Un mundo lleno de futuro de Leila Guerriero(ed.)

Un mundo lleno de futuro

Leila Guerriero (ed.)

Planeta

425 páginas

por Juliano Ortiz

Si yo dijera que hay un médico en Perú que ha hecho cuatrocientas diez operaciones de pulmón, seguro no me creerían. Si yo dijera que en 1959, en Brasil, en un pueblito llamado Santa Rita, desde la idea de un emprendedor casi anónimo se construyó una Escuela Técnica Electrónica que fue la primera piedra de un polo académico, que hoy parece increíble. Si yo dijera que en Colombia, en una comunidad llamada Kasichi, un lugar alejado de toda cercanía, una oenegé llevó agua (sí agua) para aborígenes que viven la realidad de un grifo como si fuera su Dios. Si yo dijera que en Paraguay, hay un insecto que asola las vidas de miles, una enfermedad que mata silenciosamente, pero también hay doctoras y doctores que luchan cuerpo a cuerpo. Si yo dijera que hay más historias, que éstas son solo algunas, que las historias son diez escritas por otro tanto de periodistas y cronistas, y que encima hay un prólogo escrito por Leila Guerriero, si yo dijera todo eso, el libro sería una fiesta de calidad narrativa.

Cada historia es una crónica, cada crónica necesariamente debe ser una historia. Dice Darío Jaramillo Agudelo, “La crónica periodística es la prosa narrativa de más apasionante lectura y mejor escrita hoy en día en Latinoamérica”. Adhiero totalmente y como dice el gran Martín Caparrós “Yo siempre pensé que ser cronista era una forma de pararse en el margen”. En estas historias, en estas crónicas, el margen está presente. La América Latina de grandes sectores donde el dinero no alcanza; donde no se puede acceder a medicamentos o a prestaciones de salud; donde el comer a veces se transforma en una cuestión de día a día; donde el agua corriente es una quimera; dónde el espacio habitacional es un rancho o una construcción endeble, esa América Latina se ve reflejada en estas crónicas, en estas historias.

En estos diez mundos, no hay ornato ni anodinas palabras, no hay quietud, no hay renuncias, no hay curiosidades, no hay miradas unidireccionales. Hay innovación, hay desarrollo, hay tecnología, y sus nombres no son Steve Jobs ni Tim Cook ni Bill Gates. Pero sí se llaman Mariano Gabri, Celeste Vega, Juan Calos Jiménez, Gary Urteaga. En definitiva, para esos diez mundos son los nombres que cuentan.

Cada historia es una crónica, cada crónica necesariamente debe ser una historia. Y en estas historias hay gente que hace, hay gente que inspira, hay gente que no acepta lo dado. Con mucho esfuerzo tiempo vocación drama obstáculo privación amor orgullo devoción superación dificultad. Este es un libro de sueños, de imposibles, sujetos al poder del hombre por traspasar su propia capacidad.

Este libro, como bien dice Guerriero, no es un libro de científicos ni de maestros ni de investigadores ni es de ingenieros, aunque es un libro repleto de científicos, maestros, investigadores e  ingenieros.

Leila Guerriero nació en 1967, en Junín, provincia de Buenos Aires, Argentina. Comenzó su carrera periodística en 1991, en la revista Página/30. Escribió los siguientes libros; Los suicidas del fin del mundo. Crónica de un pueblo patagónico (2005); Frutos extraños, crónicas reunidas 2001-2008 (2009); Los malditos (2011); Plano americano (2013); Una historia sencilla (2013) y Zona de obras (2015).

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