“Future Lovers”: seis adolescentes entre susurros

Por Horacio Otheguy Riveira

La Compañía teatral La Tristura aborda el fondo de su nombre con una energía poética sobrecogedora. Sobre la tristeza mucha literatura existe ya, abundantes reflexiones de grandes escritores. Sin embargo no creo que exista una avanzadilla tan audaz como la de este grupo de trabajo que invoca las penas para trascenderlas nada menos que en el campo de acción de la adolescencia, y dentro de éste abordar abrazos y decepciones entre susurros, sin las estridencias y dramas habituales. No porque no existan, no porque se desechen, sino porque en Future Lovers, toda pena conlleva un proceso de crecimiento lúdico, de enorme sensualidad sin erotismo explícito, de pasiones entrelazadas sin desborde emocional. Una experiencia escénica en la que se conjugan las dimensiones reales de los intérpretes convertidos en personajes que llevan su propio nombre, dentro de un contexto de rigurosa estructura escénica donde destacan muchos elementos nobles del teatro con la capacidad de improvisación de los jóvenes.

Tradición y neomodernidad en una función que destaca por su composición audiovisual estupendamente interpretada: los cuatro chicos y las dos chicas actúan con solvencia, vocalizan eficazmente y de este modo expresan su propio mundo de luces y sombras acercándolo al de los adultos. Se hacen preguntas, dudan, se aferran a amistades confundidas con amores, y amores confundidos con soledades incomunicadas.

Future Lovers transcurre en una noche al aire libre, junto a una carretera, en un parque. Sucesión de situaciones íntimas y en grupo. Mucho sentimiento con ráfagas de buen humor. No hay gritos, ninguna estridencia, salvo bailes eufóricos con sus músicas preferidas; abundan los abrazos, algunos besos, pero sobre todo hay palabras, confesiones, una gran ternura abierta, sin otro conflicto que el preguntarse, como lo hace una de las chicas, cantando con hermosa voz: “¿Cuándo me hice tan cobarde? ¿Por qué tan cobarde?”, para después, empujarse a la reconstrucción: “No lo eres, tienes fuerza, energía”. El mundo da vueltas alrededor, y de pronto alguien lanza la verdad más auténtica: “Si ves futuro en nuestra relación, búscame dentro de unos días o unas semanas…”.

Un espectáculo emotivo y distante: unión de extremos para que el desborde emocional característico de la adolescencia no se produzca, pues ellos mismos son partícipes de una aventura artística singular. Una aventura que maneja coordenadas precisas en busca de una teatralidad poética que encuentre nuevas preguntas indagando en muchas respuestas:

Aunque muchas veces leemos al lado del nombre de La tristura etiquetas como «compañía de vanguardia», «transgresora», «posdramática», etcétera, nosotros sabemos que somos antiguos, que éramos viejos desde antes de empezar todo esto. Entendemos la escena como un lugar de asamblea y de cuestionamiento fuerte del mundo, de la vida, de una comunidad. ¿Cómo seguir cuestionándolo todo, haciéndolo desde un lugar afirmativo, propositivo, urgente pero reflexivo a la vez? ¿Es eso posible? ¿Con nuestras creaciones podríamos hacer que la vida de alguien fuese, aunque sea muy muy mínimamente, un poquito mejor?

 

Volver a los diecisiete
Después de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan frágil como un segundo
Volver a sentir profundo
Como un niño frente a Dios
Eso es lo que siento yo
En este instante fecundo
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Ay sí sí sí
Final del espectáculo con Volver a los 17 en la voz de su autora, Violeta Parra (Chile, 1917-1967). 

FUTURE LOVERS

Una producción de los Teatros del Canal, Comunidad de Madrid y La tristura

Creación: Celso Giménez. Con la asesoría escénica y dramatúrgica de Itsaso Arana y Violeta Gil

Escrita con el apoyo del Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales del INAEM

Intérpretes: Pablo Díaz, Manuel Egozkue, Gonzalo Herrero, Itziar Manero, Siro Ouro y Sara Toledo 

Asesoría artística: Marcos Morau

Producción ejecutiva: Alicia Calôt 

Diseño de iluminación: Carlos Marquerie 

Escenografía: Ana Muñiz 

Espacio sonoro: Eduardo Castro 

Vestuario: Pedro Lobo 

Asistente de vestuario: Alejandra Zaragoza 

Dirección técnica: Roberto Baldinelli 

Ayudante de todo: Emilio Rivas 

Asistente técnico: Miguel Ruz 

Utilería: Beatriz Muñiz y Corpórea escultura 

Comunicación y prensa: Grupo Duende 

Fotografía: Mario Zamora 

Teatros del Canal. Sala Negra. Sólo tres funciones: 05/04/2018 – 08/04/2018 y 01/06/2018

____________________________________________

Del 16 al 20 de mayo 2018 vuelve La Tristura al Canal con otro espectáculo, Cine: 

La historia de Pablo, un hombre de unos treinta y pico años que descubre que es un niño robado por el franquismo: de golpe se le hace añicos su identidad y, por tanto, se queda sin un relato que lo narre y lo sitúe en el mundo. Se inicia así una road movie que lleva al protagonista a un viaje sin retorno que le irá revelando no solo su propia historia, sino también la de su país.

CINE indaga por medio de la palabra y la imagen en el fenómeno de los niños robados, un asunto del que apenas se habla en nuestro país: «desde el año 1939 hasta mediados de los ochenta, se calcula que hay 300.000 niños robados en España». Pero La Tristura avisa: «nosotros no somos jueces ni reporteros. Nuestra responsabilidad es enfrentarnos a este asunto con nuestro propio lenguaje. Seguir imaginando lo que son las artes escénicas en el siglo XXI».

Related Posts with Thumbnails

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.