Malpaso, una editorial que recorre el mundo

Malpaso, una editorial que recorre el mundo

Damos cuenta aquí de alguno de los títulos que hasta la fecha no hemos podido reseñar, pero cuya presencia no debe pasar desapercibida. Se trata de tres obras que podrían rozan la matrícula de honor. O la superan. Y que no está mal tener en cuenta de cara al próximo día del libro:

 

Breve historia de siete asesinatos

Marlon James

Traducido por Javier Calvo

800 páginas

breve historia 7 asesinatos

3 de diciembre de 1976, a dos días del concierto Smile Jamaica -con la actuación estelar del hijo pródigo, Bob Marley-, que tiene como objetivo calmar a las facciones enfrentadas en una escalada de violencia previa a las elecciones. Aquella tarde, siete pistoleros, aprovechando el ensayo de la banda, asaltan la casa del cantante hiriendo al propio artista, a su mujer y a su mánager. Poco se supo -y casi nada se sabe aún- sobre los presuntos autores de aquel homicidio frustrado, pero son muchas las leyendas y las canciones que en Breve historia de siete asesinatos relatan lo ocurrido.

Breve historia de siete asesinatos es una electrizante tragedia coral que recrea la vida y tribulaciones de aquellos asaltantes y nos transporta al corazón de las peligrosas calles de Kingston, en compañía de pistoleros, traficantes, amantes, agentes de la CIA y algún que otro fantasma.

 

‘A Brief History of Seven Killings’ (‘Breve historia de siete asesinatos’) de Marlon James (Jamaica, 1970), quizá sea la primera novela estrictamente jamaicana. Y ha sido el fenómeno editorial del año en los países anglosajones Su éxito se debe a que James coge a manos llenas del acervo cultural reggae-rastafari, pero también a que cuenta una historia que no se ha narrado con anterioridad, la del contexto político de la Jamaica de aquellos turbulentos años en los que los rastafaris y el reggae se expandían por medio mundo. Y, además, estos dos elementos se mezclan en un arrasador coro con voces de mafiosos jamaicanos, rastafaris, agentes de la CIA, gusanos cubanos expertos en contrainsurgencia, periodistas blanco cebolla de revistas como Rolling Stone, mujeres que asoman la nariz y raspan con las uñas las paredes para salir del gueto, y todo ello bajo la omnipresencia del Bob Marley.

La cuestión que recoge James, es que el rastafarismo fue la punta de lanza cultural del gobierno de una época. La conquista de los guetos fue obra de estos seres hirsutos y agrestes armados con sus sound systems y su mensaje de buenas vibraciones, repatriación, orgullo negro y justicia social empañado en humo que entra y sale por los pulmones. No es de sorprender que, cuando esta historia de socialismo en el Caribe terminó abruptamente con la victoria de Edward Seaga y un salvaje ajuste estructural del FMI que obligo a reducir drásticamente el peso del gasto público y, por tanto, los programas de redistribución de Manley, el reggae abandonase progresivamente su rastafarismo y fuese acercándose a ser una especie de banda sonora de las luchas entre bandas de narcotraficantes que se disputaban los desesperados, guetos jamaicanos. Medio país emigró para seguir cultivando el sentido original del rastafarismo como forma de supervivencia cultural en medio de la despiadada Babilonia de Londres o Nueva York.

Borrados

Borrados

Omer Bartov

Traducido por Fernanda Trías

249 páginas

Una seria investigación sobre la aniquilación de los judíos en Ucrania, fundamental para entender el Holocausto y su memoria. Bartov combina la erudición con la vivencia personal y logra un texto sorprendente, entre la crónica y lo autobiográfico.

Borrados es una fascinante crónica de viaje, un erudito libro de historia y una secreta autobiografía familiar. El proyecto nació cuando Bartov, ya profesor de prestigio, comenzó a interrogar a su familia de Israel acerca de sus orígenes europeos. Las respuestas le condujeron a la exploración, en el terreno y en los archivos, en los paisajes y en los libros, en los monumentos y en los testimonios, de uno de los capítulos más vergonzosos de la historia del siglo XX.

En Ucrania (antigua Galitzia) el genocidio nazi no fue industrial y metódico, sino terriblemente humano, apasionado, casi íntimo, en forma de masacres sucesivas que tuvieron beneficiarios, políticos y económicos. Pero el pasado judío ha sido sistemáticamente borrado, no quedan más que vestigios y unos pocos relatos dispersos. Borrados rescata los ecos de lo ocurrido que, en forma de pequeñas claves, nos ayudan a interpretar el presente y a construir nuestra memoria histórica.

