echará de menos “a los suyos”.

En el libro son los propios escritores los que, después de una breve biografía, contestan a la pregunta de: quiénes son para ellos los cuentistas que más les han influido o sus autores de cabecera. Esta cuestión es una aportación decisiva en la antología para que se nombren autores y autoras que deberían haber estado presentes con sus cuentos,  también sirve para homenajear a Carver, Woolf, Cristina Fernández Cubas (una de las más nombradas por los autores) Líspector, Chéjov, etc.

La pregunta es ¿sería posible no olvidar a alguno de todos los cuentistas que han escrito relato durante los últimos veinte años? La mala y la buena noticia es que probablemente nunca habrá objetividad o espacio suficiente para nombrarlos a todos. También se podría  reconocer que los autores que se mueven en círculos literarios de Madrid o de otras grandes capitales son más conocidos que los canarios, extremeños o manchegos que se quedaron en sus pueblos o ciudades de origen.

Son muchas las polémicas surgidas con la aparición de este libro: la ausencia de autores latinoamericanos, exceptuando a Andrés Neuman, el olvido de los narradores canarios, o por ejemplo no incluir a cuentistas como Quim Monzó o Sergi Pàmies (que escriben en catalán), o Manuel Rivas, gallego. Todas estas precisiones demuestran que el cuento español va más allá de “lo castellano” y que está remontando a ese gran río que es la novela, la ganadora en ventas de narrativa, y que, a pesar de que cada vez hay menos lectores (o menos compradores), son muchos los escritores que reivindican el cuento y que continúan publicando relatos.

La mayoría de los autores seleccionados en la antología han nacido en los sesenta y setenta, sólo tres autores de los años cincuenta y uno en los ochenta: Cristian Crusat. De los 38 escritores presentes, 15 son mujeres.  Ángeles Encinar  ha citado a varios cuentistas en el prólogo aunque no aparecen después sus obras en la antología,  tenemos por ejemplo a Ignacio Ferrando, Paul Viejo, Sara Mesa, Juan Carlos Márquez, Luis Magrinyà, Eva Puyó, y “muchos otros” dice textualmente el prólogo, que no se citan “por no extenderse”, entonces pienso en “mis cuentistas”, los que no se citan y para mí son imprescindibles como Isabel Cañelles o Enrique Páez, por ejemplo. Imagino que todos los apasionados del cuento tenemos los nuestros y sabemos, además, que si esta antología se hubiese escrito dentro de dos o tres años, aparecerían nuevos nombres que ya empiezan a tener reconocimiento de la crítica y de algunos de sus contemporáneos. Lo que es indiscutible es que estos 38 cuentistas representan una parte de la narrativa española y que son voces casi todas imprescindibles pero desconocidas para muchos lectores que no están acostumbrados a leer relatos.

Conocemos la importancia de nuestros nombres, la incuestionable necesidad del ser humano por escuchar el suyo en boca del otro, incluso del enemigo, o el revulsivo que supone que un desconocido pronuncie tu nombre, pero en la literatura lo fundamental para el lector son las obras y poder tener acceso y conocimiento de ellas.

Celebremos el cuento, y reivindiquemos a nuestros cuentistas, españoles,  latinoamericanos y de cualquier otro lugar del mundo, ellos recogen la herencia de sus lecturas, intuiciones y ensoñaciones. Los cuentos, la importancia de los cuentos y de la narración oral, nos hacen capaces de vivir las historias para aparcar la irrealidad y el absurdo de cada día, porque, como dice Eloy Tizón en el libro (al explicar la elección de sus autores como revulsivo a este presente): “… todos aquellos autores que nos obligan a leer de otra manera, a abandonar nuestros hábitos y a enfrentarnos a narrar la nueva enfermedad del presente, esta que estamos viviendo ahora, que parece oscilar entre la leyenda del santo bebedor y el miedo del portero ante el penalti”.

 

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3 respuestas a Cuento español actual

  1. Creo recordar que Cátedra ya se encontró en una problemática similar en la anterior antología sobre autores de relatos que publicaron. En aquel caso, es posible que incluso fueran menos representativos, aunque esto, la posible representatividad, siempre será una cuestión de a qué experto o crítico preguntes. En todo caso, ya entonces, me parece que, indagando en la blogosfera, alguien aportó una posible explicación, que no excusa: los derechos de reproducción. Es decir, es posible que Cátedra y sus antologistas hayan querido ser más exhaustivos, y tuvieran su “listado A”, pero que las otras editoriales correspondientes no facilitaran el incluir a ciertos autores, o cierto cuento/relato.

    En todo caso, creo que me compraré este libro. Hay muchísima dispersión, y siempre interesa una especie de posible guía para descubrir autores. Lo curioso es que antologías de esta clase se publican bastantes en años recientes, lo que no sé si significa que cada vez hay más conciencia de la importancia del relato, o si es que, además, esa conciencia es demasiado “desde arriba” (expertos, críticos, autores, editores) y esta insistencia viene de que nada de ello llega al público y hay que recordárselo.

    Fernando Hugo
    24 mayo 2014 at 11:59 am

  2. Una obra de estas características -en mi opinión- ni puede ser objetiva ni representativa. Las Editoriales tienen sus preferencias, tanto respecto al contenido de los escritos cuanto a los escritores, sobre todo a éstos últimos; muchas veces depende de sus preferencias políticas… Coger a voleo a unos cuantos autores, aunque sean notables, no me dice casi nada.

    Federico
    8 noviembre 2014 at 12:26 pm

  3. Vaya chorrada la de Fernando Hugo (si es que no es uno de los cuentistas excluidos, claro). No hay editorial en el universo que rechace que un autor suyo sea incluido en Cátedra, ni derechos de exclusividad ni gaitas, sobre todo cuando los autores excluidos que nombráis sí que han sido incluidos en otras antologías de menos calado en editoriales pequeñas. Si no sales en esta antología, las otras sí que son listas B o C del cuento.

    bego
    26 octubre 2015 at 2:00 am

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