Irene Visedo se estrena con “Sencillamente Mindfulness”, el libro que te cambiará la vida

Por: Elisabeth Alabarce (@EliAlabarce)

<<Atención Plena en el Presente es que tienes acceso directo a la posibilidad de sentir felicidad, ya que no se puede sentir felicidad en el pasado ni en el futuro, porque solo podemos sentir mientras sentimos>>. Estas son las palabras que dan inicio al nuevo libro de Irene Visedo, “Sencillamente Mindfulness“.
La autora, popularmente conocida por su faceta de actriz en películas y series como “Cuéntame cómo pasó”, emprende un nuevo camino mucho más literario. Se trata de la creación de un libro de autoayuda donde nos abre las puertas al mundo de la espiritualidad. Después de largos años de estudio, investigación y experiencia en el despertar de la consciencia, Visedo ha decidido elaborar una guía sencilla en la que se le muestra al lector el camino hacia la iluminación, el despertar que le permitirá vivir una vida plena momento a momento.

Con la dulzura, cercanía, sencillez y bondad que la caracteriza, la escritora nos responde a una entrevista donde hemos aprovechado para preguntarle sobre su libro, sus cursos de Mindfulness y sus largas horas de vuelo espiritual.

¿En qué consiste el Mindfulness?

El Milndfulness es estar en lo que se está. Momento a momento, plenamente atento. Si estás haciendo la comida, estás haciendo la comida, y no estás haciendo la comida y pensando en tres mil cosas a la vez y sintiendo mucha rabia por aquello que te han dicho hace cinco minutos en una conversación. Si estás haciendo el amor, pues estás implicado haciendo el amor. En cualquier momento, hacer lo que estás haciendo con implicación, con conciencia plena, dándote cuenta.

Con tu libro se descubre una nueva manera de vivir y te das cuentas de las pocas veces que estamos en el presente, ¿por qué nos resulta tan difícil quitar el piloto automático y simplemente estar en el Ahora?

Porque el Ahora es una dimensión muy concreta que, de alguna manera, todos recordamos, porque pertenece a nuestra infancia. También pertenece, y lo digo para quien quiera abrirse a este pensamiento, a una dimensión que todos conocemos antes de nacer o después de la muerte. Es una dimensión en la que conocemos nuestra verdad más profunda, y no todo el mundo quiere conocerla o está reparado para afrontarla, por eso mucha gente teme adentrarse.

Actualmente, vivimos en una sociedad que va muy deprisa, la impaciencia y el mal humor están a la orden del día. Pero, dentro de tanto ajetreo, hay muchas personas que desean adentrarse en el mundo del Mindfulness. ¿Qué consejos les darías a estos aprendices?, ¿sería bueno un retiro espiritual a algún lugar como Bali donde puedan conocer quién son en realidad?

Yo creo que no hay que irse tan lejos, que las respuestas están dentro de uno y que el viaje, realmente, es interior. Se puede practicar en cada momento, de hecho, meditar es algo que hacemos continuamente de forma inconsciente y de lo que se trata es de que lo hagamos de forma consciente. Siempre es bueno que alguien te ayude a recordar lo que tu ya sabes y te lleve de la mano en ese primer paso. Más que bueno creo que es práctico, porque avanzas y comprendes mucho antes que en solitario.

En Sencillamente Mindfulnesshaces referencia al miedo que tiene nuestra mente al cambio y lo importante que es que cada uno juegue a ser el protagonista de su propia realidad. ¿Cuánto puede tardar una persona en atravesar el desierto que le llevará al despertar de la conciencia
Depende. Pueden ser días, meses, años… Depende del nivel de autojuicio, depende del nivel de resistencia, del nivel de apego que esa persona tenga.

