Crimen pasional, Héctor Anaya.

Crimen pasional

 

     En una habitación de ambiente templado, donde la parca extiende su mortuoria seda y unas cuantas flores exhalan el último suspiro en sus sepulcros de cristal, reposa ella. Ella de una belleza tal, que provoca la envidia de los querubines que la contemplan. Ella, de tez blanca y labios rojos, en contraste con su tímida inocencia. Su cuerpo incorrupto y digno descansa sobre las sábanas, ahora teñidas, donde él, antaño, la amaba durante noches enteras.  

   Entre libros de ya olvidados poetas y  perfumes que ya perdieron su fragancia; su aroma se expande creandosoberbios pliegues que inundan toda la estancia.  Entre cuadros libertinos, cortinas bordadas y joyas brillantes; su frágil voz se va disipando poco a poco, en un vano intento de implorar el socorro que la salve.

  Sobre la cama, voluptuosa y enorme, su cuerpo desnudo,lucha por permanecer consciente en aquella estancia, convertida ya en su mausoleo. Su elegante y distinguida delgadez remarca aún más su fina belleza que en principio don de la natura, acabó convirtiéndose en su propio demonio interno. 

   A los pies del catre donde ella poco a poco va muriendo, yace él. Su verdugo, en otro tiempo amante apasionado, clava su mirada, vacía y sin vida, en su muslo de trazo anguloso cubierto por una tela violeta que, rasgada, como un testigo de lo ocurrido ha quedado.

  Él prefirió quitarse la vida una vez que le hincó el fatídico puñal, para no tener que contemplar el turbador desenlace de su amada, del que él había sido artífice. Los celos y la desconfianza eran su único leit motiv.

  Ahora, ella exhala su último suspiro, cuando de su boca brota, cual un río, una sangre roja que la almohada comienza a oscurecer; y en su cabeza ya un único pensamiento reside. Ella y su verdugo estarán juntos en la eternidad.

 

Héctor Anaya es estudiante de Periodismo. Ha trabajado en la web de noticias enpositivo.com y posee amplia experiencia como periodista cultural.  En breve, su primera novela policíaca estará en el mercado. 

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