Por: Mauricio A. Rodríguez Hernández.

En el vasto y diverso universo del arte, pocas veces se encuentra una voz que resuene con una mezcla tan profunda de pasión, reflexión y humildad como la de la artista costarricense que nos acompaña en esta entrevista. Desde sus primeros años en Tres Ríos, Cartago, hasta su incursión en el mundo de la sociología y el arte, ha forjado un camino que refleja su compromiso con la autenticidad y la exploración constante. Su visión artística no solo está impregnada por la riqueza natural de su entorno, sino también por una búsqueda incesante de significado, en la que cada trazo y cada obra es un reflejo de su proceso interno y su interacción con el mundo. En sus palabras se encuentra la convicción de que el arte debe sanar, provocar y, sobre todo, ser una expresión fiel del alma humana, libre de imposturas comerciales o pretensiones vacías. A través de sus respuestas, desvela un universo en el que el arte es tanto una forma de entender la vida como una herramienta para transformar la sociedad.

En un mundo saturado de imágenes efímeras, de significados fugaces y modas pasajeras, existe un arte que persiste, que desafía el tiempo y se funde con la esencia misma de la naturaleza. Esta conexión no es casualidad, sino el alma misma de la obra de una artista cuya visión trasciende lo visual y se adentra en lo emocional y lo espiritual. La naturaleza, con su perfección inalcanzable, se convierte en el maestro y la musa de su creación, y con cada trazo, cada pincelada, invita al espectador a experimentar una profunda reflexión sobre la relación entre el ser humano y su entorno.

En esta entrevista, nos adentramos en los pensamientos de una creadora que, a través de su arte, busca no solo transmitir belleza, sino también despertar la sensibilidad y la conciencia sobre temas cruciales como la conservación de la fauna y la flora, la complejidad de las culturas, y la importancia de la accesibilidad en la reflexión artística. A lo largo de sus palabras, se entrelazan la pasión por la pintura, el respeto por la naturaleza, y una mirada crítica sobre el mundo actual, donde las redes sociales y las nuevas tecnologías juegan un papel crucial en la visibilidad del arte.

Mauricio A. Rodríguez Hernández (MARH): ¿De dónde eres y en dónde estudiaste?

LUJIRA: Nací en San José, Costa Rica. Y a partir de los 2 años de edad aproximadamente, nos mudamos a Tres Ríos, Cartago. Por lo que generalmente yo digo que soy orgullosamente cartaginés. Aprecio mucho la ciudad de Cartago, porque crecí estudiando ahí y con la cultura de la zona, lo cual me hace sentir muy orgullosa de mi provincia.

Estudié la primaria en Tres Ríos, Cartago, el colegio lo cursé en Curridabat, San José, ambas escuelas públicas. Luego empecé los estudios universitarios en una carrera de ciencias sociales, y me encantó la idea de poder hacer análisis sociológicos y aportar desde esa posición. Por lo tanto, fui a la Universidad Nacional de Costa Rica, que es una universidad pública también y estudié sociología. Luego uno de mis sueños era poder estudiar con la Facultad Latinoamericana de las Ciencias Sociales (FLACSO) y logré ingresar a un posgrado virtual en FLACSO-Argentina que se llama políticas culturales de base comunitaria.

MARH: ¿Quiénes son sus artistas favoritos tanto nacionales como internacionales?

LUJIRA: De Costa Rica definitivamente hay artistas muy buenos, no obstante Gerardo Valerio es una gran referencia para mí, creo que sus técnicas y el estilo de las obras lo diferencia de los demás.

Internacionales, bueno, tengo referencias de históricos exponentes de la pintura. Por ejemplo, con una gran variedad de lenguajes expresivos en su carrera, Pablo Picasso siempre me llamó la atención. Gracias a lo que vi de él en la secundaria con la obra “Guernica” hice mi primer acercamiento con el arte y empecé a indagar acerca del tema. A mis 14 años compré un libro, de Pablo Picasso en una feria del libro, que aun lo conservo, en ese momento quería entender lo que realizaba con las obras, sobre todo en la pintura.

También tengo como una referencia a Leonardo da Vinci, intentando replicar algunas de sus obras, por el desarrollo de su técnica de esfumato o difuminado, así como el juego que realizaba con los golpes de luces y sombras.