En la primeras páginas dices algo así como <<Si cada uno nos hiciéramos cargo de nuestras neurosis, dejaríamos de proyectar el infierno creado por nuestra mente y contribuiríamos al cambio de una sociedad donde no existirían los verdugos ni las víctimas, sino que reinaría la belleza que somos cada uno>> y, sinceramente, cuando lo leí, me entraron ganas de levantarme del sillón y aplaudir. ¿Crees que estamos en el momento adecuado de un cambio de mentalidad colectiva, de que las personas dejemos de actuar poniéndonos máscaras y seamos nosotros mismo, encontremos nuestra paz?

Yo creo que el momento siempre es Ahora. En cada Ahora, que en cada momento, hay gente que se ocupa, en esta sociedad, de recordar que es algo a lo que tenemos que prestar nuestra atención y que es una posibilidad, que no es utópica, que verdaderamente depende de que cada uno haga el trabajito de enterarse. Dicen que con que despertarse un diez por ciento de la población sería suficiente. Quizá no todos estamos en lo mismo, pero con que los que estemos, sigamos estando y se unan unos cuantos más, podría ser suficiente para mantener ese estado de alerta.

Dedicas un capítulo a la alimentación y al poder sanador de las hierbas, ¿consideras que somos lo que comemos?

Sí, totalmente. La alimentación es nuestra gasolina, lo que nos demos a nosotros mismos, es lo que vamos a recoger.  Esto se ve mucho, por ejemplo, en la alimentación que les dan a los animales que mucha gente comemos. Cuando están alimentados de forma natural, con comida sana, a nosotros nos sabe distinto que cuando están alimentados con comida dañina para ellos y para nosotros. Entonces, sí, creo que es tan sencillo como eso; lo que comemos nos afecta energéticamente, a nivel psicológico y emocional.

Por lo que hace a las hierbas, la naturaleza nos da todo y, a través de ellas, podemos curar y sanar muchísimas cosas, al igual que a través de las flores. Creo que es bueno recordar y respetar el poder que tienen, venerarlo y utilizarlo de forma consciente porque es una herramienta que nos aporta muchos beneficios.

Otro de los capítulos lo dedicas a las relaciones atentas. En él afirmas que, en una relación, es importante integrar las normas que cada uno tiene consigo mismo, colaborar juntos en el desarrollo del vínculo y actualizar dicho lazo para que no quede obsoleto. Pero, ¿cómo se puede conseguir que la otra mitad de la pareja crea en este acuerdo si es una persona escéptica frente a las ideas del Mindfulness?

No se puede conseguir. Cuando una persona no está abierta a la escucha de ese vínculo y teme que hayan posible reactualizaciones, creo que es imposible forzar a alguien a hacerlo. Creo que cuando tú te das la oportunidad de relacionarte con conciencia, el otro se beneficia mucho y, aunque no esté abierto a eso, creo que sí hay un momento en el que es capaz de darse cuenta de que por lo menos relacionarse contigo es algo positivo, agradable, que le nutre, que le permite crecer, que le permite ser libre… Entonces, eso ya es mucho. Además, esa persona, de otra forma, se empieza a dar cuenta de lo positivo que es relacionarse contigo.

¿Por qué es tan importante la meditación?

Porque nos alinea con nuestra coherencia interna, con lo que pensamos, con lo que sentimos, con lo que queremos y necesitamos. Nos organiza esa verticalidad que es tan importante para que todo fluya y todo sea realmente sencillo.

¿Qué edad es la idónea para iniciarse en el Mindfulness?

Cuanto antes mejor porque cuanto antes coloques las tres o cuatro cositas que son, antes disfrutas y tienes mucha más capacidad para vivir esta vida con gozo y con plenitud. Un niño bien alineado, al que se le recuerda constantemente y forma parte de su cultura que se autogestione en esa coherencia interna, tiene mucho que dar y mucho que ganar en esta vida.

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Portada de “Sencillamente Mindfulness”

¿Cómo iniciastes camino en la senda del tao, chamanismo, de la terapia transpersonal y del Mindfulness?

