La mujer en la ventana

La mujer en la ventana

A.J. Finn

GRIJALBO

Marzo 2018

Una mujer sola y vulnerable, recluida en su casa, ve desde la ventana algo que no debería haber visto.

Pero nadie la cree.

Una historia poderosa y retorcida. Una protagonista intensa y muy real. Un sofisticado thriller psicológico para el nuevo milenio con la tensa atmósfera y la oscura elegancia de los mejores clásicos del cine negro.

Nº 1 de The New York Times desde hace cuatro semanas
Nº 1 en Australia y Nueva Zelanda

No sabe si lo ha visto o lo ha imaginado.

Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices… y espiando a los vecinos.

Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz.

¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece.

Tortuosa, escalofriante, original y conmovedora, La mujer en la ventana es una sofisticada novela de suspense que ya llamó la atención antes de ser publicada. Los derechos de traducción se vendieron a 38 lenguas y Fox empezó a trabajar en su adaptación a la gran pantalla.

Su marido está a punto de llegar a casa. Esta vez la pillará.

No hay ni una triste cortina, ni persianas de aluminio, en el número 212, la casa adosada de color rojo oxidado que fue el hogar de los recién casados Mott hasta hace poco, hasta que se separaron. No llegué a conocer a ninguno de los dos, aunque de cuando en cuando los busco por internet: el perfil de LinkedIn de él, el Facebook de ella. Su lista de regalos de boda sigue estando en la página de Macy’s. Todavía podría comprarles una vajilla.

Fuente: La Vanguardia

El thriller que está arrasando en EE.UU. ha sido escrito por un hombre que sufrió una alteración psicológica que le mantuvo de los 21 a los 36 años alejado de casi todo. Sólo tras un buen diagnóstico –trastorno bipolar– y tras lustros sufriendo la angustia propia de la agorafobia, logró salir del túnel, escribir el libro y encontrar la armonía. Para A.J. Finn esta era su primera novela y ya ocupa el primer puesto en la lista de The New York Times.

La mujer en la ventana (Grijalbo), en catalán La dona a la finestra (Rosa dels Vents) es un homenaje a La ventana indiscreta de Hitchcock. “La primera tarde que me sentí más fuerte, tras hablar con mi nuevo psiquiatra, salí de mi habitación, me senté en el sofá del comedor y miré esa película, una de mis preferidas… ahí nació el libro”, explica Finn. Jane Russell, la vecina desaparecida, se llama así en honor a la actriz…

La doctora Anna Fox tenía un marido, una hija y una afición desmedida por el cine negro clásico. Pero desde hace diez meses es incapaz de salir de su casa en Harlem. Pasa las horas escribiéndose por ordenador con otros agorafóbicos, jugando al ajedrez online y espiando a sus vecinos. Un día presenciará un suceso terrible… La trama, escrita en primera persona, tiene visos de convertirse en un fenómeno similar al de La chica del tren.

Lo singular del relato es que lo que siente el personaje lo siente en la vida real su autor, A.J. Finn. Daniel Mallory –el nombre que se esconde tras el pseudónimo de Finn– es un reputado editor neoyorquino de 38 años.

¿Recuerda el día exacto en que empezaron sus miedos como agorafóbico?

La gente no se atreve a preguntármelo. Pero a mí me libera… Tenía 21 años. Fue un día en que sentí que no podía salir de la cama, no podía levantarme… Imposible. Así que me puse de lado, me dejé caer y acabé debajo de la cama. Estuve ahí dos días. Al final fui saliendo… un psicólogo me dijo que era estrés porque estaba en mi último año de universidad. Pero yo sentí que había algo más. No fue hasta quince años después que me diagnosticaron un trastorno bipolar. Me medicaron acertadamente y ¡fue un sueño!

¿Quince años perdidos?

Claro. Desgraciadamente, a menudo se confunde el trastorno bipolar del tipo 2, el mío, con la depresión. Y entonces te medican al revés. Es trágico. Si eres bipolar lo peor es que te traten como unipolar. Pasé por todos los tratamientos: de terapias con electroshock a meditación, hipnosis… y nada acababa de funcionar.

¿El hogar de Anna es un refugio o una trampa?

Empieza siendo una cosa y acaba siendo la otra. Primero el hogar es su oasis pero se convierte en su enemigo; necesita escaparse de ella por el tejado. Para un agorafóbico la casa puede parecer el bote salvavidas pero debe aprender a nadar solo…

¿Por qué cree que ha funcionado?

Desde que se publicó Perdida, hace unos seis años, hay muchos thrillers psicológicos en el mercado. Creo que mi libro ha funcionado con tantos lectores porque es un libro con dimensión, la protagonista lucha por su salud mental con temas que nos pueden afectar a todos como la soledad. Anna Fox resulta real.

El libro tendrá película. ¿Qué actores le gustaría que la interpretaran?

No puedo decirlo, ya están firmando el contrato.

¿Es cierto que en su editorial recibieron el texto y decidieron publicarlo sin saber que usted era el autor?

Sí, síííí… Fue fantástico. Yo escribí este libro de modo totalmente secreto. Sin pensar nunca que sería publicado. Y quise mantener mi identidad oculta, a mí me perturba ver mi nombre real escrito por todos los rincones de la ciudad. Así que, finalmente, me lo compraron con pseudónimo.

Los agorafóbicos se comunican por foros. ¿Internet les ayuda o les hunde? Con él no se ven obligados a salir a la calle…

Hoy por hoy te puede llegar todo a casa sin que tengas que salir: bebida, medicación, comida para el perro… Y desde la red contactas con gente nueva pero ese es un bucle peligroso. Internet es un campo de minas.

