Otro año más. Espero que se cumpla el octavo a cargo de la coordinación de esta sección de poesía, un espacio que sigue creciendo y consolidándose, donde podréis encontrar reseñas cuidadas, traducciones atentas y entrevistas que buscan ir más allá de la superficie, deteniéndose en la lectura profunda del poema, en la idea y en la expresión, en la red de palabras y en los recursos estilísticos empleados así como en los guiños intertextuales. El equipo de colaboradores es amplio, diverso y generoso. A cargo de las traducciones, en Mapamundi, se encuentra Bernardo de Santos, tendiendo puentes entre lenguas y territorios. Javier Gilabert conduce Primeras impresiones, un espacio de acercamiento inicial, a través de entrevistas, a quienes anuncian sus obras inminentes o recientes. Y un servidor, además de reseñar, trata de coordinar las colaboraciones que se remiten al correo personal (jesuscar73@yahoo.es), editando los textos que llegan, sean firmas conocidas o no. Esperemos que 2026 traiga, además de justicia, salud y amor, tiempo para la lectura, sosiego y una palabra más consciente.

Desde agosto de 2018, fecha en que tomé las riendas de esta sección, han sido muchas las colaboraciones recibidas y publicadas, fruto de la confianza y del compromiso compartido. Desde el primer momento tuve claro que no renunciaría ni a la calidad ni a la edición de los textos que se han ido publicando desde entonces. Aunque vivamos en la sociedad de la urgencia, consideré imprescindible que cada colaboración, independientemente de su estilo o procedencia, estuviese sometida a las normas que rigen el buen uso de nuestro idioma, entendiendo la lengua como un espacio de cuidado y respeto.

También tuve claro que la página debía tener un contenido personal, reconocible, y que los textos no funcionasen como mera propaganda de editoriales o autores, sino como un ejercicio de introspección honesta dirigido a los lectores, un diálogo íntimo que se convirtiese, con el tiempo, en una ventana abierta a los distintos libros de poesía y a los interrogantes que estos suscitan.

Siempre agradecidos, como no podría ser de otra manera, a autores y editoriales por seguir cultivando y editando la palabra poética, por sostenerla en tiempos inciertos y por confiar en que la poesía sigue siendo un lugar necesario. Gracias, por confiar en nosotros. Esperamos no defraudaros, y seguir cautivando vuestra atención.