10 grandes epígrafes de 10 grandes libros

10. “Un hombre que duerme” de George Perec 
“No es necesario que salgas de casa. Quédate a tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, quédate completamente solo y en silencio. El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se prosternará extático a tus pies.”
Fragmento de “Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero” de Franz Kafka.

9. “El Padrino” de Mario Puzo
“Detrás de cada gran fortuna hay un crimen.”
Cita de “La comedia humana” de Honore de Balzac.

8. “Pastoral americana” de Philip Roth

“Sueña cuando acaba el día,
Sueña y tus sueños podrían hacerse realidad,
Las cosas nunca son tan malas como parecen,
Así que sueña, sueña, sueña.”

Fragmento de la canción popular de los años cuarenta “Dream” de Johnny Mercer.


7. “La conjura de los necios” de John Kennedy Toole
“Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, puede identificársele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.”
Cita de la obra “An Essay on the Fates of Clergymen” de Jonathan Swift.

6. “2666” de Roberto Bolaño 
“Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento.”
Fragmento del poema “El viaje” de Charles Baudelaire.

5. “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury 

“Si te dan un papel pautado, escribe por detrás.”
Cita de Juan Ramón Jiménez.

4. “Memoria de mis putas tristes” de Gabriel García Márquez 
“No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la mujer dormida ni intentar nada parecido.”
Fragmento de “La casa de las bellas dormidas” del escritor japonés Yasunari Kawabata.

3. “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee
“Los abogados, supongo, también tuvieron infancia.”
Cita del ensayista inglés Charles Lamb.

2. “El reparador” de Bernard Malamud 
“Arroyos irracionales de sangre manchan la tierra…”
Fragmento del poema “The Gyres” del poeta y dramaturgo irlandés William Butler Yeats.

1. “Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway 
“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti.”
Fragmento del poema “Las campanas doblan por ti” del poeta inglés John Donne.

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