Por una necesidad interior porque siempre he sido muy intrépida y, aunque reconozco que nunca voy a entender el gran misterio, sí creo que la única forma de comprenderlo es a través de sentirlo. Me divierte mucho, en realidad, es un tema que me apasiona. Siempre que en algún momento de mi vida me he sentido un poco perdida, sabía que por ahí me podía volver a encontrar. Siempre he recurrido a viajar a lo real para enterarme de qué me estaba ocurriendo en esta realidad, como a recordar o viajar a eso invisible para comprender lo que me estaba ocurriendo en el día a día.

Como hemos comentado, en el libro se habla del Despertar de la persona y que para ello, debe despojares del ego, conectar la mente con el espacio interno y quitar el piloto automático. ¿Cómo fue tu despertar?

Fue muy reconciliador. Como digo en el libro, aunque no exactamente así, mi despertar tuvo que ver con que me di cuenta de que me tenía a mí. Pasase lo que pasase en esta vida, me tenía a mí, podía contar conmigo en todo momento. Gracias a que me tenía a mí, estaba a salvo.  Ese fue mi despertar.

¿Quiénes han sido tus entrenadores?

Mucha gente y no tantos. A la mayoría de ellos, nunca les gusta que hable de ellos, entonces, no los menciono.  El libro va dedicado a ellos y ahí están sus apellidos.

¿Continúas aprendiendo?

Todos los días, poniéndolo en práctica y recordándomelo a mí misma. Los cursos, por ejemplo, para mí son una forma también de volvérmelo a recordar, a través de vosotros.

¿Cuándo sentiste la necesidad  de transmitir al mundo tus conocimientos sobre Mindfulness, primero escribiendo un libro y, posteriormente impartiendo cursos?

Es de esas cosas más maravillosas que pasan en la vida. Fue algo que me vino. Algunos de mis maestros siempre me han dicho que algún día estaría bien que me pusiese al otro lado, para contar lo que yo he aprendido y para transmitirlo, confiaban mucho en esa faceta mía. Yo no es que no confiase, sino que no lo sentía. Pensaba que sí, que me podía poner,  creía que valía para eso, pero no veía el momento y tampoco me surgía una necesidad concreta de hacerlo. Fue a través de la propuesta que me hizo Pablo Álvarez, mi editor, de hacer un libro sobre Mindfulness. En la editorial se habían escrito ya un par de libros, pero no se estaban vendiendo, y querían volver a reincidir sobre el tema porque confiaban mucho en ello y se les ocurrió que, quizá, a través de alguien mediático, podrían vender más. A mí me pareció una propuesta que, no me resonó extraña, pero también me asombró un poco. Al principio me resistí, pero luego no tardé en aflojar y decir: <<venga va, si en el fondo lo tienes ahí dentro el libro, sácalo ya>>.

Sí es cierto que, una vez que escribo el libro, voy creyendo cada vez más en mí y tengo el arrojo para decir: <<quiero continuar con ello porque creo que la gente que está apostando por el libro y que está creyendo en él tiene que tener la oportunidad de practicarlo conmigo>>.

Curiosamente, aunque yo empecé a ser actriz muy pequeña, siempre me imaginé que en algún momento de mi vida haría algo parecido. Imaginé que enlazaría mis dos facetas, ya bien montando un negocio que estuviera relacionado con el mundo de la salud, de la alimentación o crear mi propio centro… Es algo que visualicé.

Cuando le explicabas a la gente que estabas escribiendo un libro, ¿notabas que cuestionaban que una actriz fuera capaz de llevar a cabo una tarea más literaria?

