Leopoldo María Panero

Por Juan Carlos Vicente.

Si hablásemos de malditismo (término que acabó absorbiendo e incluso superando al propio autor), Leopoldo María Panero sería la palabra, el término, el maldito por excelencia, tanto, que su obra, y su vida, las cuales son inseparables una de otra, pertenecen al mundo de los abismos personales llevados hasta sus últimas consecuencias. No hay persona, o paciente (lleva    desde finales de los 70 entrando y saliendo de manicomios por toda la geografía española), o poeta, solamente existe el poema que respira, que fluye, que golpea y convierte la locura en verso, en excremento del alma. Incluso la impostura de un hombre que se inventa y se vive a través del texto, que a priori podría parecer un discurso inconexo, vacío, incluso ese maquillaje que la medicación aplica al enfermo, están a merced de la palabra como elemento demoledor, como pulsión animal que sirve para sobrevivirse, o al menos intentarlo entre las paredes del manicomio de Tafira, Canarias, hogar del maldito, cárcel y, hay que aceptarlo, inspiración.
Panero tiene una obra, irregular y extensa como pocos, quizás la mejor recomendación para un acercamiento como lector sea la recopilación que hace años apareció en Visor, “Poesía completa (1970-2000)”, en una inmejorable edición de Túa Blesa, máxima autoridad en lo que al controvertido autor se refiere. En la recopilación se puede ver los temas más recurrentes dentro del universo Panero, desde los simbolistas franceses, los escritores clásicos de terror como Poe o Lovecraft, el cine, la política, la idea de España como infierno o su paso por los distintos manicomios. También la sexualidad, la cual a veces es un camino hacía la perversión y la parafilia, se muestra como algo desgarrado de la que el amor, actúa como un apéndice más incapaz de mantener a salvo el alma poética del autor. Su amor, su poema, su fe, son antesalas de la muerte en vida, dotadas de una belleza cruel y una insatisfacción que nos confirma que el autor se muere, o desea morirse, aunque tal vez sólo sea un “suicidio de opereta, a lo Marilyn Monroe”, como confiesa el propio Panero respecto a su primer intento de suicidio. Y es que en Panero hay implícita una necesidad de amor que no siempre es fácil de apreciar entre tanto horror, entre tanta concesión a una locura buscada y a la vez latente. En realidad es un niño con un disfraz edípico que rechazó crecer y emprendió un viaje sin salida hacia su propio yo enfermo.
En el capítulo del cine conviene hacer una mención aparte, ya que su familia (muy conocida durante la época franquista) ha sido retratada en las películas-documentales “El desencanto” (1970) de Jaime Chávarri, y en “Después de tanto años” de Ricardo Franco. En ellas se habla tanto del padre Leopoldo Panero, poeta del régimen franquista, de la madre, Felicidad Blanc, una de las obsesiones de Leopoldo y cuya relación será un combinado de claroscuros en muchos de sus textos, y de sus hermanos, Juan Luis, poeta de reconocida posición, y de Michi, hermano menor que fue columnista del periódico el País y figura conocida en la denominada “movida madrileña” de los años 80. Todos ellos son atacados por Leopoldo, a excepción de Michi, que es el único que obtiene palabras amables de su hermano, quizás por permanecer al margen del clan y del formalismo general de la familia igual que Leopoldo.
En los últimos años ha mantenido e incluso aumentado el ritmo de publicación, apareciendo casi de manera anual un poemario nuevo. Cabe destacar el disco-libro homenaje que realizaron los cantantes Enrique Bunbury y Carlos Ann, el director de cine porno José María Ponce y el poeta Bruno Galindo, “Panero”(2004) en el que se reinterpretan varios de sus textos de manera musicada, en un proyecto a caballo entre el recital y el concierto, y que tuvo una única representación en directo contando con la aparición estelar del poeta.
Posiblemente un monólogo interior peligroso en el que el verso y el abismo son una misma voz. Una voz que te coge y no te suelta, la locura convertida en imagen y gesto, un viaje de no retorno para el que no todos están preparados. Un placer, un placer maldito.

