Dos apuntes sobre exposiciones del MUSAC

Categoría: Arte,Exposiciones | y tagged con | | | |

Por Fernando García Malmierca.

 

Hasta el mes de junio de 2012 podemos visitar en el MUSAC de León la exposición de Félix Curto, artista salmantino vinculado a México y cuya obra tiene a este país de frontera entre dos mundos como protagonista. En su muestra Chatarra americana nos propone un recorrido por la cultura del residuo y su reutilización. Dentro de los países latinoamericanos, sobre todo México, por su situación límite, marca la línea divisoria donde acaba el primer mundo y sus relaciones de colonización cultural.

 

Chatarra americana, Félix Curto

 

Las diversas tensiones surgidas y la mezcla de fascinación y odio que produce el estar al lado del gigante americano dan como resultado unas relaciones geopolíticas enormemente tensas en cuanto al flujo de población se refiere, pero enormemente dinámicas en cuanto al flujo de comercio.

 

Félix nos trae un acervo cultural híbrido compuesto por objetos made in USA, reciclados como segunda mano en México y vueltos a reciclar esta vez en objetos artísticos que tienen el aura bizarra de la cultura “gringa” pasando después a una segunda vida generadora de lo retro-utilitario en México. Las referencias del autor a figuras como Johnny Cash y su música de carretera, nos siguen indicando un recorrido por lo sureño de USA, que tanto material cultural de lo “genuinamente americano” ha producido para construir una historia que olvida los referentes objetivos para recomponer una narración endógena. El viejo revolver, el coyote (traficante de emigrantes en la frontera) o los trozos de coches americanos aparecen como elementos comunes a dos realidades de flujo de lo “sobrante” que se instala como un trasiego perverso entre lo industrial obsoleto, por un lado, y la gente que el país empuja a cruzar la frontera en busca del “sueño americano”, consistente entre otras cosas, en poseer esos objetos, ahora sí, de primera mano.

 

Coyote, Félix Curto

 

También puede visitarse Una sexta parte de la Tierra, una amplia recopilación de video-arte de los países del Este europeo, con más de cuarenta autores que estuvieron antes bajo el dominio soviético. La temática es diversa, aunque se nota bastante presencia de temas que, recuerdo, preocupaban a los artistas de nuestro país después de la dictadura: la herencia de estructuras heredadas, la apertura al exterior con su vocación de internacionalización, temas de género e identidad, etc.

 

Me centraré en Irina Botea, artista rumana que utiliza símbolos y gestos políticos grandilocuentes del pasado revolucionario para contraponerlos con la desactivada realidad actual. La artista rumana recoge imágenes del movimiento revolucionario que derrocó a Ceaucescu y las contrapone en un relato humorístico con una recreación pseudo-revolucionaria protagonizada por estudiantes. Irina Botea estuvo en España en las protestas de 15M realizando trabajos artísticos y como activista política. En su obra Auditions for a revolución recoge imágenes televisadas de 1989, una de las primeras revoluciones televisadas que termina con la caída del dictador y su muerte en directo, en este sentido se establece un paralelismo con la revolución Libia, donde el recuerdo de las atrocidades del dictador no borra la empatía que sentimos por un indefenso ser humano inmisericordemente sacrificado en directo. La autora graba un remedo de los hechos revolucionarios con actores estudiantes y profesores de su entorno, poniendo en cuestión la forma de habilitar hoy en día una protesta, porque la revolución del 89 en Rumanía, fue una revolución armada, que plantea las siguientes cuestiones de plena actualidad: ¿Tienen la misma efectividad las protestas civilizadas y pacíficas realizadas por estudiantes?, ¿cómo se puede repetir la Historia sin falsearla? En todo caso la tragedia rumana, con sus hitos culturales, queda convertida en una opereta bufa donde los actores pasan de héroes a usuarios audiovisuales, a hacer lo que les piden los nuevos medios y formatos de re-creación audiovisual.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.