Benedikte Naubert: la escritora anónima

Por Silvia Pato (@SilviaP3)

Publicó más de cincuenta novelas históricas, se adelantó a los hermanos Grimm recopilando cuentos de hadas y leyendas, y se convirtió en una escritora de éxito por completo en la sombra, pues Benedikte Naubert (1752-1819) publicaba de forma anónima todas sus obras. Hubo que esperar hasta dos años antes de su muerte para que se descubriera la identidad de esta autora alemana de best-sellers.

Benedikte_Naubert

Benedikte Naubert mit Pflegesohn by Daniel Caffé. FUENTE: Wikipedia

Su nombre de nacimiento era Christiana Benedicta Hebenstreit. Huérfana de padre desde los cinco años, su madre y su hermanastro, que era profesor de teología, le enseñaron filosofía, historia, latín y griego. También aprendió a tocar el piano y el arpa, y pronto comenzó a escribir, aunque la primera de sus novelas históricas no apareció hasta 1785, con el título de Historia de Emma, hija de Carlomagno.

Entre 1789 y 1793, se publicaron en cuatro volúmenes Nuevos cuentos alemanes (Neue Volksmährchen der Deutschen), donde se incluían leyendas artúricas, el flautista de Hamelin, San Jorge y el tesoro de los Nibelungos, entre otras. Dos años después, aparecería su novela Velleda, sobre mujeres legendarias. A esta seguirían muchas otras, que la convertirían en la escritora alemana más prolífica de su tiempo.

En 1797, se casó con el aristócrata Wilhelm Lorenz Holderrieder y, cuando este falleció en 1800, volvió a contraer matrimonio con el comerciante Johann Georg Naubert.

Las historias de Benedikte se situaban preferiblemente en la época medieval y su documentación siempre era exhaustiva. Sus libros anónimos provocaban que las especulaciones sobre su autoría fueran frecuentes. Ella prefería que fuera así. Evitaba de tal forma ser juzgada por su condición de mujer y podía mantener total libertad a la hora de afrontar sus obras.

Sus novelas más famosas fueron Walter de Montbarry y Thekla de Thurn, leídas con admiración por autores como Sir Walter Scott y Wilhelm Grimm. De hecho, antes de publicar los hermanos Grimm sus famosos cuentos de hadas, Wilhelm fue a Naumburg dispuesto a entrevistarse con la escritora anónima, ya que había descubierto a través de un editor su nombre. Corría el año 1809, pero aún pasaría algún tiempo más hasta que su identidad fuera revelada al público.

Todo el mundo se imaginaba que las palabras de aquellas novelas nacían del puño de un escritor. Fue en 1817 cuando un artículo en Zeitung für die elegante Welt desveló la identidad de Benedikte sin su consentimiento. Tenía ya sesenta y cinco años, y se veía obligada a dictar sus obras por una enfermedad en los ojos. A partir de ahí, sus libros, como Rosalba (1817), aparecieron con su verdadero nombre.

Dos años después, en un viaje a Leipzig, donde iban a hacerle una operación ocular, falleció.

FUENTE: Wikipedia, Academia.edu

MÁS INFORMACIÓN: Siruela

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