El diario del diablo de Robert K. Wittman y David Kinney

El diario del diablo

Robert K. Wittman y David Kinney

Aguilar

Historia-Investigación

Por Juliano Ortiz

¿Es posible contar la historia y no caer en el malsano gusto de la simpatía o la antipatía? ¿El historiador puede despegarse de los personajes que muestra?

Tanto Robert K. Wittman como David Kinney logran este cometido con creces, creando un relato veraz y totalmente objetivo de los dos grandes protagonistas de este libro; por una parte, Alfred Rosenberg, el ideólogo del nacionalsocialismo, el hombre que fue uno de los más extremos partidarios de la supremacía aria y por lo tanto, del racismo y odio a los judíos. Por otro lado, Robert Kempner, uno de los fiscales del juicio de Núremberg que robó y ocultó por más de medio siglo, el diario del jerarca nazi.

Los autores cuentan la historia del diario, de su derrotero, del camino que recorrió desde el despacho de Rosenberg, desde la intimidad y el secreto de una páginas que solo veían los ojos de uno de los más cercanos dirigentes a Hitler, pasando por su descubrimiento en un palacio perteneciente a un extravagante aristócrata alemán, hasta las manos del fiscal Kempner que buscó esconderlo y tomarlo como propio.

Tanto Rosenberg como Kempner son radiografiados con inteligencia y un exhaustivo análisis que nos permiten dilucidar aspectos que parecían vedados a la opinión pública. Reconstruyendo pasajes importantísimos de la historia, la sagacidad de los investigadores posibilita comprender los puntos más sórdidos de los comportamientos, de los pensamientos y de la emocionalidad de estos dos personajes.

Rosenberg, el diablo. El hombre que combatía el arte moderno y odiaba a los rusos de forma obsesiva, el hombre que detrás de una personalidad bucólica y pérfida no se cambiaba la camisa solo para tirarla al cesto de la basura, el hombre que escribía como poseso y se autoproclamaba como la palabra de la Alemania nazi, el hombre que fue uno de los pocos que escribió un diario personal, y que urdía conspiraciones internas aunque solo fueran para volcarlas al papel. En cada fragmento que se puede leer, la locura y el mesianismo insano se ven reflejados como si la misión del funcionario no terminara en el acto de gobierno. Más allá, la paranoia era un juego macabro que descubría a un ser totalmente desquiciado y lúgubre.

Kempner, el fiscal. El hombre que tenía papeles que en realidad no le pertenecían, que debían estar en las instituciones públicas. Pero él los custodiaba porque pensaba que de otra forma se perderían para siempre. Una particular visión de la propiedad y el bien. En su vivienda de Filadelfia, en los EEUU, almacenó toda la información que pudo sobre los dirigentes nazis. Toneladas de documentos sobre sus enemigos que fue almacenando durante toda su vida y que aprovechó cuando participó en Núremberg. Sorprende que nadie haya reparado en ese faltante de los documentos públicos.

Por eso es que el libro puede leerse como una vibrante novela de acción, de misterio, de espías, de mentiras, de egoísmos personales y apetitos pocos profesionales. En 2013, y tras una larga investigación llevada a cabo por el exagente del FBI Robert K. Wittman, el diario de Rosenberg se recuperó y ahora está en posesión del Museo del Holocausto, “para recordar a las generaciones venideras un horror que no debe volver a repetirse”. Como debe ser.

Un libro muy recomendable que a los amantes de la temática de la Segunda Guerra Mundial les resultará extraordinario.

Robert K. Wittman, antiguo agente especial del FBI, es el fundador del FBI Art Crime Team, equipo encargado de los crímenes relacionados con obras de arte. En 2010 publicó el libro de memorias Priceless, en el que relata su carrera y sus actividades mientras trabajaba para el FBI como agente encubierto, y que se convirtió enseguida en un best seller de The New York Times.

David Kinney es escritor y periodista. Escribió The Dylanologists: Adventures in the Land of Bob (2014), una mirada caleidoscópica de Bob Dylan a través de las vidas de sus fanáticos y seguidores, y The Big One: An Island, a Obsession, and the Furious Persecución de un gran pez (2009), que sigue a los fanáticos pescadores de agua salada de Martha’s Vineyard durante el derby anual de la isla. Su periodismo ha aparecido en periódicos de todo el país, incluidos The New York Times, The Washington Post, Philadelphia Inquirer y Los Angeles Times. En The Star-Ledger , el periódico más grande de Nueva Jersey, fue reportero político en el equipo que ganó un Premio Pulitzer en 2005.

 

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