MARH: ¿Tienes algún momento especial para inspirarse en sus obras? ¿Suele escuchar música al momento de crear?

LUJIRA: Me inspira mucho la soledad, el silencio y un espacio que me haga sentir tranquila, le miento si le digo que necesito música para trabajar, no obstante, muchas veces es necesaria para continuar. Y los géneros musicales son muy variados. Si me dan a elegir un género musical solamente o el silencio, prefiero el silencio y unos vasos con agua para hidratarme. También creo que la felicidad o esos momentos de alegría me ayuda a inspirarme más, aunque siempre el arte sirve para sanar las tristezas y el corazón.

MARH: ¿Cómo describirías su proceso creativo?

LUJIRA: Mis procesos creativos normalmente parten de una idea respecto a una imagen, una fotografía o alguna referencia que esté conforme a lo que deseo crear. También debo de mencionar que mi arte está inspirado mucho en la naturaleza, lo cual hace esos procesos más agradables, dado que puedo guiarme en una fotografía con un elemento principal y posteriormente agrego o modifico todo aquello que siento que podría alinearse más a lo que imagino y que siento lo ideal en ese arte. También antes de iniciar con el arte principal realizo un boceto ya sea a lápiz o con pintura, una versión pequeña e incluso en digital, y luego lo plasmo en el lienzo final. Esto me permite hacer un arte más preciso y enfocado, ya que no queda solamente en la imaginación, sino que lo visualizo, lo plasmo, modifico y finalmente paso al arte. Los bocetos se vuelven fundamentales para nuestros procesos artísticos.

MARH: ¿Cómo definiría su estilo artístico?

LUJIRA: Indiscutiblemente me siento muy cómoda expresando el arte por medio del realismo. Con lo que he podido observar de los artistas clásicos o los grandes intérpretes de la pintura en diferentes estilos, me parece que lo importante es poder expresar un sentido en la obra, por esto, todo aquello que se tenga que explicar al espectador nos estaría llevando a pensar si lo que hacemos es realmente arte o no. Desde mi perspectiva y muy de la mano con lo que menciona Adelina Lésper que es una historiadora, escritora, curadora y crítica de arte muy reconocida, el arte debe de ser intervenido lo suficiente, con horas de trabajo y también de aprendizaje. No es el diploma que determina a una persona un artista, son sus obras y resultados de horas de trabajo y entrega por un resultado final.

Ahora bien, mi posición es más flexible respecto a un producto en específico que no necesariamente sea arte. No me causa conflicto crear negocio junto el arte, lo que siento es que los artistas por ética no deben pasar por arte algo que no es, insultando el intelecto de las personas que lo están observando y preguntándose por sentido común si eso es arte o no.

MARH: ¿Qué proyecto ha sido el mayor reto en su carrera profesional?

LUJIRA: El mayor reto que he enfrentado es tener la confianza de finalizar un trabajo artístico, porque nunca llego a sentir que el trabajo está 100% listo. Como parte de mi constante intento de mejora, siento que nunca llego al punto final que quiero con cada obra. Siempre pienso “podría estar mejor” y no es que no me guste el resultado final, sino que simplemente creo en el constante proceso de mejora en todo lo que realizamos.

MARH: ¿Podrías compartirnos la mejor crítica que hayas recibido de tu trabajo?

LUJIRA: En algún momento sentí algún tipo de ilusión de ingresar a la universidad para estudiar formalmente Bellas Artes, no obstante, conversando con un artista me dijo que yo ya tenía un estilo que pocas personas lo podían encontrar naturalmente, entonces había detalles en los que podía mejorar sin necesidad de tener un título en la mano de bellas artes para consagrar una carrera artística, ya que puedo generar obras de la misma o mejor calidad que un graduado. Me enseñó que depende del esfuerzo y disciplina individual se producirán buenos resultados cuando ya traemos la pasión, dedicación y trabajo constante.

MARH: ¿Cuáles son tus museos y destinos culturales favoritos en Costa Rica para ti?

 

 

LUJIRA: En Costa Rica hay museos muy interesantes, pese a eso, el favorito desde siempre fue el Teatro Nacional Costa Rica por ser un Patrimonio Histórico Arquitectónico para la identidad costarricense. Dentro del teatro todo lo que vean tiene un arte hermoso, desde las esculturas, hasta las pinturas en las paredes y el cielorraso.

