Alegato yayoflauta en “No es país para muy viejas”

Por Alberto Medina.

 

El festival de teatro de Málaga, y más concretamente en el teatro Echegaray de la capital, ha servido para reunir a los seguidores de Asun Ayllón y María José Parra (Mariché) en torno a una particular roadmovie.

No era el estreno, ya se ha pateado varios teatros, pero el público abarrotaba las 173 localidades del Echegaray. Y no era para menos. Dos muy buenas actrices que vieron la luz en la Costa del Sol, y que con un gran currículum cómico tras sus espaldas decidieron unir risas y sufrimientos en la compañía Cuesta Arriba Producciones (posteriormente se uniría Pablo Lomba). Artistas todo-terreno que a pesar de lo mal que está la cultura en nuestro país (y en Andalucía) siguen capeando el temporal.

La obra no puede ser más actual: dos ancianas que en su día fueron desahuciadas por un banco, escapan de una residencia de mayores para cumplir el deseo de ser libres. Aunque se sucederán situaciones muy cómicas, madre e hija comparten con el público reflexiones muy serias. El amor (y el deseo) para las personas mayores, los sueños de gente que aprendió muy pronto a vivir con los pies en la tierra, los abuelos que dejamos “aparcados” para que no molesten, los amigos que nos terminan dejando demasiado pronto… quizás la consecuencia de vivir más años. El público se retuerce entre risas en sus butacas, pero quizás también hay momentos en el que se reconocen situaciones desgraciadamente familiares, por lo que el pellizco en el corazón es inevitable.

Ellas trabajan sin el apoyo de ningún decorado, tampoco les hace falta porque se nota toda su larga carrera profesional. Incluso se atreven con la mímica (la independencia de la hija es puro delirio) y otros elementos del teatro del absurdo. Una silla de ruedas y un par de maletas encierran con sencillez la magia desbordante de la obra, ¡incluso conocimos la aberrante dieta que llevaban los ancianos tras los recortes económicos! Soberbiamente caracterizadas, madre e hija nos llevan a situaciones muy dramáticas. Y a pesar de las calamidades, tienen la energía de Pipi Calzaslargas. Todos sabemos que la situación es esperpéntica, pero tampoco nos importa.

En definitiva, una obra construida desde la sensibilidad y por el amor al teatro, que llama al público a gozar de la vida.

 

No es país para muy viejas

Idea, texto, creación e intérpretes Asun Ayllón y María José Parra

Dirección escénica Espe López

Asesoría de Dirección Miguel de Ángel

Asesoría de Dramaturgia Ery Nízar

Diseño y realización de escenografia Carlos Monzón

Vestuario Asun Ayllón, María José Parra y Espe López

Asesoría Vestuario Mariana Razzetti

Diseño gráfico José Luis Sarmiento

Diseño, iluminación y sonido Pablo Lomba 

Asesoría Maquillaje Rebeca Carrera 

Producción y distribución Cuesta Arriba Producciones 

 

Una respuesta a Alegato yayoflauta en “No es país para muy viejas”

  1. Son fabulosas y muy buenas actrices y la obra estupenda

    Juan cueto torres
    22 enero 2019 at 12:24 pm

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