Guerreros del rock duro

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Por David Tejera Expósito


Han pasado ya cinco años desde que Harmonix revolucionara el genero de juegos musicales cogiendo el relevo dejado por Konami. Los juegos musicales no eran nuevos dentro de la industria, juegos como Beatmania, DrumManiaGuitar Freaks ya habían hecho su agosto la década anterior con una pasada más que humilde por nuestras tiendas debido a su elevada dificultad y una lista de canciones poco atractiva para el público occidental.

El primer Guitar Hero desarrollado por Harmonix fue toda una revolución, con una dificultad ajustada, canciones de rock occidental y un periférico la mar de llamativo, consiguió ponerse en los primeros puestos de las listas de ventas a pesar de no contar con las grabaciones originales y utilizar versiones de temas clásicos grabadas por grupos amateur. Han pasado ya cinco años y la saga cuenta ya con nueve entregas de las cuales solo las dos primeras fueron desarrolladas por Harmonix, los cuales acabaron creando el Rock Band.

Guitar Hero: Warriors of Rock es la sexta entrega principal de la franquicia que pretende volver a sus orígenes después de haber perdido un poco el norte intentando llegar a un publico más amplio en las anteriores entregas. En esta ocasión, el juego vuelve a sus raíces más rockeras y con un modo historia que pretende aportar algo de originalidad a un género que parece condenado a la escasa innovación.

El modo historia que nos presentan los chicos de Neversoft, desarrolladores de esta entrega, nos pone en la piel de los personajes que hemos ido viendo a lo largo de los juegos anteriores: Axel Steel, Johnny Napalm, Izzy Sparks y compañía. Guiados por la voz de Loquillo, el narrador de la historia,  serán los encargados de conseguir el arma definitiva y, con ella, derrotar a la temible bestia que asola el mundo del rock. Nuestra misión será ir consiguiendo estrellas con cada personaje, estrellas que nos darán por interpretar las canciones y los desafíos correctamente, hasta que cada uno de ellos se transforme en su avatar del rock correspondiente y puedan entre todos derrotar a la bestia. Este argumento bastante simplón será el que nos acompañe a lo largo del juego, con algunos eventos intermedios como una interpretación para conseguir el arma definitiva o una narración épica con cinco temas de Rush seguidos.

Cada uno de los personajes contará con un poder especial que lo ayudará a lo largo de la lista de canciones del juego. Así, contaremos con bonificaciones de x5 en vez de x4, rachas de notas seguidas que nos suben la energía estrella, un escudo que protegerá nuestras rachas de notas cuando cometamos algún fallo y hasta podremos resucitar y volver a subir al escenario cuando el público nos eche a tomatazos. Un añadido que aporta mucha variedad al modo historia y que cuenta con un colofón final complicado a la par que épico.

A parte del nuevo modo historia, contaremos con el ya de sobra conocido modo Partida Rápida en el que podremos tocar las canciones que hayamos desbloqueado previamente e ir subiendo de nivel mientras conseguimos estrellas para desbloquear añadidos como complementos para los personajes, guitarras especiales y un sin fin de objetos que alargan la vida y el interés por el título. El multijugador tampoco se queda fuera en esta entrega así que podremos tocar con hasta cuatro amigos cada uno eligiendo el instrumento que elija (aunque sean cuatro guitarras al mismo tiempo) y también tendremos la posibilidad de retar en línea a amigos y desconocidos.

La lista de canciones es todo un lujo para los amantes del rock y del metal en todas sus vertientes. Rush, Metallica, Ozzy, A Perfect Circle, Arch Enemy, Kiss, Rammstein e incluso una canción compuesta en exclusiva para el título por el grupo Megadeth. Al contrario que en las anteriores entregas, en esta ocasión los desarrolladores se han centrado en satisfacer a los aficionados del género que catapultó al éxito a la saga, en vez de intentar abrir el espectro de público al que va dirigido; algo que no funcionó nada bien en el cuarto y quinto capítulo de la saga. Es hora de quedarse sin dedos en la guitarra y el bajo, sudar como un loco en la batería y desgañitarse con el micrófono; nada de medias tintas.

Guitar Hero: Warriors of Rock se perfila como uno de los títulos más difíciles e interesantes para el jugador experto, que quizá se sintiera un tanto decepcionado con las anteriores entregas, pero al mismo tiempo, los niveles de dificultad inferiores permiten a todo el mundo disfrutar de las bondades de este genial juego arcade.

Pero no todo iba a ser positivo. El género musical está llegando al mismo callejón sin salida que hace años y esta entrega es la mejor prueba de ello. A parte de incluir nuevas canciones y un modo historia, que aún siendo interesante aporta muy poco a la verdadera mecánica del juego, la saga no ha cambiado prácticamente nada desde el primero y los años y la explotación a la que se ha visto sometida la franquicia empiezan a pasar factura entre los aficionados.

A este ritmo los videojuegos musicales están condenados a volver al ostracismo del que fueron rescatados hace años y es posible que ni la interesante apuesta de Rock Band 3 sea capaz de conseguir que levanten cabeza.

Lo mejor:

– El modo historia es un añadido interesante

– Una de las mejores listas de canciones de la saga para los aficionados al rock y al metal

–  Todo un reto para los jugadores más expertos

Lo peor:

– No aporta absolutamente nada nuevo

– El pad táctil de la guitarra sigue siendo igual de inútil que la primera vez que salió

– Si no te gusta el estilo musical ni los retos, no es tu juego

Puntuación: 7,5

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