El libro de los bobos

Por Iván Humanes.

El libro de los bobos, de Franz Jung (Pepitas de Calabaza, 2009)

La editorial Pepitas de Calabaza nos trae a Franz Jung con El libro de los bobos, de la mano de la traducción de Luis Andrés Bredlow. Y es que Franz Jung (Silesia 1888-Stuttgart 1963) reúne los atributos que la editorial logroñesa suele hacer habituales en sus publicaciones: ruptura, implicación social, escándalo, vanguardia, calidad literaria, aplaudido en su tiempo, olvidado. El libro de los bobos, publicado originalmente en 1912, se inscribiría dentro del «expresionismo alemán», tal y como nos pone en antecedente Luis Andrés Bredlow, además de traductor de la obra, redactor del prólogo: «era la protesta contra la estrechez del naturalismo, una suerte de barrera contra el peligro de un neo-romanticismo incipiente».

El libro de los bobos se compone de tres relatos y una introducción programática, que bien es un cuarto relato, y que se abre así: «Alrededor de una mesa del Café du Dôme se sientan unos caballeros. Fuera, delante de la ventana, pasaba una mujer». En estas líneas encontraremos ya el estilo de Jung sostenido en los demás relatos. Sin más, Jung describe sin artificios y de forma natural los hechos. Pone al lector ante los personajes sin explicar y justificar sus acciones. La narración psicológica desaparece y el lector se enfrenta a una lectura en carne viva, donde no contará con el auxilio del autor. El relato principal, el más largo de la serie, con título «Las aventuras de Emma Schalke» ―fruto de la lectura de El idiota de Dovstoievski y de una crisis matrimonial donde Emma Schalke es la imagen de su esposa Margot― y sobre el que los demás relatos pivotan de alguna manera (no en el fondo pero sí en la forma y el desarrollo), es ejemplo de la maldad humana que Jung nos revela. La estupidez del hombre bobo. Emma Schalke se desliza de sala en sala, aparenta una vida de furcia, es modelo en la escuela de arte, trabaja en el teatro de variedades, escupe y maldice a los hombres: «Hay que aniquilar la vida y todo… Hay que pisotear…», piensa (pág. 59). A Emma Schalke se le suman los personajes masculinos, que suelen ser violentos, brutales, aprovechados. Es el relato titulado «Nikolaus El Loco» el que mejor describe esa conducta: «Una tempestad lo agitaba por dentro» (…) «Alguien estaba gritando dentro de él como un barquero: luego sonaba a metales reventados». Entre las mujeres y los hombres de los relatos se vive al borde de la bofetada, de la patada en el vientre, del arañazo. Y no porque tan sólo se describa la rabia de ambos, sino porque Jung fuerza las relaciones, las vuelve extremas y descarnadas. El amor las motiva y el amor las dinamita. La prosa las potencia.

«Más bien repelo al lector. Me falta de antemano la distancia.»

Franz Jung

Bredlow nos trae en el prólogo el concepto de su literatura, resumida por el autor en 1920: «No importa el contenido (el tema, quiero decir), sino las variaciones: el tiempo, el ritmo, la riqueza de colores de esas variaciones. Hasta que de la amasadura y amalgama de contenido y forma se haga visible un tercer momento, un ‘contenido’ nuevo». Los relatos de El libro de los bobos no se esconden tras recursos estilísticos abigarrados ni tras la explicación de los motivos de todo aquello que circula por sus páginas, se limita a mostrar, desciende a la perversidad de la naturaleza humana y nos lo cuenta de forma limpia, sin artificios ni justificaciones. Sin más, golpea en el rostro del lector con la dureza de la historia. Un golpe seco.

Necesario el rescate de Franz Jung. Sus libros publicados se ganaron en su momento el aplauso de la vanguardia. Colaborador de La Tempestad, fundador de la revista ilegal Nueva Juventud, que fue núcleo del dadaísmo, opositor del nazismo y participante del movimiento comunista de los consejos, de la misma forma que sus obras fueron aplaudidas con entusiasmo fueron olvidadas. Y es que el amor está a la altura de los caniches, ya nos lo diría tiempo después Louis-Ferdinand Céline. Como lo está el reconocimiento literario.

El libro de los bobos
Franz Jung
Traducción de Luis Andrés Bredlow
Pepitas de calabaza, 2009.
121 páginas
PVP 11 €

Iván Humanes (Barcelona, 1976). Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona. Ha publicado La memoria del laberinto (Biblioteca CyH), Malditos. La biblioteca olvidada (Grafein Ed.) y 101 coños (Grafein Ed.). Colaboraciones en diversas revistas (Sibila, Literaturas.com, La Comunidad Inconfesable, Crítica, etc). Prepara la publicación de su libro de relatos Los caníbales con la editorial Libros del Innombrable y la publicación de la novela La emboscada con la editorial coruñesa InÉditor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.