Cuerpos desnudos, palabras reveladoras: danza y teatro en el Teatro Español

Por Horacio Otheguy Riveira

Pocas funciones para dar cobijo a unos espectáculos singulares, inclasificables, con objetivos muy ambiciosos de creatividad, ética y búsqueda de la mayor solidaridad posible. El célebre teatro Español dirigido por Carme Portaceli ofrece en este fin de semana dos reveladores espectáculos de formas y contenidos muy especiales, al margen de las convenciones escénicas, con unos argumentos de mucho peso, y el talento de sus intérpretes como moneda de cambio sumamente generosa: audaces empeños para indagar en intimidades que rara vez suben a escena. Cuerpos desnudos de mujeres y palabras reveladoras de gente de ambos sexos en La Wagner (Sala Principal) y Hay que tirar las vacas por el barranco (Sala Margarita Xirgu).

LA WAGNER. Días 21 y 22 de junio, 20 horas

Comienzo estruendoso con Wagner, el escenario vacío y una luz que espera la llegada de cuatro bailarinas que, desnudas, recorren lentamente el pasillo del patio de butacas. Con la misma lentitud suben la escalerilla y deambulan en fila india hasta que empieza una función en sucesión de cuadros con gran oscilación temática, cuando no abstracta: el espectador  ha de ocuparse de llenar los posibles vacíos o las muchas sugerencias que los cuadros le proponen; lo más interesante radica en abandonarse a la sincronía de estos cuerpos sumamente expresivos de jóvenes bailarinas técnicamente muy bien formadas, cuyos jadeos se escuchan con claridad después de algunos movimientos violentos, lo cual da un toque emocional, que en general se echa en falta.

Richard Wagner se escucha a menudo, preludios, nunca una voz operística, junto a otros géneros musicales para ahondar en una suerte de collage masculino-femenino sólo encarnado en estas formas femeninas que no esconden su vello púbico y cuyas formas simulan desfile de modelos, fría exposición de aguerridos seres, y a ratos se aproximan al erotismo tan deseado por los hombres, cuando no expuesto a su mayor dosis de sadismo, como en la representación de una violación colectiva. Dolor, irracionalidad, primitivismo, extraña belleza y notable talento en las cuatro “valquirias” que, sin embargo, se encuentran demasiado solas, en un contexto bastante pobre de ideas e imaginación. Todo resulta demasiado artificial, aunque indudablemente rico en simbolismos.

Dirección: Pablo Rotemberg
Reparto: Ayelén Clavin, Carla Di Grazia, Josefina Gorostiza, Carla Rímola
Música Richard Wagner, Phill Niblack, Armando Trovajoli y Gianfranco Plenizio

Iluminación Fernando Berreta
Espacio y objetos Mauro Bernardini
Colaboración artística Martín Churba
Edición musical Jorge Grela
Sonido Guillermo Juhasz
Fotografía Hernán Paulas,  Juan Antonio, Papagni Meca y Paola Evelina Gallarato
Video Lucio Bazzalo y Francisco Marise
Producción y distribución Leila Barenboim, Gabriela Marsal, Mireia Gràcia (Mika Project)

“Cuatro mujeres, como cuatro valquirias, se montan sobre la música de Richard Wagner y arremeten con la difícil tarea de desactivar estereotipos y denunciar prejuicios relacionados con la feminidad, la violencia, la sexualidad, el erotismo y la pornografía. Todos estos estereotipos y prejuicios se encarnan en el cuerpo de la mujer y lo intoxican. Pero este cuerpo posee la inteligencia y la potencialidad de poner tal estado de cosas patas para arriba y de re-crearse en una instancia post-género. ¿Y para qué vincular la empresa de estas mujeres con la música y figura de Wagner? Porque no ha habido en la tradición occidental otro compositor más polémico, deslumbrante ni demoníaco. De este cruce resulta una ceremonia tenebrosa, iluminada por destellos de ironía y excesos `operísticos´: se asiste al choque entre la banalidad y lo sublime, lo irreverente y lo consagrado”.

 

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HAY QUE TIRAR LAS VACAS POR EL BARRANCO. Del 20 al 23 de junio, 20,30 h

A partir del volumen: Las voces en el laberinto: historias reales sobre la esquizofrenia

De Ricard Ruiz Garzón Dirección Orlando Arocha

Dramaturgia y Dirección Orlando Arocha
Reparto: Gretel Stuyck, Haydee Faverola, Diana Volpe, Ricardo Nortier, Rafa Cruz
Cinco monólogos que dan cuenta del drama personal y social cuando la familia no se involucra en el dramático caos mental de quien padece esquizofrenia sin saberlo, o con una medicación inadecuada. El panorama de la enfermedad mental como un conflicto que se amplía, según el grado de soledad de quien lo padece. Aunque por padecer, también lo hacen quienes lo rodean. Un espectáculo que intenta acercarnos a un tema para el que aún nuestra sociedad no está suficientemente preparada, y las instituciones psiquiátricas del estado tienen carencias de gran importancia. Lo más importante de esta travesía sobre base real, bien documentada, es el método conferenciante-público para que el acercamiento resulte más directo e impactante, dejando en el aire una calidez esencial, sin la cual no hay posibilidad de comunicación verdadera. El último monologuista, mientras habla prepara un té que luego toda la Compañía compartirá con los espectadores. Muy buenos intérpretes dan vida a personajes reales y nos cuentan su historia, dramatizadas en el punto justo del drama interior y la imperiosa necesidad de confesión pública.

 

“A través de los testimonios literarios de los afectados, estructurados en cinco bloques, se recorre todo el proceso de la esquizofrenia, desde el brote, pasando por el estigma, hasta llegar a la recuperación- o la salida, que pudiera ser el suicidio. Estas historias reales sobre la esquizofrenia, desmontan algunos de los tópicos más frecuentes y dañinos sobre los esquizofrénicos y los que con ellos conviven.

Más allá de una relación problemática con la realidad, de una mente y un lenguaje escindidos, la esquizofrenia hiere la comunicación, afecta la relación con los demás. Por un lado el paciente  incapacitado para establecer un espacio común con los otros, por el otro los familiares sienten la mirada de incomprensión, de rechazo e incluso desprecio de los “normales” sobre sus seres queridos.

Escuchar a los pacientes víctimas de la enfermedad y a sus parientes a través de voces concretas, bajo una mínima estilización, en su pura desesperación, tal vez pueda romper las barreras que nos impiden ver en estos seres nuestros mismos miedos y angustias; y compartir un mismo espacio mental: el espacio de lo humano”.

Una producción de Asociación Cultural La Máquina y La caja de Fósforos (Caracas, Venezuela)

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También en el Español, del 25 al 30 de junio, ZIP 2019:

Por Tercer año, el Teatro Español apuesta por dar visibilidad a aquellos/as artistas que con sus prácticas investigan en la expansión de los límites de las disciplinas teatrales y en las prácticas de la creación contemporánea.

El ZIP quiere ser un referente anual de la investigación de nuevos lenguajes escénicos y una oportunidad para las compañías de exhibir su trabajo en nuestros espacios.

2 respuestas a Cuerpos desnudos, palabras reveladoras: danza y teatro en el Teatro Español

  1. I have been watching you for a long time and today I left a comment, I want to say that I admire you so always do such wonderful things.

    run 3
    24 junio 2019 at 5:36 am

  2. Muchas gracias.

    horacio
    24 junio 2019 at 17:16 pm

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