Entrevista con Luis Artigue

Por Chus Sanesteban Iglesias

 

Me gustaría escribir que me dirijo a algún lugar físico a entrevistar a Luis Artigue pero será de mi casa a su mundo, un viaje de ida y vuelta para las letras. Palabras viajeras como Luis. Pero como buen narrador de historias y de sensaciones,¿ cuál sería tu escenario ideal para una entrevista ?

 

Luis Artigue: El café O Brasileira de Oporto mientras a través de la cristalera vemos como un loco habla con la la estatua de Pessoa, el café Floridita de La Habana repleto de chicas con sudores como brady de frutas que se sacan fotos junto a la estatua de  Hemingway, el café Players de Ámsterdam cuando toma el micro y canta con voz de increíble belleza uno de los camareros, el ahora aburguesado café Les Deux Magots de París en el que aún se respira la inmarchitable aura de Djuna Barnes, un club de jazz de León en el que dan tapas de pan de centeno y queso azul llamado el Plaza, otro bareto leonés de música grunch y camareros disfrazados de telefilm de serie B en el que se cena un suculento tex mex y se convive con muchacos/as que combaten con cerveza las contraindicaciones de la adolescencia: el Mongogo, aquel rincón de la ciudad de Lima en el que fui feliz, esta casa en la que soy feliz…

 

Tres, dos, uno…iniciamos un viaje cronológico con Luis Artigue a través de su poesía.

 

 

Luis Artigue

Pregunta: En 1999 publicas tu primer poemario, Por si acaso la vida, Ed. Endymión donde se conjuga el tema de la poesía, el amor y la muerte. En el poema que da título al libro, estos dos versos cierran la tercera estrofa:

“ pues no me dejan beber para olvidar

como los políticos corruptos”

¿Podemos relacionarlos con la situación actual

 

Luis Artigue: Desde luego, pues la situación actual es la misma de siempre repetida. Desde que tengo uso de razón siempre ha habido alguna crisis de algo: ¿para cuando una gran crisis del sueldo de los políticos?… Ese poema que citas, y todo el libro, lo escribí aún en silla de ruedas tras sufrir un ictus cerebral y pasar por un calvario de hospitales y rehabilitaciones. Desde esa perspectiva límite vivía el desengaño político, asistía al espectáculo de cómo se empezaba a derrumbar el mundo ante mis ojos e hice acopio de rabia y fortaleza para erigirme en escultor de mi mismo: todo eso está en el libro. Y todo sigue vigente porque nada ha cambiado demasiado. La versión del libro Por si acaso la vida que más me gusta es la que viene en la redición conjunta de mis primeros libros titulada Empezar por el número tres. Poesía 1995-205.

Pregunta: En el año 2000 Huerga y Fierro Editores, S.L. te publica Tu aroma en la licorera sobre el que Juan Carlos Mestre hizo esta reflexión: “ Un acontecimiento, los manicomios están ahora llenos de música gracias a la restitución de la imaginación que suponen estos versos…Luis Artigue ha escrito el libro de su generación”.

Al leer esta reflexión y algunos de sus poemas, me recuerda a Leopoldo Mª Panero en la época de los 90. ¿Cuál es tu opinión acerca de la reflexión de Mestre y de tu aproximación a Panero ?

 

Luis Artigue: Juan Carlos Mestre, príncipe de la imaginación, es uno de mis maestros desde que le conocí hace ya años. Él presentó ese libro en Madrid allá por el año 2000 y sus palabras ciertamente fueron una combinación inolvidable de generosidad y lucidez. Asimismo el doctor en heterodoxia Leopoldo María Panero, a quien acabo de conocer en León en una lectura de poemas, escribe con una libertad que con frecuencia me estimula, pero pertenece al olimpo de los celebrados héroes poéticos que ni sé ni puedo seguir. También rescribí ese libro y su versión definitiva está en Empezar por el número tres.

Pregunta: En Prohibido fijar carteles; Ed. Leteo, 2001 el tono es mucho más lírico, más intimista. ¿A qué es debido este cambio?

 

Luis Artigue: Ésa es una pequeña plaquette fruto, como el libro anterior, de mi etapa joven y aspirante a bohemia. Acaba de enamorarme de una pintora, la escribí varios poemas y se los di a un amigo de entonces, Rafael Sarabia, que los publicó con semejante vértigo… También rescribí esos poemas y los agrupé en Empezar por el número tres.

 

Pregunta: Con los dos siguientes poemarios, “ El hombre de cristal” Colección Esquío, 2004 y “ Tres, dos, uno…jazz” Fundación Jorge Guillén, 2007, vienen los premios. ¿ Recuerdas las sensaciones ?