Usted estudió a fondo la obra de Patricia Highsmith ¿La considera la reina del suspense?

Mi tesis doctoral versa sobre ella. Su obra me fascina y me perturba. Me gustan sus frases claras, prístinas, así intento escribir. Es la única que logra que yo, que soy de seguir normas, apueste por el malo.

A usted, en conclusión, ¿le salvó su brillante psiquiatra ruso, una medicación adecuada o la terapia literaria?

Yo, como chaval que no tenía muchos amigos, encontré mi refugio en libros, de Poirot a Agatha Christie. Especialmente las novelas de detectives porque me suponen un reto. Por eso también me gusta hacer crucigramas o puzzles. Y ese consuelo me llevó a estudiar literatura en la universidad. Cuando tienes una mente que va a mil por hora lo mejor que puedes hacer es focalizar; yo lo hice en la lectura. La lectura voraz me consolaba mientras la medicación me iba curando.

¿Por qué escogió protagonistas mujeres y no hombres?

Yo veía una tendencia preocupante en el género negro: a menudo, en él, las mujeres dependen mucho de los hombres. Ponen su bienestar emocional en manos de esos seres. Y quise cambiarlo porque la mayoría de mujeres que conozco son más potentes que ese perfil… Anna Fox está hecha un lío pero no es una damisela estresada.

¿La literatura cura más a quien la escribe o a quien la lee?

A quien la necesita. La mayoría de lectores no son agorafóbicos pero muchos viven su vida como si lo fueran.

Si la entrevista la lee un agorafóbico que no sale de casa…

Le diré tres cosas. Primero: ¡No pasa nada, no hay nada malo en serlo! Sólo tienes un desequilibrio químico. Segundo: Explica a la gente que no te digan “¡venga, anímate!” como si fuera una cosa voluntaria. Tercero: La medicación existe por algo. Mucha gente maravillosa, genial, de éxito, ha sufrido desequilibrios mentales, de Churchill a Lincoln. Recuérdalo.

Firma:

Soy A.J. Finn, autor de La mujer en la ventana, una primera novela que Stephen King describe como «excepcional» y yo como «lo máximo que he dado». No hay duda sobre cuál de los dos comentarios es el que va incluido en la cubierta del libro.

Los derechos de publicación de La mujer en la ventana se han vendido a 38 lenguas. Fox 2000 ya está trabajando en su adaptación cinematográfica, que producirá Scott Rudin a partir de un guion de Tracy Letts, ganadora de un premio Pulitzer. No me importaría tener un cameo en la película, por si alguien está escuchando.

Durante una década trabajé en el mundo editorial de Nueva York y Londres, concentrándome sobre todo en thrillers y novelas de misterio. Entre los autores que he publicado a lo largo de esos años están Robert Galbraith (seudónimo de J.K. Rowling), Agatha Christie, Patricia Cornwell, Carl Hiaasen, Nelson DeMille y Karin Slaughter.

Ahora escribo a tiempo completo. La mujer en la ventana nace de varias experiencias: mi amor por la literatura de suspense, desde los relatos de Sherlock Holmes que devoraba de niño hasta la obra de Patricia Highsmith, que estudié cuando estuve en la Universidad de Oxford; mi pasión por el cine clásico, sobre todo las películas de Alfred Hitchcock, y mi lucha personal contra la agorafobia y la depresión. El resultado, espero, es un thriller psicológico en la línea de Gillian Flynn, Tana French y Kate Atkinson, entre otros.

Las cosas que me gusta hacer: leer, nadar, cocinar, los perros, los helados, viajar. Si fuera posible, pensaría seriamente en clonar a Tugboat, mi perro labrador (2001-2011), una de las creaciones más perfectas de la Historia. Colecciono primeras ediciones de libros y vivo a caballo entre Nueva York y Londres.

Críticas:
«El primer libro de misterio de 2018 que se va directo a la estratosfera.»
The New York Times
«Una historia de amor, pérdida y locura hermosamente escrita y trabajada de una manera brillante. Entretenimiento de primera categoría. Un thriller cautivador.»
The Washington Post
«Comparado con grandes éxitos y etiquetado como el bombazo de 2018, este debut de A.J. Finn cumple con todas esas expectativas.»
Library Journal
«Hay algo irresistible en esta novela.»
USA Today
«Una primera novela fascinante y madura.»
Library Journal
«Inteligente, construida con mimo, centrada en un personaje femenino que se me hizo muy real.»
The Globe and Mail
«Una novela impredecible y que seduce. El próximo thriller psicológico que todos querremos leer.»
Amazon Book Review
«Una tensión electrizante, el crujido del papel al ir pasando páginas, mientras un giro de la trama tras otro barre por completo todas las hipótesis que nos hayamos planteado.»
Kirkus Reviews
«Con la historia de Anna Fox, A.J. Finn da un giro muy original a un tema clásico y reinventa el thrillertradicional.»
Dagbladet
«El thriller de un autor novel que podría eclipsar el fenómeno de Paula Hawkins.»
Paris Match
«Asombrosa. Extraordinaria. Suspense para el nuevo milenio, con personajes magnéticos, giros sorprendentes, una hermosa escritura.»
Gillian Flynn
«Uno de esos escasos libros que es imposible dejar de leer. Por momentos excepcional.»
Stephen King
«Suspense a lo Hitchcock con una vuelta de tuerca del siglo XXI.»
Val Mcdermid
«Un nuevo talento con el toque de un maestro.»
Tess Gerritsen
«Emocionante hasta cortarte la respiración: me encantó.»
Joe Hill
«Un thriller maravillosamente oscuro, elegante, que recuerda a Hitchcock y el clásico cine negro. Un libro que se lee de una sentada.»
C. J. Tudor

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