Hay una obra en óleo de Aleardo Villa con una fecha de creación del año 1897 y me encanta el escenario de la obra donde se está cosechando café, ya que se ve unos árboles de café grandes y entre las plantas del café se observa el pastizal e incluso flores en el suelo, lo que nos explica los escenarios de antes al producir alimento, donde no predominaban los químicos.

MARH: ¿Cuál ha sido el mayor reto en tu carrera desde tus comienzos, particularmente con temas referentes a las actividades culturales? ¿Cuál ha sido la decisión más difícil?

LUJIRA: Al inicio quería participar en actividades de exposición de arte, ya sea en centros culturales, centros comerciales u hoteles.

Pero me encontré con el inconveniente que se debía de pagar para participar y me puse a pensar si es lo que busca una persona que crea arte. ¿Hay que pagar para ser reconocido? O más bien, ¿se le debe de pagar al artista por la exposición o adquisión de sus obras? Participé en 2 o 3 actividades y decidí tomar mi propio camino, aunque era muy emocionante para mí estar al lado de grandes artistas, lo único que nos separaba era un monto a cancelar para exponer las obras de arte.

Después de esas experiencias empecé a crear arte por encargo y dejé de un lado producir para mantener en existencia. Posterior a esto, casualmente tuve muchas invitaciones donde más bien me ofrecían pagarme para ir a exposiciones, pero ya por el ritmo de trabajo no tenía arte en existencia, lo cual fue un aprendizaje para mi tener arte, aunque no sea por encargo, y, además porque muchas veces quieren entrevistar al artista y desean ver el arte en vivo, siendo una lástima no contar con nada en físico y solo los registros fotográficos.

MARH: ¿Cuál es la clave para “producir” nuevos talentos con sello nacional y el apoyo a los jóvenes?

LUJIRA: Siempre es necesario una educación de acceso universal donde se aprenda la importancia del arte en la vida, el derecho que tenemos todas las personas de disfrutar y gozar de toda experiencia artística.

Un talento no se puede producir de la nada, es el problema principal en Costa Rica, no se tiene una educación universal con buena formación artística. Por ejemplo, para mi era una de las materias más aburridas, la materia de música y artes plásticas, ya que no enseñan lo hermoso y apasionante que puede resultar sentir y entender el arte. Entonces iniciando porque los pocos casos que suceden así de nuevos talentos no saben qué hacer, a dónde dirigirse, ni el valor del arte que pueden realizar, no existen patrocinadores, menos instituciones públicas que apoyen la creación del arte, las asociaciones tiene poco apoyo o genera muchas molestias en los artistas de diferentes áreas por la no creación de espacios para trabajar y mostrar sus obras, ya sea de pintura, música, danza, literatura, cine, arquitectura en cuanto estética, entre otros.

MARH: Si fueras Ministra de Cultura, ¿cuál sería tu prioridad? ¿Cuáles deben ser las características de un buen gestor cultural desde tu óptica? ¿Qué debemos de aprender de otros países en materia artística y que deben aprender ellos de Costa Rica?

LUJIRA: Retomando lo anterior, desde la política de educación, en Costa Rica es necesario modificar con alta prioridad los planes de estudio de las artes en general, esto iría de la mano con el Ministerio de Educación, para incluir expertos en pedagogía, con artistas que se dedican o viven sus procesos creativos, junto con los educadores de las diferentes artes. Si desde el Ministerio de Cultura se unen esas tres figuras no se podría plantear un mal plan de acción. Pienso que algunas personas dudarán si es una buena estrategia, pero si nos ponemos a pensar dónde hemos “aprendido” que las artes son aburridas, al menos en Costa Rica, es en las escuelas y colegios. Y no solo lo aburrido, la gravedad de esto es la poca importancia que se le da a esas materias. Como bien lo mencionó DaVinci “el estudio sin deseo estropea la memoria y no retiene nada de lo que asimila”. Entonces, ¿quién puede realmente comprender algo si no existe la voluntad de generar ese deseo en quién recibe la información?