El viaje del autor recorre los escenarios del horror, lugares como Sambir que en 1943 había visto como la práctica totalidad de la población judía había sido asesinada por los alemanes o sus colaboradores en el campo de exterminio de Belzec, poco después también los nacionalistas ucranianos masacrarían o deportarían a la población polaca; pero la Sambir contemporánea no revela ningún rastro de la composición de su población anterior a la guerra ni de los hechos relatados en un intencionado ejercicio de limpieza del pasado.

Y mientras otras naciones han hecho un esfuerzo para asumir su pasado, “¿Cómo se explica, entonces, la necesidad casi agresiva presente en Ucrania de expulsar de la memoria y de esconder fuera del alcance de la vista, de demoler o profanar todos los vestigios de la vida y la civilización judía que existió allí? ¿Por qué hay un deseo tan poderoso de cubrir  descaradamente los espacios de vida y muerte de los judíos con los símbolos del nacionalismo ucraniano y de su gloria? Tal vez por el antisemitismo, un sentimiento difícil de medir, tanto en intensidad como en consecuencias. Pero para muchos habitantes de Galitzia, al parecer, los judíos siguen estando asociados tanto al sufrimiento vivido bajo el régimen soviético como a las desgracias que ocurrieron durante los años de gobierno de Kuchma. A su vez, la memoria histórica más profunda asocia a los judíos con los explotadores de los campesinos ucranianos, con la riqueza, con la arrogancia y la colaboración con gobiernos extranjeros.”

el-libro-de-los-americanos-sin-nombre-cristina-henrc3adquez-e1429036423975

El libro de los americanos sin nombre 

Cristina Henríquez

Traducido por Manuel Manzano

277 páginas

«Vívida… Dramática… Un vibrante himno al amor: al amor entre un hombre y una mujer, entre padres e hijos, entre los marginados y los recién llegados, entre los peregrinos y la tierra prometida.» The Washington Post

Extraordinaria novela que narra la historia de dos familias cuyas esperanzas chocan con el destino. Que nos ofrece una poderosa y nueva definición de lo que significa ser americano.

Arturo y Alma Rivera han vivido toda la vida en México. Un día, Maribel, la hija sufre un grave accidente y la probabilidad de que se recupere completamente es poca. Dejando todo atrás, los Rivera emigran a los Estados Unidos con un solo sueño: que en este país de tantos recursos y oportunidades, Maribel se recupere.

Cuando Mayor Toro, cuya familia es de Panamá, conoce a Maribel, es amor a primera vista. También es el principio de una amistad entre las familias Rivera y Toro, y de una red de culpa, amor y responsabilidad que es el núcleo de esta novela.

Las historias de ambas familias se intercalan con los testimonios de mujeres y hombres que han llegado a los Estados Unidos de todo Latinoamérica. Sus viajes y voces te inspirarán, y te partirán el corazón.

Nada en la vida te cambia tanto como la emigración; ninguna experiencia por dolorosa o profunda que sea te cambia tanto como lo hace el arrancarte de tus raíces. Porque cuando emigras, dejas de ser quien eres y comienza a germinar en ti otra posible persona. Una nueva vida se abre ante tus ojos y lentamente vas desprendiéndote de tu fuente, con todos los conflictos que ello supone. Pero no es esto lo que más te marca de la extranjería sino la certeza de que ya nunca podrás volver a ser como antes; porque aprendes a arraigarte en otra tierra y entonces, ya no tienes una patria, tienes dos, tres, cuatro, cosas o regiones que sustituyen a la patria como un oso de peluche sustituye a una madre.

Nunca volveremos a casa, esa es la sensación que tenemos todos los extranjeros. En parte porque lo que fue casa ya no existe, porque la forma en la que miramos nuestras raíces muta constantemente y porque la extranjería te impone una nueva forma de ver los lugares. Pero sobre todo, porque haber hecho propio otro hogar te condena a borrar la frontera entre los lugares y a amar y odiar por igual diferentes puntos de la geografía. Y allí se esconde lo más fascinante de la emigración: nos enseña a mantener la ilusión frente a la vida, a seguir soñando con la posibilidad de empezar de cero cuando las cosas vayan muy mal. Nos demuestra que las fronteras metafóricas y reales son una más de las muchas imposiciones culturales y que de nosotros depende respetar o romper.

Aunque resulta muy difícil comprender la extranjería sin haberla experimentado, leer este libro puede ser una maravillosa forma de intentarlo. Disfruten de esta lectura y encuentren en ella lo mejor que puede ofrecernos un libro: la compañía, esa de la que hablaba Claudio.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.