¿Estás escribiendo tu primera novela? Descubre qué dos elementos son indispensables si quieres crear un libro con tirón

 

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No sé si eres de los que ya se ha estrenado en este difícil mundo de la escritura y has publicado, o si por el contrario estás dándole vueltas a la que será tu primera novela.

Si este es tu caso, este artículo te va a interesar. Y mucho.

Y si ya has publicado pero aún tienes ciertas dudas cuando acabas de escribir el último párrafo de tu libro, también te gustará, porque tendrás unas pautas de qué estás haciendo mal cuando escribes, o qué puedes mejorar para crecer como autor.

Hoy abordo un tema por el que muchos me preguntáis: “He escrito mi primera novela y no sé si es buena y si merece la pena seguir adelante”.

Es una duda muy normal, no te preocupes, porque a todos nos ha sucedido la primera vez que acabamos nuestro primer libro. Hemos pensado “y ahora qué, será buena, merecerá la pena enviarla a una editorial, quizá tendría que reescribirla, o peor aún, creo que lo mejor es tirarla a la basura…”.

Si ahora mismo estás teniendo ese pensamiento, ¡quieto, no sigas!
No creo que tu texto merezca acabar en la caja de los papeles para reciclar, solo tienes que saber qué tiene de bueno, qué tiene de malo, y ponerte manos a la obra para mejorarlo o potenciarlo.

 

¿Cómo enfrentarte a tus dudas y salir airoso?

Si estás escribiendo tu primera novela, o si las has acabado y tu cabeza está llena de interrogantes, tienes que saber que hay algunos elementos que son indispensables para que tu novela tenga una buena base y en los que siempre debes fijarte cuando escribas.

Tu libro siempre te suscitará una serie de interrogantes: qué tema tratarás que guste a tus lectores y que convenza al editor; qué momentos englobará tu historia, es decir, qué argumento seguirás; o cómo darás forma a los momentos más o menos relevantes pero igualmente necesarios, es decir, de qué forma irá transcurriendo la trama.

A partir de ese momento en tu cabeza se creará un torbellino de ideas, lo sé, pero ese es el primer paso para desenmarañar la madeja y que encuentres el camino.

A la hora de elegir el tema, tienes que tener en cuenta que esta es la materia prima de tu novela.

Puedes ver en ese momento qué es lo que más se vende, qué es lo que está de moda, o bien escoge una temática que conozcas y con la que te sientas cómodo escribiendo.

En este caso sí es muy importante, para que tu libro gane en credibilidad, que te documentes muy bien sobre el tema sobre el que vayas a escribir. Ah, y por favor, consulta libros, la Wikipedia no es un elemento de consulta demasiado fiable. Si puedes, destiérrala de tu trabajo de investigación.

Si nos fijamos en el argumento, o si tu problema es que no sabes cómo enlazar unas ideas con otras y hacer que la historia tenga continuidad, parte de la base de que te será más fácil continuar tu argumento si has realizado un buen trabajo de documentación porque tendrás muchas ideas de las que partir.

 

La importancia de tener una buena historia

Después, de entre todas esas ideas que has anotado, ya puedes escoger los momentos principales que constituirán tu historia y que serán también los nudos básicos de tu novela.

Te pongo un ejemplo.

Si has estado investigando sobre el papel de la mujer en la Edad Media, tendrás que saber cómo eran dentro del hogar, cómo las consideraba la Iglesia, cómo vestían, si ocupaban lugares importantes o no, si trabajaban, dónde lo hacían, etc.

De todas esas ideas, escoge una que pueda servirte de punto de partida para un tema central de tu historia, y elige dos o tres más que te sirvan para trabajar también. Déjalas anotadas porque quizá de ellas salgan subtramas interesantes.

Ya tienes una base para tu argumento, así que ahora vete agregando la cantidad de hilos argumentales que desees, en todos los sentidos posibles y según lo que quieras transmitir con el tema que has elegido como punto de partida.

Vale, ya tienes el tronco del árbol argumental del que deben salir tus subtramas, pero también los personajes.

Tienes que saber que tus personajes serán un elemento vivo, y que irán evolucionando en función de la trama. Por supuesto, tienen que guardar relación tanto con la historia como con las subtramas que vayas definiendo.

Y a partir de aquí, ¿qué?

Ya tienes el esqueleto de tu historia, has decidido el tema, el argumento esencial y algunas de las subtramas.

Solo te falta avanzar.

Mi recomendación es que siempre tengas cerca el esquema de tu historia, porque evolucionará, o involucionará, según escribas.

Te darás cuenta que tus personajes irán creciendo, la trama que te parecía complicada ya no lo es tanto, y además se desarrolla y da pie a nuevas subtramas.

Tienes la maquinaria en marcha, solo tienes que engrasarla cada día.
Y ten paciencia, no te rindas, y aunque sea tu primera novela, no creas que es mala y que no se merece una oportunidad. Confía en ti.

Soy Amalia Sánchez, periodista y creadora de Grupo Hera Ediciones (http://www.heraediciones.es). Para agradecerte que estés aquí, te voy a hacer un regalo: Mi ebook “Cómo seducir a una editorial. Unos consejos (que nadie te ha contado para conseguirlo). Descárgalo gratis  en http://www.heraediciones.es/descarga-tu-ebook-gratis y empieza a conquistar.

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