Horacio Otheguy Riveira.
Para quienes le seguimos en audiovisuales y le aplaudimos en La Abadía junto a su familia, vamos a verle entusiasmados, como todos los que han agotado ya las localidades, pero al que vemos no más empezar la función, es otro, es muchos otros, tras un muy intenso trabajo en la creación (junto a Pau Matas Nogué) y en una interpretación impresionante donde abandona su alta estatura y se empequeñece, para -con voz atiplada y expresiva caricatura- pedir perdón… a mucha gente, a todos, de la profesión (pido perdón a los de la RESAD, que no están en el Dramático, y yo sí. [pausa] Todo se andará… o no…) y avanza en una serie de suplicatorios cada vez más divertidos dentro de la profesión artística como de la vida misma (pido perdón a los que se ofenden mucho… por no ofenderles lo suficiente). Cuanto ofrece a continuación dura dos horas, más unos veinte minutos que el público le agasaja:
—¿Queréis más?
—Síiiii…
Un extra con abundantes maravillas circenses donde entra algo de magia y mucho de homenajes a sus lejanos maestros que le miran partiéndose de risa (Chaplin, Buster Keaton, Jerry Lewis).
Aunque lo parezca, cuanto despliega en tan larga duración que parece corta, nada tiene que ver con el Talento Natural. Desde luego, lo tiene, pero esta maravillosa experiencia es el resultado de una colaboración con maestros que le ayudaron a forjar el espectáculo:
Trabajo de movimiento: Guillermo Weickert; Trabajo de clown: Carolin Obin; Trabajo de voz:Mariona Castillo; Colaboración en la dramaturgia: Jordi Oriol; Asesoramiento musical: Marc Sastre; Asesoría en psicología para el desarrollo dramatúrgico: Berta Clavera; Asesoramiento actoral: Martí Solé
Tanta gente, tantos ingenios reunidos para un entrenamiento integral que Oriol Pla consolida en un show fenomenal, inenarrable por dos motivos esenciales: 1) Sobre una sólida base, improvisa aprovechando el causal, ritmo y lenguaje de las diversas risas del público; 2) Para no destripar momentos estelares que dan una vida principal con prólogo, desarrollo central, y dos epílogos.

Gula, también Gola -en catalán-. Cartel enigmático con una fotografía de las tripas de una máquina expendedora de golosinas, objeto principal, simbólico, realista, mágico…

Trabajo en equipo. Tiempos duros, agotadores, para crear un auténtico festín teatral a cargo de un hombre extraordinariamente versátil.

Oriol y Pau, en un momento de relax en el frenesí de los ensayos. Fotos en blanco y negro para proponer una gran aventura que llevará maquillaje, vestuario, escenografía y música en directo.
Creación y dirección Pau Matas Nogué y Oriol Pla Solina
Reparto Oriol Pla Solina
Música en directo Pau Matas Nogué / Marc Sastre
Acompañamiento y producción artística Clàudia Flores
Escenografía y vestuario Sílvia Delagneau
Iluminación Ana Rovira
Composición musical y espacio sonoro Pau Matas Nogué
Sonido Damien Bazin
Trabajo de movimiento Guillermo Weickert
Trabajo de clown Carolin Obin
Trabajo de voz Mariona Castillo
Colaboración en la dramaturgia Jordi Oriol
Asesoramiento musical Marc Sastre
Asesoramiento en psicología para el desarrollo dramatúrgico Berta Clavera
Asesoramiento actoral Martí Solé
Traducción del texto al castellano Pablo Macho
Ayudante de dirección Gina Aspa Miralta
Ayudante de escenografía y vestuario Oriol Corral
Confección de vestuario Javier Navas y Oleg Pankin
Creación de prótesis May Effects (María Marrugat, Pablo Perona y Lucía Solana)
Diseño de cartel Emilio Lorente
Fotografía Clàudia Serrahima
Tráiler Asimètric Films
Programadores Ventura López Kalász, Jordi Salvadó
Producción Temporada Alta y Teatre Nacional de Catalunya, con la colaboración del Teatre Sagarra de Santa Coloma de Gramenet
TEATRO VALLE INCLÁN. SALA FRANCISCO NIEVA. HASTA EL 15 DE FEBRERO.
FUNCIONES EN CATALÁN: 28 y 29 DE ENERO

