Por Bernardo Santos.
Acaba de salir al mercado la versión bilingüe de la obra completa de María Beneyto, publicada por la editorial Renacimiento de Sevilla, en un inmenso volumen de 1276 páginas. Un libro indispensable que viene a rellenar un hueco importantísimo de esta relevante autora que había caído en el olvido y que coincide con el (supuesto) centenario de su nacimiento, lo que ha propiciado que muchos nos acerquemos a ella por primera vez. Aunque existen en el mercado diez títulos disponibles, seis en valenciano y cuatro en castellano, no dejan de ser fragmentos de una obra inmensa. También se pueden encontrar en el mercado de segunda mano al menos otra decena de libros descatalogados.
La obra antológica de Renacimiento es, tal como dice la propia editorial, la compilación de lo que la autora consideró que debía legar como su Poesía completa (1947-2007). Contiene todos los libros publicados hasta esa fecha y multitud de inéditos, con un pormenorizado estudio introductorio de la escritora y filósofa Rosa María Rodríguez Magda, su mayor especialista, todo lo cual hace que sea un libro duro por exhaustivo, difícil para el lector que quiera acercarse por primera vez a esta poeta.
Sin embargo, esta reseña se ocupa de otro libro, una antología publicada ya hace algunos meses por Lastura bajo el título de Una nostalgia sin patria. En este caso se trata de un libro amable, inteligentemente construido y, por tanto, idóneo para el lector o lectora medio, más allá del ámbito académico. Un volumen verdaderamente singular por su formato, puesto que consiste en una antología construida a base de uno o dos poemas de cada uno de los libros de la autora, acompañados de un comentario a cargo de un grupo de casi cincuenta expertos. La selección corre a cargo de los comentaristas en el marco de un equilibrio de los antólogos para que todos los libros estén representados. Los comentarios son lo suficientemente breves para no ser pesados (entre dos y ocho páginas) y, en general, ayudan a entender el poema, el libro y a la propia autora, aunque a veces son demasiado académicos y se echa en falta un poco más de pasión lectora por los textos.
No son habituales estas antologías comentadas. De hecho, solo recuerdo el número 500 de la colección de poesía de Visor, para el que se solicitó a diversos autores que eligieran el poema que más les había impactado de entre los escritos en el siglo XX y lo acompañaran de un comentario. Se tituló Los 140 mejores lectores de poesía escogen los poemas del siglo XX que, por algunas razones, aprecian por encima de cualesquiera otros. Debo decir que la pasión en la defensa del poema elegido en algunos de estos comentarios me abrió ventanas inesperadas en aquel ya lejano 2003.
Los antólogos de Una nostalgia sin patria son Elia San Eleuterio y Manuel Valero Gómez, profesores universitarios con amplia experiencia internacional y un bagaje académico impresionante que, curiosamente, incluye en ambos casos docencia e investigación sobre didáctica, lo cual quizá haya tenido que ver con el diseño de poesía comentada de este libro.
María Beneyto (1920-2011) vivió casi toda su vida en Valencia y escribió indistintamente en castellano/español y valenciano/catalán. Se podría decir que su poesía es como su persona y como su vida: un acto permanente de tenacidad y resiliencia. Una poesía bilingüe, social y hecha por una mujer, sostenida en el tiempo a lo largo del franquismo.
Su poesía es descriptiva, naturalista, figurativa, a veces confesional, a veces se podría decir casi costumbrista, pero siempre con una visión desgarradora, compasiva, visceral. Y siempre original, quizá incluso casi arriesgadamente original para la época, una poesía que atiende a la situación social, pero también individual, de los hombres y mujeres de aquella España. Centrada en la vida en las ciudades, este hecho le da una modernidad absoluta.
Los primeros libros (especialmente el que se titula Poemas de la ciudad) son de un claro carácter social. De ellos me gustaría destacar algunos fragmentos del que se titula Nuestra Señora de los albañiles, donde denuncia las malas condiciones laborales y vitales de estos trabajadores, sin evitar referencias sexuales y malsonantes y rompiendo con los convencionalismos católicos del momento. Aunque desfilan por el poema todos los tópicos de los albañiles (cosa no muy diferente a la canción de Serrat Caminito de la obra, escrita justo veinte años después, en 1976), se permite incluir una crítica femenina, aunque quizá aún no feminista, y también, como se dice en el comentario, una mayor presencia del yo y del nosotros con elementos figurativos y simbólicos que distinguiría a María Beneyto (junto a otras compañeras poetas contemporáneas) respecto a la corriente neorrealista de sus colegas masculinos.
No te saben ahí. No te conocen.
(Quizá te están oyendo sin notarlo).
Ellos juntan ladrillo, hombre, sexo.
Son hombres nada más. Tienen la vida
rodeada de fiebres y problemas.
Edifican perpetuos rascacielos.Virgen, arriba, toda nube, ¿miras?
……….Son seres de sudor. Su piel trasciende.
Ese olor impaciente les anuncia,
les pone nombre de trabajo, dice
lo elemental que escapa por los poros
después de la jornada maltratada,
asesinada sobre los andamios.¿Hueles su acre olor humano, dime?
También quiero destacar un fragmento del poema titulado Antología de poetisas, perteneciente al libro Poemas sueltos, publicado en 2008. Como se dice en el comentario, el interés de este poema reside en su naturaleza autobiográfica y metaliteraria. Lo cito aquí como un homenaje a todas las mujeres poetas de aquella época, marginadas exponencialmente y con dureza durante el franquismo y que, sin embargo, por su altísima calidad y por la impagable labor arqueológica de algunas académicas y algunas editoriales (como en este caso Lastura), nos han llegado hasta hoy, a pesar de todo.
Flotaban algunas a la deriva
como islas nenúfares o ramas.
Otras se asían a las rocas, tercas,
y bailaban contra la corriente.
Como mujeres, es cosa sabida
que tenían sus márgenes marcadas
en normas sigilosas, y que había
algo extraño que las condicionaba
como seres cercanos a la tierra
de la que poseían los secretos.
Lean esta antología y conozcan a María Beneyto a través de los comentarios de las personas que la han estudiado. La selección de poemas es impecable y los textos que los acompañan les ayudarán. Para los hartibles, siempre estarán esperando las 1276 páginas de la edición de Renacimiento.

Una nostalgia sin patria
María Beneyto
Lastura (Madrid), 2025

