Teatro para leer: «Nāṭyaśāstra», un sorprendente tratado de artes escénicas del 400/200 aC

Por Horacio Otheguy Riveira

Con fecha incierta, el Nāṭyaśāstra surgió entre el 400 y el 200 antes de Cristo con voluntad expresa de unir las ambiciones humanas con el arte escénico y lograr un creativo impulso a la humana necesidad de  representar sus vivencias. El arte teatral como una totalidad de elementos que contribuyen al enriquecimiento de la experiencia vital. Todo está descrito como geografía del cuerpo y el alma con especial protagonismo de las máscaras, los trajes y muy especialmente las mujeres tan marginadas del teatro en numerosas culturas. Lo emocional y otros estados, el movimientos de las manos, el cuerpo en situación de acostarse o de pie, las danzas… El teatro como totalidad en un universo de sorprendente imaginación y creatividad también a los ojos de hoy.

“El lector asiste en sus páginas a un saber que abarca campos muy diversos que comprenden el humanismo y la ciencia dotando a la creación artística de un sentido tan plural como universal”, explica González Cruz. “Esta erudición integradora hace del yaśāstra un libro fundamental para la formación del talento al contribuir, a través de sus lecciones, a generar una sensibilidad abierta al desarrollo de múltiples campos que van desde la antropología, la literatura, la música, la filosofía, la danza, el diseño, la mitología, el teatro, la arquitectura, la psicología, la lingüística, hasta la invención en su sentido más amplio, siendo el objetivo de sus lecciones potenciar con el pensamiento teórico una vocación práctica”.

 

Las escuelas de arte e instituciones consagradas al estímulo de la creatividad tienen en el yaśāstra, como indica González Cruz, “un recurso imprescindible en el contexto de las técnicas de actuación que se anticipa a las pedagogías de grandes maestros de la escena como fueron Zeami Motokiyo y Stanislavski”.

Nacido en La Habana, Cuba, en 1967, Iván González Cruz es doctor en Comunicación Audiovisual. Se ha desempeñado como profesor titular en la Universitat Politècnica de València (UPV) y visitante en Youngstown State University, en Ohio (Estados Unidos). En Letralia 343 fue publicado s su trabajo Galas del Nāyaśāstra: un universo escénico fascinante”, donde ofrece una introducción al tema.

Fundó y dirigió las revistas culturales Albur (1987-1992) y Credo (1993-1994). Director y guionista del documental José Lezama Lima: la cultura como resistencia (2003), ha publicado diversos libros sobre este autor.

También ha publicado El signo de Jade (1995), La isla del olvido (2007), Al caer la noche (2008), Diccionario del actor (sistema de Konstantin S. Stanislavski) (2009-2010, en tres tomos), Los secretos de la creación artística: la estructura órfica (2011), El libro perdido de Aristóteles (2015), El Nāṭyaśāstra: la técnica del arte escénico (2016) y Bhagavad Gītā: el mundo es teatro (2018).

La presente edición del ṭyaśāstra corresponde a Libros Pórtico, una presentación completa con profundo, detallado, estudio preliminar, notas y epílogo de González Cruz, quien a su vez lo tradujo con revisión de Diana María Ivizate González: un trabajo pormenorizado, escrito con extraordinaria dedicación y amor por las formas y el contenido de unas coordenadas que determinan bases con las que el teatro del mundo entero, pero especialmente el Occidental y cristiano con gran alcance para las fórmulas que brotaron del teatro con base marxista y experimental.

Todas las corrientes beben de este milenario origen donde forma y contenido consolidan un universo poético muy inspirador en nuestro tiempo en el que el caos a veces desespera en el deseo de romper ligamentos con el pasado, sin saber, sin querer saber, quizás, que es en lo más profundo de la sabiduría antigua donde podremos encontrar senderos que iluminen el presente y el futuro.

Los capítulos concebidos en función de un interés temático, no excluyen la correspondencia entre sí. Igual que en el montaje de un espectáculo teatral, en el ṭyaśāstra la parte se halla comprometida con el todo. Si bien la obra original no aporta ilustraciones, en la actualidad hay Compañías que siguen estas pautas y exhiben sus puestas en escena en Internet, de manera que, libro en mano, un artista especializado en la danza puede acudir directamente a las secciones o epígrafes que estudian esta manifestación artística a fin de incorporar en su lenguaje otros caminos expresivos. […] Se trata de una interrelación que posibilita un acercamiento particular y general donde lo científico se desliza en su constante asimilación de la realidad.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *