ANIMAC 2012

 

Por Iván Arjona.

Fotografías: Iván Arjona.

 

Cartel oficial de ANIMAC 2012

Ni Pixar, ni Marvel, ni Ghibli, de repente se habla de animación española. 2012 parece el año en que el mundo descubre que tras los Almodóvar, Banderas y Cruz existe cine español. Gran parte de culpa la tienen Arrugas (2011) de Ignacio Ferreras y Chico & Rita (2010) de Fernando Trueba, Javier Mariscal y Tono Errando. La ganadora de dos Goya 2012 por un lado, y la nominada a Mejor Largometraje de Animación en los Oscar 2012, por otro lado.

 

Animac 2012 ha querido brindar un homenaje más a estas dos películas invitando a Manuel Cristóbal (productor de Arrugas (2011)) y al anteriormente mencionado Javier Mariscal, dentro de sus conferencias sobre ilustraciones y adaptaciones.

 

La animación se ha apoderado estos días de Lleida. Cinco jornadas de cine, más de cien proyecciones (cortometrajes en su mayoría) y casi 19.000 espectadores. Son las cifras con las que cierra Animac 2012. La reducción de presupuesto respecto al año anterior (un 30%) no ha impedido a su nueva directora, Carolina López, presumir de un cartel excepcional.

 

Aunque las primeras proyecciones tuvieron lugar el día 29, fue El gato del rabino (2011) de Antoine Delesvaux y Jann Sfar quien dio el pistoletazo de salida al festival. Antes de la proyección, el pop-rock de Mishima puso la nota musical aprovechando la animación de su nuevo single Els vespres verds, deleitando al público con dos temas. Ganadora en el Annecy 2011 y los premios Cesar 2011, y nominada en los Premios del Cine Europeo 2011, este peculiar gato parlanchín ha sido la gran apuesta de la decimosexta edición de la Mostra Internacional de Cinema d’Animació de Catalunya.

 

La aceptación por parte del público, que llenó el aforo, fue mayoritaria al final del film. En mi opinión, el fuerte de este gato que quiere ser judío reside en su primera parte, en la relación amor-odio con el rabino, el aprecio del felino hacia su ama, en abordar temas como la religión y el judaísmo y sobre todo en la bocaza del gato. Cuando su creador decide convertir la historia en una road-movie, más que por el curso de la narración, la película se sostiene por las surrealistas situaciones que acontecen a los personajes. En definitiva, una interesante propuesta de animación francesa que merece la pena.

 

Animando a los creadores. Suzie Templeton y Sarah Cox  no fueron las únicas estrellas del Animac. Más allá de Los Simpson o South Park, hablar de animación española para adultos es compartir una mesa redonda con Joaquín Reyes, Juanjo Sáez y Vicent Arlandis. Bajo el título “Hasta el límite y más allá. Guionizar animación para adultos”, el debate generó interesantes puntos de vista como el rechazo de Sáez a la división entre animación infantil y para adultos “simplemente porque digan tacos, insulten o incluyan un lenguaje sexual”. También se habló del adelanto que nos llevan países como Estados Unidos o Gran Bretaña en cuanto a producción de animación, no tanto por cuestiones económicas sino por el mayor riesgo que asumen las productoras y medios de estos países respecto a España.

 

Menos papel y más improvisación. Hernán Migoya, escritor y guionista, supo conducir el debate y aproximar al público de la sala. Más allá de los típicos monólogos preparados y preguntas pactadas, los tres creadores se divirtieron con la espontaneidad del auditorio que no desaprovechó la oportunidad para avasallarlos a preguntas, el cual se arrodilló a los pies de un divertidísimo Joaquín Reyes.

 

Quien tampoco desperdició la ocasión para hacernos más feliz el encuentro fue Arlandis, que presentó en primicia el piloto de su nuevo proyecto, Familia.cat, divertida revisión del modelo de familia al que tan acostumbrados nos tienen otras series como Modern Family o Los Simpson.

 

Esta conferencia sobre la animación para adultos encontró su contraposición en Petit Animac, la sección que más apostó por los pequeños. Dividida en tres apartados, una de las más interesantes propuestas tuvo lugar aquí, la adaptación de El Grúfalo (2011) por Jakob Schuh y Max Lang, nominada en los Oscar 2011, y La hija del Grúfalo (2011) de Johannes Weiland.

 

Otras propuestas que no dejaron indiferente fueron Kahanikar (2011) de Nandita Jain dejando un regusto a Bicicleta, cuchara, manzana (2010), y la española Grand Prix (2011) de Marc Riba y Anna Solanas.

 

Debido a la gran calidad de las propuestas resulta imposible dedicar unas líneas a cada una de ellas. Aún así, me siento obligado a tener en cuenta una serie de nombres propios.

 

Bottle (2010) de Kirsten Lepore, stop-motion tan gracioso como emotivo

 

– Más realista pero igual de conmovedor es El hogar (2011) de Mario Torrecillas y Tyto Alba, la historia de cuatro niños huérfanos que recuerdan su terrible pasado.

 

– Menos drama pero igual de cruda es la realidad de la francesa Babioles (2010) de Mathieu Auvray y Sébastian Ors que plantean una sociedad artificial absorbida por la mecánica.

 

House (2011) de Ahmad Saleh narra la trágica historia de una familia palestina.

 

– Como si hubiesen salido de una película de Zack Snyder, dos aviones de combate se enfrentan en una lucha a vida o muerte en la impresionante Paths of Hate (2010) de Damian Nenow.

 

La cosa en la esquina (2011) de Zoe Berriatúa, surrealismo en estado puro.

 

– Freaky es el adjetivo idóneo para Píxels (2010) de Patrick Jean, un recorrido por emblemáticos videojuegos como Pac-man, Tetris, Arkanoid, Space Invaders, Frogger o Donkey Kong.

 

 

                              

                           

Cómo suben la nueva generación. Y es que la sección Futuros talentos dejó imágenes incrustadas en la memoria como la detallada captura arácnida Loom (2011) de Jan Bitzern, la cachonda Friendsheep (2011) del español Jaime Maestro, la increíble animación y emotividad que despierta Mamá (2010) de Chang Wok sang o Happy Pony (2009) de Musso Romain, una especie de Hansel y Gretel que me recordó mucho a Alma (2009) de Rodrigo Blaas.

 

Las propuestas de PDA (Pequeños Dibujos Animados) hicieron las delicias de padres e hijos. Mario Torrecillos, su creador, nos regaló una sesión donde los protagonistas fueron los más pequeños. A partir de sus dibujos y creaciones de video, los niños dan vida a los personajes de sus historias. Desde China hasta Algeria pasando por República Dominicana, Polonia y España. Un nuevo cuento chino (2010), El mejor regalo (2009), Los niños de Batey (2011) y El quema-papeleras (2007) fueron las creaciones más aplaudidas por el público.

 

Además de salas y conferencias, el espacio Animacrea reunió a centenares de personas que pudieron disfrutar de más de treinta proyecciones gratuitas, además de participar en talleres de stop motion o cut out.

 

Mis felicitaciones a los organizadores del festival. Ha sido un placer convertirse por unos días en dibujo animado.

 

 

 

 

Para más información:  ANIMAC

 

 

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