 

Luis Artigue: El hombre de cristal y otros poemas obtuvo el Premio Esquío, y para mí fue una alegría, un impulso y una responsabilidad… Pero lo importante fue el libro, escrito a partir de unas vivencias muy intensas y una lectura aparejada de Safo y las escritoras lesbianas expatriadas en el París de los años 20. Aprendí tanto sobre mí, crecí tanto como persona y descubrí una forma más rica de entender la masculinidad, y quiero creer que todo eso está en el libro. Luego Tres, dos uno… jazz fue un poemario también importante, pues acababa de conocer a quien hoy es mi compañera y mi ser humano favorito, y le escribí un libro en el que le hablaba de mi resurrección corporal y anímica empleando la matáfora del jazz, la música que escuchaba durante mi convalecencia hospitalaria, el sonido terapéutico de un pueblo esclavo que se liberó mediante la música… También ese libro está lleno de héroes a los que no puedo seguir. Ese libro obtuvo el Premio de la Academia Castellana y Leonesa de la poesía, y posteriormente también el Premio Ojo Crítico que otorga Radio Nacional de España, y continúa siendo uno de mis libros más queridos… Pero las mejores sensaciones siempre han venido a mí viendo para escribir esos libros y escribiéndolos que con los premios.

 

Pregunta: Empezar por el número tres ( Poesía 1995- 2005 ) ¿ Número  absoluto?

 

Luis Artigue: Esa reunión fue una oportunidad de hacer balance, de resumir y poner en valor la evolución de una conciencia poética, y de seguir… Aprendí de Antonio Gamoneda que escribir es corregir, y ningún libro se termina nunca: todo proyecto es infinito y lo publicado una aproximación.

 

Pregunta: En los dos últimos poemarios, Los lugares intactos; Pre-textos, 2009 y La noche del eclipse tú, Ed. Visor, 2010; tu personalidad poética, la madurez de tus poemas es evidente. Echando la vista atrás, ¿cómo describirías tu evolución poética?

 

Luis Artigue: Sigo el camino interior continuo apoyado en la escuela emocional de una poesía imbricada en la vida, en la biografía, e intento por eso que mis poemas se puedan identificar con algo muy sincero… Ahora que la política y el derecho nos dicen que todo es argumentable, que no existe la verdad sino sólo la versión de cada cual, yo aspiro a que en la poesía el ingenio esté al servicio de una verdad vital trascendente… Para mí la poesía es lo que queda cuando la literatura se ha quitado la ropa. Y así lo muestro en esos dos libros que citas, Los lugares intactos    –que es un rastreo por todos esos lugares a los que he llegado así, sin pretenderlo pero mereciéndolo, y me han cambiado la vida, y se han unido invisiblemente configurando un mapa personal y una teoría lírica de la vida como viaje- y La noche del eclipse tú –un libro o diáqlogo con una persona que aún no existe y que será nuestro hijo o hija doptivo para facilitarle el despertar irrevocable que es nacer, y para ayudarnos a elaborar la gestación simbólica, el embarazo simbólico, que necesitamos los padres adoptivos-.

 

Pregunta: El 17 de mayo de 2011 escribiste “Hoy acabo de terminar mi nueva novela “, ¿ vuelta a la poesía ?

 

Luis Artigue: Después del acto de extrema desnudez que es escribir cada libro de poemas intento depurar mi yo escribiendo luego una novela lo más alocada posible, un acicate para la imaginación. Y a mí intercalar así la poesía y la narrativa –no soy capaz de simultanear- me viene bien. Sigo ese modus operandi desde hace años. Ahora acabo de terminar una novela de humor disparatado y está reposando antes de que vuelva a ella para corregirla… Luego, cuando ellos quieran, volveré a escribir poemas. Pero para convocarlos, o conjurarlos, estoy volviendo a leer mucha poesía.

 

Pregunta: ¿Qué autores actuales están en tu mesilla de noche?

 

Luis Artigue: Estoy terminando de leer una novela gótica española de Pascual Pérez y Rodríguez titulada La urna sangrienta o el panteón de Scianella, en Edición de Miriam López Santos, experta en este tema y descubridora de este texto que acaba de publicar la editorial Siruela. También estoy con una novela distópica de ciencia ficción clásica pero rara, muy espiritual, y muy bien escrita de un autor inglés no suficientemente citado: Robert Hugh Benson. Esta novela dibuja un futuro cercano, recuerda en algo al Hacedor de estrellas, obra maestra de Olaf Stapledon, presenta a un anticristo político y de corbata, se titula Señor del mundo y la ha editado Homo legens.

Pregunta: Una pregunta que no te haya hecho y que te gustaría que te hiciese ( con la respuesta, claro ).

 

Luis Artigue: No se me ocurre ninguna. A pesar de que no nos conozcamos va un agradecido abrazo.


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