Blackface (y otras vergüenzas), de Silvia Albert Sopale, en el Teatro del Barrio 

Por Horacio Otheguy Riveira

 

Una mirada crítica sobre la historia oficial de la comunidad afrodescendiente en España

 

El término Blackface supone la necesidad de poner sobre la mesa un relato, la historia de muchas y muchos que se ven caricaturizados por personas blancas que se pintan la cara de negro para interpretar a esta raza. ¿Puede un hombre blanco de clase media alta entender lo que significa ser una mujer negra pobre? ¿Pintarse la cara ayuda a comprender el significado de ser negro en una sociedad de blancos?

En este nuevo espectáculo Silvia Albert Sopale ofrece su mirada crítica sobre la “historia oficial” de la comunidad afrodescendiente en España. Partiendo de determinadas celebraciones y hechos, la creadora los cuestiona y pone de relieve cómo éstos impactan en el imaginario cultural de la sociedad.

A través de diversos personajes y situaciones, el espectador podrá acercarse a las emociones y sentimientos de una comunidad silenciada y a menudo ridiculizada en lo que se consideran “vergüenzas” en pleno siglo XXI.

En palabras de su autora, BLACKFACE es un unipersonal cómico por fuerza mayor. Las actuales condiciones de trabajo en las artes escénicas no permiten abordar proyectos más ambiciosos.

FICHA ARTÍSTICA

Hasta el día de hoy, los hombres y las mujeres negras en España, han sido contadas por dramaturgos y dramaturgas blancas.

En BLACKFACE nos encontramos con una dramaturga, una actriz y una directora negra. Las tres son la misma persona, con una mirada antirracista y feminista… del feminismo negro.

El equipo artístico lo forman un 80% de mujeres negras, afroespañolas. ¿Cómo cuentan ellas las historias?

Nací en 1976 y he sido de las únicas y primeras personas negras en muchos espacios. Crecí en dos mundos: en casa, África; y en la calle, Europa. Eso requiere una búsqueda de identidad. Me gustaría, simplemente, que cuando la gente me viera pensara que soy una mujer negra española, nada más. Que se normalice y no parezca que por ser negra ya no eres española.

Todavía se vincula la españolidad con el color de piel: los españoles y europeos son blancos. Pero aquí vivimos muchos hijos de inmigrantes o de las colonias que hemos nacido aquí y nos consideramos españoles. Es necesario normalizar y visibilizar. Lo importante es que se empiece a hablar y que sepan que existimos. En España se piensa que no es un país racista, pero sí lo es.

El problema en España es que el racismo solo se identifica cuando se produce una agresión o un acto de máxima violencia. Sin embargo, sufrimos microrracismos a diario. Por ejemplo, que a las niños negros se les toque el pelo rizado y se les diga «¡Qué bonito!». Es una invasión de su espacio privado y es algo que crea muchas dudas e incomodidades. O que hagan comentarios despectivos hacia ti, o que te dejen sola en el recreo, como me ocurrió a mí en el colegio. Las mujeres afrodescendientes sufrimos una doble discriminación: por ser mujeres y por ser negras.

Extracto de una entrevista publicada en Mundo Negro.

Creación e interpretación: Silvia Albert Sopale

Coach dramatúrgico: Denise Duncan

Diseño de luces: Raúl Eizaguirre

Vestuario: Gina Baldé Visuals

Fotos: Heidi Ramirez Espinoza

Efectos de sonido: Maguet Dieng

Diseño gráfico: Enric Huguet

Producción: Chechu Calcumil y Karel Mena

Del 8 al 12 de enero, en el Teatro del Barrio

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