BLOG// Los libros de la isla desierta: ‘ El banquete, Fedón y Fedro’ de Platón

ÓSCAR HERNÁNDEZ-CAMPANO. @oscarhercam

Empezaré por el final. Este libro debe venir conmigo a la isla desierta porque si todos los que he ido seleccionando han conseguido ese lugar por requerir relecturas, el caso que nos ocupa merece múltiples revisiones.

Todo texto filosófico es, por definición, una exposición de ideas, reflexiones y pensamientos que merecen y exigen varias lecturas sosegadas para su buen entendimiento y comprensión. Desde mis tiempos del instituto no abordaba una fuente primaria filosófica con la única excepción de Los ensayos de Michel de Montaigne. He leído otros libros, por ejemplo El mundo de Sofía, que explicaban las diferentes teorías filosóficas, aunque desgranando el pensamiento de cada autor de una forma sencilla y novelada. Sin embargo, adentrarse en los párrafos de un filósofo sin filtros es una labor que demanda paciencia y una mente abierta.

Platón siempre fue mi filósofo favorito. Quizá la idealización de la civilización clásica griega tenga algo que ver. El personaje (histórico o ficticio) de Sócrates resulta cautivador. Se puede llegar a pensar que alcanzar cimas del pensamiento en épocas tan antiguas debe de tener alguna explicación sobrenatural. Tal vez, el nivel cultural tan pírrico que nos envuelve hoy en día nos lleva a dudar de que hace veinticinco siglos las personas desarrollaran ideas y teorías tan profundas, reflexivas y complejas. ¿Cómo hemos podido retroceder así?

Este volumen que en su día editó Guadarrama, reunía tres de los diálogos más importantes del filósofo griego: El banquete, texto sobre el amor y el sexo, Fedón, estudio sobre la inmortalidad del alma, el más allá y la muerte, y Fedro, un diálogo con diferentes temas como la locura, el amor y, de nuevo, el alma. En todos ellos, Sócrates, el maestro de maestros, explica mediante un profuso diálogo con sus amigos, las teorías sobre dichos temas. La estructura, como he dicho, es la del diálogo. Varios personajes, todos hombres, están reunidos en una casa, una cárcel o la orilla del río, y conversan, se preguntan y argumentan sobre esos temas que desde siempre han colmado de inquietudes a las personas.

El banquete, el más divertido, examina el concepto del amor. Amor entendido como deseo, sexo y amistad, todo en uno y todo complementario. Además, todo masculino. La tradición de la paideia es aquí el vértice sobre el que se analizan las diferentes vertientes del amor entre hombres.

El Fedón es el texto más complejo y abstracto. También, de los tres, el más emotivo e importante en cuanto que nos sitúa en la celda donde Sócrates espera a que llegue la aurora para tomar el veneno y morir, tal y como ha decretado la justicia de la polis de Atenas. Sus amigos pasan esa última noche con el maestro y dialogan sobre la muerte, el alma y el más allá. Es en este diálogo en el que Sócrates despliega su capacidad analítica y reflexiva para demostrar a sus amigos, mediante razonamientos elaborados y contrastados, que todos poseemos un alma inmortal. La teoría platónica de las Ideas se presenta aquí como premisa para demostrar que si lo que llamamos aprender es en realidad recordar, nuestra alma ya existía y sabía antes de nacer. Luego el maestro demuestra que el alma migra al morir y que por ello no teme ese momento.

En Fedro, reencontramos a Sócrates charlando con el amigo que da título al diálogo. Sentados en la orilla de un río, cerca de Atenas, intercambian ideas sobre diversos temas. De nuevo se examina la idea del amor y el deseo, añadiendo el matiz de la locura de amor, sus orígenes y otros tipos de locura; así mismo, se vuelve sobre el tema del alma.

Son, en definitiva, tres diálogos repletos de sabiduría que nos ayudan a reflexionar, a hacernos preguntas y a seguir admirando aquella civilización que puso los cimientos sobre los que todos vivimos.

Una respuesta a BLOG// Los libros de la isla desierta: ‘ El banquete, Fedón y Fedro’ de Platón

  1. Platón es también el maestro del mito, del enigma y la poeisis. L. Strauss magnifica su lectura para mostrar que debemos ser capaces de entrever entre líneas. Regresar a La Academia es un refresco espiritual a la creatividad por su plasticidad aplicada a la razón y a la imaginación.

    David Canales Perea
    21 abril 2019 at 14:07 pm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.