Por eso, creo que es imprescindible iniciar por la educación pública principalmente, pues se estaría modificando estructuralmente el paradigma de las artes, lo cual se evita esa modificación de pensamiento como un proceso individual el cual no todos tendrían la misma visión crítica de las artes, y, por otro lado, sería mucho más lento para la sociedad. Asimismo, un buen gestor cultural debe de tener la sensibilidad no solo de las artes sino de la cultura en general, que sus estudios estén conforme a su puesto. Aún no comprendo puestos tan importantes tomamos por personas que están dedicados a gerencia y negociaciones, es importante pero no tienen las bases principales, entonces se va explicando la no evolución de las artes y cultura en el país, el olvido del arte y el no recordar culturas que cada vez entendemos y sabemos menos de nuestras zonas rurales e indígenas. Difícilmente una persona que solo tiene un enfoque en negocios va a analizar y ver la importancia de involucrar en su agenda de negociación las diferentes provincias del país según su cultura, arte, el respeto de las costumbres, tradiciones, entre otros. Un buen gestor cultural, por lo tanto, debe de tener tanto conocimiento empírico, ya que tener pasiones es importante, pero también un bagaje teórico de conocimiento según estudios que corresponda a su puesto, así como el componente vivencial, eso haría una sensibilidad mayor y la combinación perfecta para una buena gestión.

MARH: Desde tu punto de vista, ¿Cómo deberán los artistas o cualquier creativo, adaptarse al uso de las nuevas tecnologías e inteligencia artificial?

LUJIRA: El artista desde hace muchos años ha aprovechado la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Actualmente no estaríamos escuchando grandes obras clásicas o viendo producciones increíbles, teatro, entre otros, si no se hubiera utilizado todo eso a su favor. Todo va evolucionando y no podemos pretender que el artista no use herramientas donde facilite su desarrollo artístico, aunque sé que en otras generaciones ven esto como algo negativo, debemos de ser conscientes que todo en lo que pueda aprovechar el artista está bien para su carrera, es algo que no afecta ni daña a los demás, también son herramientas que debemos de compartir y que cada quien haga el uso que considere adecuado. Por eso, desde mi posición son herramientas fundamentales para crear, yo he aprovechado en gran manera de las aplicaciones digitales para editar, crear o construir ideas de arte, así como de la Inteligencia artificial. Por ejemplo, para ver imágenes que estoy retratando yo uso los dispositivos digitales, no uso impresiones. Creo imágenes desde la IA y las utilizo o las modifico según mi objetivo que busco para temas de textiles. Ahora bien, la labor del artista es crear e intervenir su obra como lo mencioné en otra pregunta, con la IA en estos casos no se podría considerar un arte como tal en esa definición estricta.

También hay que cuidar la trayectoria artística, no es ético imprimir una imagen IA en un lienzo y decir “yo lo hice” cuando no es cierto. Muchas personas no distinguen una impresión de una pintura y esto se ha prestado para muchas situaciones de estafas con precios escandalosos como si fueran “originales” y no lo son. También los coleccionistas o los que adquieran sus obras deben de estar informados de qué es lo que están comprando y eso es responsabilidad y ética básica del artista.

MARH: Tus obras reflejan una profunda conexión con la naturaleza. ¿Qué lugar ocupa este vínculo en tu proceso creativo y en el mensaje que deseas transmitir a través de tus obras?

 LUJIRA: Así es, hay una frase de Vincent van Gogh que me encanta “mantén tu amor hacia la naturaleza, porque es la verdadera forma de entender el arte más y más” y es que son conceptos que siempre han estado relacionados con el ser humano tanto la estética natural como la estética artística. Finalmente, el arte es una interpretación de un hecho, experiencia o pensamiento, sería incongruente desligar su relación con la naturaleza incluso la propia del ser humano.

Todos hemos experimentado la paz que se siente estar en medio de una playa solitaria con el ruido de las olas de fondo y la maravilla de escuchar las aves alrededor o estar simplemente en un lugar donde predomine la naturaleza y no edificaciones, calles, automóviles, entre otros. Eso definitivamente inspira, genera mucho respeto y admiración hacia todas esas creaciones.

La naturaleza es el ejemplo de la perfección y de alguna manera todos los que hacemos arte estamos en esa constante búsqueda inalcanzable de perfeccionar. Y más allá de esto soy una amante de todo lo que nos brinda la fauna y flora independientemente de la región natural.