Sí, hay gente que lo cuestiona y hay otra gente que no. Sinceramente, una de las cosas que más me ha empujado es ver que esas personas que no me cuestionaban sentían que yo era creíble en ese aspecto. Quizá no se lo habían planteado, pero cuando lo supieron, no les chocó. Cuando la editorial convocó los días de prensa abierta, muchos periodistas me comentaron eso, que me pegaba el libro. Siempre hay gente que me va a cuestionar, pero no siento ningún conflicto con ello porque mientras no sea yo la que se cuestione, lo demás siempre me han dado un poquito igual, en el buen sentido. Nunca me han condicionado tanto como para hacer o no hacer determinadas cosas.

¿Crees que sobre Mindfulness recaen muchos prejuicios por parte de aquellos que desconocen sus efectos tan beneficiosos?

Sí. Creo que la ignorancia es la mayor enfermedad del ser humano. La ignorancia corresponde al Ego, el camino del Despertar es el camino de dejar de ignorar. Cada uno hace lo que puede consigo mismo y con su mente que, a veces, son grandes galimatías que no se entiende ni uno mismo. Aun así, estoy segura que toda esa gente que siente esos prejuicios, cuando está en la playa descansando,  de vacaciones en la montaña o por las noches con su familia y siente que todo va bien, es suficiente. Eso, en sí, es un estado Mindfulness. No por no ser consciente del Mindfulness y de sus herramientas, no vas a sentir ese estado. Dicho estado lo podemos sentir en determinadas ocasiones, la lástima es que no te arrojes a sentirlo con más frecuencia, con más constancia. El Ahora es una dimensión a la que accedemos por las noches, en momentos de felicidad, de plena atención… Todo el mundo, ya sea consciente o no, tiene acceso a ello.

¿Cómo fue el proceso de redacción del libro?

Fue el verano pasado cuando lo escribí, tenía muy poco tiempo para hacerlo. Para mí fue un reto porque, aunque había escrito cosas, pero nunca me había puesto a escribir un libro sobre Atención Plena. Algún entuerto sí que me dio, pero era una cuestión de seguir, de avanzar… Cuanto más confiaba y menos me planteaba el hecho de estar escribiendo, más avanzaba.

En comparación con otros libros que hacen discursos sesudos y técnicos sobre Mindfulness, el tuyo tiene un estilo muy fresco, directo y un vocabulario accesible. ¿Por qué teniendo tanto conocimiento del tema, te decantaste por la sencillez?

Uno lo puede hacer sencillo cuando sabe de lo que está hablando porque lo ha experimentado. ¿Para qué complicarlo?, mi forma de verlo es sencilla y me parece mejor transmitirlo así porque, además, va a llegar a más gente. La mente es sencilla cuando está bien ubicada, y el corazón sabe que la vida es sencilla. No quería complicar la vida a nadie, sino todo lo contrario, es como facilitar el trabajo que ya has pasado tú.

A parte de tu faceta de actriz y escritora, te has iniciado también como guía espiritual y estás impartiendo cursos de Mindfulness por toda España, ¿En qué consisten?, ¿son un complemento del libro?

Para mí sí. Tiene que ver con dar la oportunidad de que la gente pueda experimentar el libro. Eso hace que, si tú has tenido un viaje intelectual con el libro, lo pases por tu corazón y tu propia experiencia, adquieras una verdad interna mucho más sólida. Para mí es como cerrar, completar el círculo que un día se abrió al comprar el libro. Creo que se cierra en la despedida del curso.

¿Estos cursos van dirigidos a todo el mundo o no son recomendables para algún sector de la población como niños o enfermos?

Van dirigidos a todo el mundo. De hecho, en la mayoría de los cursos, viene gente con enfermedades conscientes, hay otros que vienen con enfermedades no conscientes y se dan cuenta en el propio curso. Estar enfermo en esta vida es más común de lo que debería ser.

A mí me gustan mucho esas frases célebres que perduran y dan mucho que pensar como el proverbio Zen: <<Cuando bebas, simplemente bebe; cuando camines, simplemente camina>>. ¿Te animas a crear una de tu cosecha propia?

Lo que sientes, es.

 

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