BIBLIOGRAFÍA
-Por el camino de Swan (1968)
-Así se fundó Carnaby Street (Ocnos, 197o.)
-Teoría (Lumen, 1973)
-Narciso en el acorde último de las flautas (Visor, 1979)
-Last River Together (Ayuso, 1980)
-El que no ve (La banda de Moebius, 1980)
-Dioscuros (Ayuso, 1982)
-El último hombre (Ediciones Libertarias, 1984)
-Antología (Ediciones Libertarias, 1985)
-Poesía 1970–1985 (Visor, 1986)
-Contra España y otros poema de no amor (Ediciones Libertarias, 1990)
-Agujero llamado Nevermore (Selección poética, 1968–1992) (Cátedra, 1992)
-Heroína y otros poemas (Ediciones Libertarias, 1992)
-Piedra negra o del temblar (Ediciones Libertarias, 1992)
-Orfebre (Visor, 1994)
-Tensó (Ediciones Hiperion, 1996).
-El tarot del inconsciente anónimo (Valdemar, 1997)
-Guarida de un animal que no existe (Visor, 1998)
-Abismo (Ediciones Endimión, 1999)
-Teoría lautreamontiana del plagio (Límite, 1999)
-Poemas del manicomio de Mondragón (Hiperión, 1987)
-Suplicio en la cruz de la boca (El Gato Gris, Ediciones de Poesía, 2000)
-Teoría del miedo (Igitur, 2000)
-Poesía completa (1970–2000) (Visor, 2001)
.Águila contra el hombre: poemas para un suicidamiento (Valdemar, 2001)
-Me amarás cuando esté muerto (Lumen, 2001). Con José Águedo Olivares
-¿Quién soy yo?: apuntes para una poesía sin autor (Pre-Textos, 2002). Con José Águedo Olivares
-Buena nueva del desastre (Scio, Lugo, 2002)
-Poemas del manicomio del Dr. Rafael Inglot (Valdemar, 2002)
-Conversación (Nivola, 2003).
-Esquizofrénicas o la balada de la lámpara azul (Hiperión, 2004)
-Erección del labio sobre la página (Valdemar, 2004)
-Danza de la muerte (Igitur, 2004)
-“Panero”.CD-Libro Moviedisco Colección Lcd El Europeo. Carlos Ann, Bunbury, José María Ponce y Bruno Galindo (Barcelona: Moviedisco, D.L., 2004)
-Poemas de la locura seguido por El hombre elefante (Huerga y Fierro editores 2005)
-Presentación del superhombre (Valdemar, 2005). Con Félix Caballero
-Outsider, un arte interior (Versos esquizofrénicos, Poemas sugeridos por los dibujos de esquizofrénicos) (Eneida, 2007).
-Páginas de excremento o dolor sin dolor (Editorial Azotes Caligráficos, 2008). Edición manuscrita con dibujos del propio autor
-Sombra (Huerga y Fierro editores, 2008)
-Escribir como escupir (Calambur editorial, 2008)
-Voces en el desierto (Azotes Caligráficos, 2008). Con Félix J. Caballero
-Esphera (El ángel caído, 2009)
-Tango (El ángel caído, 2009). Con Félix J. Caballero
-La tempesta di mare (Huacanamo, 2009). Con Félix J. Caballero.
-Reflexión (Casus-Belli, 2010)
-Locos de altar (Alea blanca, 2010)
-La flor en llamas (Casus-Belli, 2011). Con Félix J. Caballero.
-Traducciones / Perversiones (Ed. Túa Blesa) (Visor de poesía, 2011

También los libros de ensayo : Mi cerebro es una rosa, (Roger, 1998) y Prueba de vida. Autobiografía de la muerte, (Huerga y Fierro, 2002), y los libros de narrativa El lugar del hijo (Tusquets, 1976), Dos relatos y una perversión (Ediciones Libertarias, 1984), Y la luz no es nuestra (Ediciones Libertarias, 1993),  Palabras de un asesino (Ediciones Libertarias, 1999), Los héroes inútiles , epistolario con el joven escritor Diego Medrano (Ellago Ediciones, 2005) y Papá, dame la mano que tengo miedo (Cahoba Ediciones, 2007).

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