Lauryn Hill, la diva del hip-hop sigue más viva que nunca

Por Alicia Valera Alonso.

“Y Mientras la gente duerme, demasiado cómoda para encarar la realidad, sus vidas están tan incompletas, y nada ni nadie puede reemplazarlas (…) Y lo que tengo que decir es rebélate (…) elige bien, despiértate y rebélate”.  Así reza el estribillo del tema “Rebel”, que  escribió la diva del hip-hop  Lauryn Hill, como protesta a la muerte a manos de la policía de Nueva York de un joven africano de 23 años.

Esta canción forma parte del MTV Unplugged que grabó Hill en 2001, una de sus últimas apariciones en público. El trabajo, profundamente personal, emocionó a muchos y decepcionó a otros tantos. Con la única compañía de una guitarra acústica, la artista presentó sus temas a un público muy reducido. Grandes disertaciones sobre su visión del mundo y de la música, y una emoción sin límites, que la llevó incluso a llorar desesperadamente en uno de los temas, “I gotta Find peace of Mind” fueron la tónica general de este concierto.

Y es que Lauryn ya había comenzado una etapa de profunda introspección. Después del éxito avasallador de The Miseducation of Lauryn Hill, la cantante afroamericana se había sumergido en un ostracismo autoimpuesto, refugiada en su casa con su marido, Rohan Marley (hijo del mito del reggae, Bob Marley) y sus cinco hijos. Desde el anonimato de su tranquilo hogar escribió una cantidad ingente de poemas, se dedicó a la producción y al diseño de moda. Dejo de ver la televisión, de escuchar música y de conceder entrevistas. Porque desde hacía tiempo Lauryn ya renegaba de la hipocresía de la industria musical; del materialismo ostentoso de sus colegas del hip-hop, siempre luciendo enormes anillos de diamante y platino; de la subordinación de la mujer; y de los abusos de poder de la autoridad establecida. Y el tema “Rebel” no es más que eso, una llamada de atención para que la gente abra los ojos y se dé de bruces con la realidad. Y lo hace a través de una enorme fe que manifiesta abiertamente, ya que Lauryn Hill, cristiana practicante, nunca se ha avergonzado de su religión, que se ve referenciada en multitud de sus canciones.


El trabajo, aunque consiguió un disco de platino, fue tachado como “fracaso público”  por gran parte de la crítica. Desde entonces, poco hemos vuelto a saber de ella. Nada más que un intento fallido en 2004 de volver con sus compañeros Wyclef Jean y Pras Michel en The Fugees, de quienes se separó por diferencias irreconciliables; y la filtración hace dos años a través de internet de uno de los temas descartados en  Miseducation…, “Repercussions”. En el último año hemos comenzado a oír cada vez con más fuerza su nombre, y ahora ya podemos afirmar con certeza que Lauryn Hill vuelve en el 2011 con un disco en solitario. Y como anticipo, ahora se encuentra ofreciendo una gira de 17 conciertos por pequeñas ciudades de Estados Unidos.

Los inicios de la diva

¿Y qué es lo próximo que nos espera de Lauryn? Es toda una incógnita. Quien se convirtió hace ya una década en el nuevo icono afroamericano femenino, no puede dejarnos impasibles. Y es que esta joven, criada en un suburbio de New Jersey, ha sabido hacerse a sí misma y convertirse en una revolución por donde pasa. Ya comenzó despuntando en la adolescencia, con su participación en la película Sister Act 2, donde demostró un talento nada desdeñable para la música; y continuó con su incursión en The Fugees, que en el año 96 alcanzó la cima del éxito con su segundo álbum The Score. La versión de Roberta Flack de “Killing me Softly” se convirtió en uno de los “top ten” de las listas de ventas mundiales, y con ella, la solista consiguió aportar al panorama del hip-hop del momento, una nueva visión, llena de sensualidad y belleza.

Más tarde vino su primer trabajo en solitario, The Miseducation of Lauryn Hill (1999), que le valió el respeto de la crítica y del público, con 5 premios Grammy y  más de 11 millones de copias vendidas en todo el mundo. Este álbum se convirtió en el referente, no sólo del hip-hop, sino también del  R&B, el rap, el soul y el reggae y el góspel del momento. Lauryn basó el título del disco en la obra literaria de Carter G. Woodson The Mis-education of the Negro (1933) que denunciaba la discriminación de los africanos negros en el sistema educativo americano e incitaba al auto aprendizaje como medio de protesta.


Este título ya hacía ver las tendencias que Lauryn comenzaba a adoptar cada vez con más fuerza. Y es que la cantante ha luchado a lo largo de toda su carrera contra todo tipo de discriminación, incluyendo también la dirigida hacia las mujeres. Por ejemplo, en el tema “Doo Wop”, el más famoso de todo el disco, critica los roles machistas tanto de la mujer como del hombre desde hace años y hasta la actualidad. “No quieras ser una roca dura cuando eres realmente una gema, el respeto es lo mínimo”. Lauryn reclama respeto, igual que lo hizo Aretha Franklin con sus “Respect” años atrás. Y es que las dos se han convertido en las voces femeninas de la música negra del último siglo, y las dos han luchado contra la misoginia en un mundo gobernado por hombres.

Activista y polémica

Pero además de reivindicar el papel de la mujer en la sociedad, Lauryn Hill también ha sido siempre una defensora de las causas solidarias. Sus férreas creencias  religiosas la han acompañado siempre, e incluso la llevaron a actuar en 2003 en un concierto en el Vaticano. Sin embargo, los representantes de la Iglesia no se quedaron demasiado contentos. Ante los más altos cargos eclesiásticos, la cantante denunció los actos de pederastia cometidos por parte del clero  y afirmó tajantemente que no creía en ningún representante de Dios en la tierra. “Dios ha sido testigo de la corrupción de su liderazgo. Estoy aquí para deciros: arrepentíos” fueron algunas de sus frases lapidarías, que llevaron a la autoridad eclesiástica a tacharla de indigna y ordenar al canal de televisión que estaba retransmitiendo el concierto en directo a cortar la emisión.

Controvertida  y transgresora, Hill también ha destacado por su labor humanitaria. Desde su fundación The Refugee Project, la artista se ha dedicado a ayudar a los niños refugiados de países como Kenia y Uganda. Y en 1999 la revista Ebony la incluyó entre “los 100 afroamericanos más influyentes del mundo”.

Ahora, en 2011, la diva del hip-hop de los 90 vuelve a la carga. Sus fans la esperan enardecidos, y el resto del mundo se encuentra a la expectativa de saber por fin qué nos trae de nuevo.

 

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