Fotoperiodismo y protesta social: una mirada a distancia. Parte 1.

Por Julie Delabarre.

Cyberien (phototheque.org)

Habrá sido difícil no enterarse de las protestas en Francia de estas últimas semanas con la amplia cobertura mediática que se ha hecho de ellas.

Me resultó curioso seguir el curso de la protesta francesa desde España, ver cómo se trataban las noticias y acontecimientos, lo que se comentaba sobre la legendaria mala hostia de los franceses y su capacidad de movilizarse en los noticieros, los numerosos artículos, las portadas de los periódicos y, claro, las numerosas fotografías. Las webs de los periódicos en internet permiten exponer largas galerías de fotografías para complementar los artículos.

Aunque  la reforma contra la cual se está protestando procede de un trasfondo de leyes y arreglos europeos y acabará siendo bastante parecida en muchos países de la unión, las protestas sociales han sido diferentes, así como han sido diferentes las maneras de retratarlas dependiendo del país y del signo político de las publicaciones.

En Francia, la polémica en torno a las imágenes violentas y su utilización por parte los políticos para desviar la opinión ha hecho mucho ruido. Pero fuera de polémicas y temas sensibles, ¿Qué es lo que nos quieren decir imágenes más sencillas y en principio más anecdóticas? ¿Qué aportan a los artículos y qué nos aportan a nosotros como lectores?

Francia, fotografía, sondeos y política: ajustados a medida.

La protesta social, las manifestaciones y las huelgas han recibido un tremendo apoyo popular en Francia a la vez que la imagen del poder se degrada más y más. Este apoyo popular se transmite en Francia, como en España, por las fotografías de manifestaciones como lo ilustra este artículo publicado el 20 de octubre en la web del diario de centro izquierda Le Nouvel Obs. El título no deja lugar a dudas: El 79% de los franceses están a favor de una renegociación de la reforma. La fotografía refleja el juego de los sondeos de opinión: una fotografía tomada en contrapicado, mostrando a la muchedumbre compacta de la manifestación ocupando toda la calle, el humo de los fuegos artificiales, las banderas de un sindicato de izquierdas flotando y los colores de tonos rojos y cálidos.  Esta fotografía nos da una sensación de multitud, de fervor y de agitación de un grupo. Perfecta para retratar una manifestación exitosa,  la unión, la determinación y aquí la importancia del número relacionada al artículo.

En cambio, tenemos este artículo sobre los mismos sondeos y en la misma fecha,  del  diario de derechas Le Figaro. Aunque el artículo no niega el apoyo popular, los términos usados para analizar los resultados de los sondeos son diferentes: seis de diez franceses desean una “pausa” en las reformas y no su renegociación o rechazo. La fotografía que ilustra el artículo también es ligeramente diferente, diferencias que son todo salvo anecdóticas.  En vez de tener, como en el primer ejemplo, una imagen de muchedumbre que ilustraba la movilización y el creciente apoyo popular descrito por lo sondeos,  la fotografía  de François Bouchon (fotógrafo del Figaro) nos enseña también una manifestación pero esta vez, la foto esta tomada a altura de hombre y la profundidad de campo es bastante reducida, dando la impresión de que hay pocos manifestantes. Se ve en primer plano una señora mayor poco favorecida en esta foto  hablando con alguien, distraída, pese a estar en la primera fila de la manifestación.  En el fondo, las mismas banderas de sindicatos que presenta nuestro primer ejemplo pero sin el fervor de esta última: apenas se notan, las caras desenfocadas de los manifestantes, tristes y sin expresión. A medias entre el retrato de un manifestante y de la manifestación, la foto refleja perfectamente el artículo que ilustra: una  representación tibia de una movilización que no se quiere representar a la altura del apoyo popular, que no se quiere mostrar como determinada o enérgica, que parece arrastrarse a duras penas.  No vemos aquí una coherencia entre la mayoría de franceses apoyando la protesta, lo que anuncia el artículo, pero una clara voluntad de minimizar la información por la imagen.

Sin querer hacer un análisis demasiado maniqueo y comparar las tendencias políticas de dos periódicos de signos opuestos, la manera de tratar una misma información, el mismo día me pareció bastante relevante sobre el uso de la fotografía en casos tan obvios como las movilizaciones de octubre en Francia ya que, si por una parte no se podía negar el apoyo, sí se podía matizar o enfatizar por los medios de comunicación. Dicho uso  en la prensa no es nada nuevo y hay miles de ejemplos más que ilustran distintas maneras de orientar la opinión, aunque sea a través de detalles que pueden parecer en principio insignificantes.

La composición de la fotografía, lo que transmite, su relación con el texto son más importantes de lo que parecen y atraen nuestro ojo, condicionan de algún modo la manera de abordar un articulo de prensa.  Las diferencias entre estas dos fotografías son significativas: la primera entusiasta, colectiva y la segunda, sosa y resignada.

¿Cuál será la más fiel a la realidad? Al igual que hacen los periódicos eligiendo las cifras de los sindicatos o de la policía para argumentar sus artículos y su dirección política, la elección la tiene el lector. ¿Somos lo que leemos? Probablemente sí, pero siempre viene bien intentar descifrar los códigos visuales que complementan el texto y en periódicos de diferentes tendencias. Tienen mucho que decirnos. O no…

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