El pájaro y su sombra

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Combates, de Ednodio Quintero (Candaya, 2009)Por Javier Moreno.

Combates
supone la primera de las dos entregas con las que la editorial Candaya —que había publicado anteriormente una novela del mismo autor: Mariana y los comanches (2004)— pretende acercar al lector de nuestro país la obra cuentística del venezolano Ednodio Quintero. Este primer libro recoge los relatos escritos entre 1995 y 2000, hasta completar un total de veinticinco. Ednodio Quintero nos ofrece un mosaico narrativo donde la memoria y el deseo, el combate y la pasión erótica figuran como ingredientes fundamentales. De ahí la fuerte raigambre antropológica de estos relatos donde lo real y lo figurado, el sueño y la vigilia se confunden. Así el lector, al asomarse a muchos de estos relatos, tiene la impresión de estar ante una actualización de lo mítico, de un mecanismo literario compuesto a base de metamorfosis —«El otro tigre» u «Ojos de serpiente»—, de circularidades ineluctables —«Un rostro en la penumbra», «La repetición»—, del material, en definitiva, con el que se tejen las sagas poéticas pero también las más terribles pesadillas. Y todo este material se concentra en unas pocas páginas —las que integren cada relato— y uno, dos, tres, cuatro personajes a lo sumo —casi siempre es la pareja hombre-mujer la protagonista de los cuentos—. A veces lo fantástico admite un marco cotidiano —la ciudad, las relaciones de pareja— mientras que en otras ocasiones adquiere su concreción dentro de un paisaje mítico donde los hombres se confunden con los dioses, como ocurre con el antológico «El combate», muy próximo a la inquietante e inagotable alegoría de los relatos kafkianos.

El erotismo es un leitmotiv que se extiende a muchos de estos cuentos y quizás ahí resida el único punto flojo de este libro, por otra parte colmado de excelencias. La glosa del cuerpo femenino en sus variantes contemplativa o amatoria abruma a veces por su profusión —aunque sea metafórica—, casi siempre fiel a la fórmula hombre deseante-mujer deseada. Pero hasta el propio autor parece proteger su talón de Aquiles cuando nos ofrece variaciones tan hermosamente siniestras como la de «Carta de relación», donde el protagonista del relato confiesa su amor apasionado por una mujer de formas perfectas que resulta finalmente estar desprovista de sexo, metáfora tanto de la objetivación absoluta del deseo masculino como de la insatisfacción inherente a dicho deseo. El imaginario de Combates se nutre de fuentes diversas. Como ya dijimos anteriormente es posible rastrear a Kafka en estos relatos, pero también a Borges y a Onetti. Sin embargo, no sólo en la literatura occidental —ni siquiera en lo estrictamente literario— se agotan las lecturas de este autor. Hay referencias místicas, simbólicas, trufadas de formas y motivos propios del imaginario oriental, algo que no ha de sorprender en este gran conocedor de la literatura japonesa.

Pero quizás lo más sorprendente de Ednodio Quintero sea su manejo extraordinario del lenguaje, desusado —no por lo periclitado del mismo, sino por su extraña exigencia—. Son pocos los escritores con los que el lector pueda experimentar, no ya sólo el placer de la historia bien contada, sino la auténtica fruición que proporciona el uso ajustado y rico del lenguaje, sin excesos ni hueras florituras. La resonancia mítica constante en los relatos de Combates produce una densidad semántica ajena asimismo a la mayoría de los trabajos de sus contemporáneos, más fieles a la vis realista o meramente fantástica de sus narraciones. Lo cotidiano, aunado a la pregnancia de lo mítico, dota a los relatos de un extraño halo de intemporalidad, produciendo en el lector esa sensación de que lo narrado podría estar aconteciendo en cualquier tiempo y lugar, de que siempre ha ocurrido y de que siempre ocurrirá. Los sentidos de lo relatado se multiplican, más allá de la cerrada lectura simbólica. El propio autor confirma esto que acabamos de decir por boca de uno de sus personajes, en una reflexión metaliteraria —que dista de ser la única de la obra—:

«[…] un relato, cuando se propone como tal, va siempre acompañado —al igual que el pájaro y su sombra— de una segunda intención. Las más de las veces desconocida para el autor.»

Metaliteratura, reflexión sobre la propia obra —algo al parecer casi imprescindible en cualquier autor contemporáneo mínimamente acuciado por la reflexión teórica— que incluiremos como uno más de los ingredientes de este libro de relatos y a través de la cual el autor nos viene a hacer partícipes de su poética. Una poética a la que afortunadamente el autor guarda fidelidad. He aquí, y es justo reconocerlo, un conjunto de relatos cuya calidad compositiva no desmerece de sus intenciones.

Combates
Ednodio Quintero
Candaya, 2009
336 páginas
PVP 18 €

Javier Moreno es poeta, narrador y crítico literario. Ha publicado los libros de poesía Cortes publicitarios (Devenir, 2006), Acabado en diamante (La Garúa, 2009) y Renacimiento (Icaria, 2009), así como la novela Click (Candaya, 2008) y el libro de relatos Atractores extraños (InÉditor, 2009). Colabora habitualmente con las revistas digitales www.deriva.org y www.revistadeletras.net, y con la revista Quimera.

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