«La función que sale mal»: gente de teatro mofándose de sus torpezas

Por Horacio Otheguy Riveira

El principal antecedente de este espectáculo es Noises Off (¡Qué desastre de función!), también de autor británico. En aquella veíamos representarse una función con toda clase de fallos, al tiempo que no nos perdíamos detalle de los líos que ocurrían entre los intérpretes detrás del escenario. Esta de ahora transcurre íntegramente durante una representación, y es una feliz continuación de la capacidad de la gente de teatro para reírse de sí misma, pues mientras se parodia el tradicional teatro policiaco inglés desde el primer momento —con el público ubicándose en sus butacas—, se suceden los problemas, muchas necesidades que no se adecuan correctamente. El colmo de males se cierne sobre una compañía de estudiantes. Los estupendo actores y actrices que interpretan a los muy malos de la ficción realizan una labor coral con grandes posibilidades de lucimiento para todos.

Los tres autores del texto han sabido reunir una numerosa cantidad de gazapos y accidentes que han ocurrido realmente a lo largo de la historia del teatro: una puerta que no abre, una nieve que se anuncia pero no se produce, un grito que se escucha a destiempo, una pistola de atrezzo que no funciona cuando más se necesita, paredes que caen repentinamente, textos que los actores olvidan (hay aquí una maravillosa escena en la que un grupo de intérpretes se queda atascado a falta de la palabra clave, así que repiten lo mismo desde el comienzo, cada vez más acelerados)… y muchísimos detalles que, armados uno detrás de otro, componen dos horas de un espectáculo no solo muy divertido —al mejor estilo de las comedias de golpes y caídas, cine mudo, clown y teatro del absurdo—, sino muy exigente en el altísimo nivel actoral de toda la Compañía en el muy difícil arte de unir acrobacia verbal y física, rigurosa sucesión de impactantes escenas visuales con entradas y salidas necesariamente muy rápidas.

La función que sale mal logra un bombazo de éxito internacional al reunir gags inolvidables con un ritmo frenético. Muy presente la tradición del arte de hacer reír con la innovación de intérpretes con amplia formación a los que solo les falta sobrevolar el escenario. Bueno, creo que esto algunos de ellos también están a punto de hacerlo.

¡A disfrutar, pues, con un humor muy directo bien cargado de sorpresas! Y, como tiene que ser, tras el descanso de 15 minutos llega una segunda parte todavía mejor.

Los autores son: Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields. Estrenaron esta Función que sale mal en 2016. Y triunfaron de tal manera que su propia Compañía ya estrenó otra comedia, esta vez acerca de las dificultades de hacerse mayor, y preparan otras dos. La gran comedia británica creada por Monty Phyton, herederos del genial Peter Sellers, da frutos de impecable creatividad queseguramente se hará eco la próxima temporada teatral española.

Chris: Héctor Carballo

Robert: Carlos de Austria

Sandra: Carla Postigo

Dennis: Alejandro Vera

Annie: Noelia Marló

Trevor: César Camino

Max: David Ávila

Jonathan: Felipe Ansola

Cover femenina: Paula García Lara

Covers masculinos: Ángel Saavedra, Avelino Piedad y Fael García

Director versión original: Mark Bell

Director versión española: Sean Turner

Director asociado: David Ottone

Escrito por Henry Lewis, Jonathan Sayer and Henry Shields

Adaptador de La Función que sale Mal Zenón Recalde

Diseño de Escenografía: Nigel Hook

Iluminación: Ric Mountjoy

Vestuario: Roberto Surace

Diseño de Sonido: Andy Johnson

Fotografía: Helen Murray

TEATRO LA LATINA. EDAD RECOMENDADA: MAYORES DE 8 AÑOS.

 

 

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