‘Adagios XXXIV’, de Juan de Portoplano

JESÚS MILLÁN MUÑOZ.

Muchos desearían y les gustaría haber hablado con Platón o Aristóteles o Descartes o Kant o Heidegger. A mí también, pero después quizás tienen al lado un pequeño Maquiavelo, un pequeño Sartre, un pequeño Epicteto, un pequeño Sócrates, y con ese que tienen al lado rehúsan hablar, es decir, dialogar, que él o ella presente sus ideas o sus opiniones y sus razones, y tú las tuyas. Soñamos despiertos con estar al lado de los grandes, y al final, seamos modestos, no sabemos quienes serán los grandes de hoy, considerados dentro de tres siglos…

                        – Se ofenden algunos porque desearían que mis palabras fuesen en contra de tal ideología o de tal otra, o que defendiesen hasta la muerte tal ideología o tal otra. Lo lamento, tengo suficientes años, para saber, que es bueno dialogar y dar opiniones diferentes, libertad de expresión que se dice, pero no sé dónde está o estará la absoluta verdad dentro de cien años. Por lo cual, defiendo mis modestas ideas, que son tomadas de siglos de evolución, pero espero que usted también respete las mías, que no son mías, sino que son seleccionadas de siglos de progreso.

                        – Me pregunto si la definición o descripción de psicopatía o sociopatía es en cierto modo, lo que antes se denominaba pecado original, pecado mortal, en el primer caso definir o describir un hecho o estado según la psicología y psiquiatría actual, y el segundo es una definición del cristianismo. Pero en el fondo podrían tener muchos puntos en común. Le pregunto a usted.

                        – ¿Si existe Dios, y si existe el alma o principio de inmortalidad y existe una relación entre el alma y Dios, entonces el ser humano tiene que aspirar a unirse, a estar con y en Dios? ¿Porque además de su naturaleza física-biológica-psicológica y social y cultural tiene una “naturaleza divina”, aunque no igual a Dios y por tanto, su aspiración más profunda y esencial sería unirse y amar al Ser Supremo, estar con el Ser Personal Infinito durante toda la eternidad?

                        – ¿Cómo demostrar si una idea o sentimiento o afecto o concepto o dato que tenemos es cierto, es verdadero, es bondoso y del bien moral y bien en todos los sentidos, es racional, es útil, es prudente…?

                        – Imaginad una pintura llena de todos los colores, y cerramos todas las ventanas del salón dónde está, todo se convierte en negrura, y no se percibe, ni ve la pintura, ni los colores. Me pregunto, si esta metáfora puede servir a la relación profunda y esencial del ser humano que aspira o tiene alma a unirse a y con Dios. Si el pecado mortal cierra en ciertos modos las ventanas y por tanto, el ser humano no se puede ver a sí mismo lo que es, y en cierto modo, tampoco aspira a esa unión o percibe ese aliento de Dios, ese deseo de ser y estar con Dios, en cierto modo.

                        – Comprendo y entiendo que para muchos ciertos temas, se rasgan por dentro las vestiduras de la mente y de la sensibilidad si se trata de ciertos temas, pero todo pensador o filósofo, mínimamente honesto, tiene que estar abierto a todas las preguntas reales y posibles…

                        – Cómo se convierte una persona en demócrata en un no-demócrata, una sociedad democrática en no democrática.

                        – ¿Se aprende más escuchando que hablando? ¿O hay que tener una relación equilibrada entre el hablar y el no-hablar…? ¿Hasta qué punto hay que defender la verdad, lo que cada uno cree que es verdad, cuándo es un mal no expresar la verdad, o creer que lo que es la verdad…?

                        – Las personas no valoran las ideas y los conceptos, si valoran mucho los bienes materiales y desde luego las realidades de la naturaleza, pero sin minusvalorar estas entidades últimas, las ideas y conceptos están dentro de todo, de todo ser humano, de todo acto humano, de todo no-acto humano.

                        – El grave problema es detectar una injusticia, y ya detectada intentar que esa injusticia no se convierta en más injusticias, tanto porque crezcan, tanto porque al combatirla se crean nuevas injusticias.

                        – Las grandes ideas y grandes ideales no son suficientes para encontrar la justicia y la equidad y la libertad y la paz, sino que las grandes ideas deben conseguirse por acuerdos, en paz, tolerancia, en consenso…

                        – El dinero puede que dirija el mundo, el poder o poderes también, pero también las ideas y conceptos. Diríamos que es una combinación de ideas-conceptos, de poder y poderes, del mundo del dinero… El dinero o los diversos poderes no podrían gestionar el mundo o mandar en el mundo sin ideas o conceptos concretos. Todo está lleno de ideas y conceptos, aunque estos siempre mezclados con multitud de mercancías, de la naturaleza, de cosas…

                        – Uno observa la historia y la realidad histórica y otros parámetros de la realidad, y uno, uno no comprende tanto mal sin necesidad, o tanto mal en nombre de grandes ideas, o tanto mal en nombre de grandes ideales…

                        – He intentado que mis palabras busquen el mayor grado de realidad-verdad, de mayor realidad-bondad, de mayor grado de realidad-belleza… Es decir, el sueño de que todos los seres humanos puedan vivir en paz en este trozo de planeta, llamado tierra, por eso creo que quizás debamos aspirar en paz y en mutuo cuerdo, hacia un Único Estado Mundial. Pero existe una gran duda, los humanos, que están inscritos en una veintena de grandes ideologías-filosofías-cosmovisiones-religiones-culturas querrán y sabrán vivir bajo un Único Estado Mundial.

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