Por David Farré

La sala Razzmatazz acogía la gira “Pafuera Telarañas 20 años Tour” en el marco del Festival Banco Mediolanum Guitar BCN 2026 bajo la promotora The Project, la gira de la siempre especial Bebe.

“Pafuera Telarañas”, producido por Carlos Jean, supuso el debut de Bebe y es uno de sus discos más venerados y el que la catapultó en su carrera y de eso, aunque parezca imposible, ya hace 20 años. Un álbum con canciones que siguen sonando, un repertorio de éxitos incontestables e inolvidables: “Me enseñará”, “Ella”, “Con mis manos”, “Siempre me quedará”, “Malo”, “Revolvió”, “Cuidándote”, “Siete horas”, …

Noche llena de fuerza y pasión, porque así es ella. Su salida al escenario cuando pocos minutos pasaban de las 20.30 desató el entusiasmo de los presentes que casi lograron colgar el cartel de sold out en la icónica sala barcelonesa. A su lado figuró un grupo de primeros espadas, quinteto con doble guitarra al frente como soporte muy completo y eficaz, dándole un lustre nuevo a aquellas canciones clavadas en la memoria sentimental de mucha gente.

Bastaron pocos minutos para que el público soltara el nerviosismo acumulado (de su último concierto en Barcelona habían pasado pocos meses) y para que ella lo disfrutara también con esa energía contagiosa, esa energía que no todos los artistas tienen y saben transmitir sobre un escenario.

Poco más de una hora y media, el concierto fue un viaje que permitió deshilvanar de principio a fin Pafuera Telarañas y reencontrarse con esas canciones que, una tras otra, se elevaron coreadas al unísono por un público entregado. Un público que la idolatra por muchas razones: por su voz, por sus letras, por su magnetismo casi hipnótico, por su autenticidad, por todo lo que representa… aunque, en el fondo, la mayoría lo hace por la suma inseparable de todo ello.

Especial fue oír los primeros acordes de “Respirar”, su letra primero en catalán (como cuando la canción apareció en 2015 en el disco solidario de La Marató de TV3) y después en castellano, simplemente espectacular. La canción, “Respirar”, sirve para explicar un poco la evolución de una Bebe que pasó de apuestas y letras más combativas en sus primeros trabajos a una Bebe más intimista.

Fue un placer poder saborear todos esos temas que nos ha ido regalando a lo largo de estos años en concierto, esos temas que ahora hace 20 años nos permitieron conocer a la polifacética Bebe y su magnetismo. Bebe es distinta, siempre libre con ese caos natural que la hace tan especial.

Ese caos también presente en el concierto cuando improvisó junto a Kinder Malo. El experimento no salió del todo bien, pero tanto da, es también una forma de romper las reglas, de jugársela y de eso la extremeña de adopción es una alma libre.