Poemas, homenajes y estrés

Categoría: Críticas,Poesía |

LA MUCHACHA DE LOS OJOS TRISTES

Poemas, homenajes y estrés

Noemí Trujillo Giacomelli

Parnass Ediciones, 2011

68 páginas

ISBN: 978-84-15007-44-9

 

Por Estelle Talavera Baudet

 

Pausada, observadora, melancólica. Noemí Trujillo hace descender los versos desde aquel rincón roto de las mentes más intimistas del panorama poético. Emily Dickinson, Alfonsina Storni, Anne Sexton, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, entre otros, especialmente de las mentes femeninas, que abundan especialmente dentro de este libro-homenaje (y estrés, curioso subtítulo), que exploran ese dolor de puntillas que repta bajo la ruptura, bajo el sexo anhelado y ausente. La complejidad del mundo visto a través del cristal del pasado que, no por ser casi inmediato, sigue estando al alcance de la mano.

 

Mujeres atormentadas, atraídas por la profundidad de la lamentación, por el arrastrar del ánimo. Y a pesar de todo, allí está la poesía, celebrada como agua en el desierto por esta poeta, para quien la belleza no sólo queda atrapada en las páginas, sino en los párpados, en la boca, en el pecho.

 

Abriendo boca en cada poema con unos versos de todos aquellos que han alimentado su hambre de poesía, Noemí nos deja sentados, o a horcajadas, exprimiendo los poemas, sea la hora que sea, en su cocina.

Sus versos han cruzado el charco en una edición bilingüe, recientemente recitados en Manhattan, nada menos, y traducidos de la mano de Mariana Romo-Carmona, profesora de literatura en CUNY Manhattan.

 

Nuestro amor es como Bizancio

tuvo que haber sido

la última noche.

 

Henrik Nordbrandt, 1945

 

Resistí todas las tentativas de conquista,

caí en manos de los turcos otomanos,

renací en el dolor y me renombraste.

 

Ahora he envejecido

y el maquillaje no lo cubre todo

y doblo sola

todas

las esquinas

del otoño.

 

Nuestras piernas están cubiertas de nieve

y gemimos menos y dormimos más.

Recuerdo

cuando nuestro amor era como Bizancio,

y me follabas en la cocina

antes de cenar.

 

Our love is like  Byzantium

it must have been the last night.

Henrik Nordbrandt, 1945

 

I resisted all attempts at seduction

I fell in the hands of Ottoman Turks,

I was reborn in pain and you renamed me.

 

Now I have aged

and makeup does not cover all

and I turn alone

around all the corners

of Autumn.

 

Our legs are covered with snow

and we moan less and we sleep more.

I remember

when our love was like Byzantium

and you fucked me in the kitchen

before dinner.

 

Vuelvo a oír el llanto

inclemente de la clepsidra.

 

La siembra de Selene.

Gerardo Guaza, 1961

He intentado

volver a hacernos una foto

como la del Lago Leman.

Pero no he podido.

Cuando hicimos esa foto

no habíamos discutido

ni una sola vez

y todo era perfecto

en la neblina.

Con el tiempo

nuestras bocas

han forcejeado

y han visto el azul

encendido

de la noche.

Hemos derramado

lágrimas y vida

en Valparaíso,

en Casablanca,

en Friburgo,

en Lausana.

Hemos hecho fotos

que han sepultado heridas

y puñales de agua,

hemos comprado imanes

para la nevera

y cuadros para nuestra casa.

Mi cámara persigue

la silueta de Ginebra,

y busca

en ti

una clepsidra

que robe el tiempo

y gota a gota

me lo devuelva.

Porque,

amado Lanzarote,

quiero volver

a hacer fotos

como ésa.

Once again I hear

the inclement weeping of the clepsydra.

La siembra de Selene.
Gerardo Guaza, 1961

 

Once again I’ve tried

to take our picture

the way we were at Lago Leman.

But I cannot.

When we took that photo

we had not quarreled

not a single time

and everything was perfect

in the mist.

With time our mouths

have wrestled

beaneath the deep

blue

of the night.

We have spilled tears and

life in ValparaÌso,

in Casablanca,

in Fryeburg,

in Lausanne.

We have taken many pictures

that have buried wounds

and daggers underwater,

we have bought magnets

for the fridge and

paintings for our home.

My camera chases

the outline of Geneva,

and searches for

a clepsydra in you

that can steal time

and give it back to me

drop by drop.

Because,

beloved Lanzarote,

I want to try once more

to take a picture

like that one.

 

Noemí Trujillo Giacomelli (Barcelona, 1976). Poeta catalana, ha publicado los poemarios La magdalena (2009) y Lejos de Valparaíso (2011). Es presidenta de la Associació Cultural i Artística Anceo y organizadora del Festival Vilapoètica.

Ha coordinado las antologías Sonrisas del Sáhara (2010) y Charnegos (2010), y el libro de relatos breves El crack de 2009 (2011).

Tiene su propio sello editorial, Lalunaesmía Editoras, junto a la poeta Yolanda Sáenz de Tejada.

Sus poemas se han publicado en varias antologías.

 

 

 

 

 

 

 

 

Related Posts with Thumbnails

Una respuesta a Poemas, homenajes y estrés

  1. Elogios van a Estelle Talavera Baudet, por su excelente reseña del poemario de Noemí Trujillo. Tienen una poeta maravillosa y nos alegramos mucho de que se reconoza su trabajo. Más información sobre la edición bilingüe se puede encontrar en http://escritorial org.

    Saludos desde Nueva York,
    Mariana Romo-Carmona, traductora

    Mariana Romo-Carmona
    13 octubre 2011 at 15:37 pm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.