JOSÉ LUIS MUÑOZ

Primer largometraje del catalán Jaume Claret Muxart (Barcelona, 1998) tras una serie de cortos, alguno de ellos, como Los Danubios, premonitorio de este Extraño río que es el europeo que serpentea entre unos pocos países de Centroeuropa.

La acción tiene lugar en Alemania. Un matrimonio en crisis pedalea por las llanuras alemanas con sus tres hijos siguiendo el curso del río en sus vacaciones estivales. De cuando en cuando acampan, se bañan y siguen pedaleando. Didac (Jan Monter), el mayor de sus hijos, habla con sus dos padres del amor frustrante, por no ser correspondido, por un chico y, mientras, se enamora de un enigmático joven alemán (Francesco Wenz) con quien emprende una huida por el Danubio imitando lo que hizo en su juventud su madre (Nausicaa Bonín).

La película, que tiene momentos poéticos (los adolescentes buceando por el Danubio) relacionados con el elemento agua (esos pies chapoteando) se resiente de un guion inane en el que entran algunos elementos fantásticos cogidos por los pelos. Jaume Claret Muxart tiene estilo visual, aunque falle en lo narrativo. El naturalismo de las secuencias de la película recuerda al video doméstico de su colega Carla Simón. Lo mejor, la plasmación, a través de ese viaje onírico de los dos chicos, del despertar de la sexualidad, pero es una película que sabe a poco, no consigue emocionar y se olvida pronto.