MARH: ¿Cómo logras canalizar tus emociones o las emociones de quienes la rodean en cada obra? ¿Consideras que el arte puede ayudar a sanar o transformar a quien lo observa?

LUJIRA: Siento que el arte al ser un medio de expresión también, es ideal para generar ese amor, respeto y admiración por lo que nos rodea. Mi experiencia al ver la gente admirar un arte es lo que expresan como la sensibilidad, lágrimas, alegría al ver un lienzo, independientemente del tamaño de la obra. Esto me hace pensar que hay situaciones que se pueden resignificar con el arte, y siendo más ambiciosa con esta idea, si todos los que hacen arte de alguna manera pudiéramos despertar esa sensibilidad en las personas por medio del arte sería un trabajo que estaría pago con ese resultado.

MARH: Cada pieza parece contar una historia única. ¿Podrías contarnos sobre el proceso de inspiración para una de sus obras recientes y qué mensaje esperas transmitir con ella?

LUJIRA: Trabajo con diversas técnicas como el acrílico, la madera y la tiza pastel.

MARH: ¿Qué te atrae de cada una de ellas y cómo decides cuál utilizar en cada proyecto? ¿Tienes una técnica preferida que sientas como su “lenguaje artístico” particular?

LUJIRA: Definitivamente mi lenguaje artístico es el acrílico, siento que es lo mejor para utilizar en cuanto al olor de la pintura, la limpieza de la misma, lo noble que puede ser para que seque sin aditivos adicionales y continuar con lo que se requiere de la obra. Sí se necesita un mayor conocimiento para su uso en cuanto ha difuminado, por ejemplo. No es tan fácil de ejecutar como con el óleo, por lo que le suma un grado de complejidad. Me gusta mucho todas las técnicas en general, no podría elegir una solamente, lo que sí es cierto es que debemos de usar todas las técnicas y elegir la que sentimos mayor libertad para crear lo que queramos.

El día 30 de agosto fue el día internacional del puma y desde ese momento he estado elaborando un boceto de un puma. Es un trabajo que quiero realizar como una visibilización del cuidado y conservación de esta especie. En Costa Rica contamos con 6 felinos salvajes, que además todas las especies lamentablemente se encuentran en peligro de extensión debido al daño que causa el ser humano en la naturaleza, en cuanto la deforestación, utilización de terrenos extensos para la ganadería, monocultivos con agroquímicos, construcciones, entre otros, así como la caza de los felinos. Es bueno reflexionar sobre del cuidado y conservación de esta especie y muchas más.

MARH: Sabemos que has tomado cursos de política cultural. ¿Cómo ha influido esto en tu perspectiva del arte y en la manera en que ves su rol como artista en la sociedad actual?

LUJIRA: Fue importante para mi estudiar en FLACSO y ver la expresión del arte en las comunidades altamente vulnerables y me pareció fascinante el hecho de que en Latinoamérica se intenta desarrollar diferentes tipos de arte o expresiones culturales según el contexto, sin obviar la cultura, costumbres, códigos, discursos, entre otros. Los gestores culturales y/o comunitarios definitivamente deben de tener esa base también teórica para lograr una excelencia en sus proyectos, los resultados son los que hablan del trabajo de quienes realizan esos procesos tan complejos en las comunidades, incorporando nuevas formas de producción cultural, economía colaborativa y sustentable, redes socioculturales y cultura participativa, cooperación cultural y diversidad, saberes tradicionales y nuevas tecnologías que se tiene a disposición de los mismos, así como lo que se puede aportar adicionalmente.

Si no puede aportar y construir según lo que las comunidades tienen a su disposición y objetivos, no se puede dejar una huella en la sociedad según el proyecto social que deseen elaborar.

MARH: ¿Cuál es tu opinión sobre el impacto de los NFT y las nuevas tecnologías digitales en el mundo del arte? ¿Sientes que son una oportunidad, una amenaza, o ambas?

LUJIRA: Tengo bastante respeto al campo de los NFT, es un campo muy competitivo con comunidades bastantes grandes, es un buen negocio, no obstante, necesita mucho tiempo dedicado en el movimiento de los NFT, desde la expectativa, lanzamientos, promoción de las actividades, entre otros. Una buena recomendación es trabajarlo en equipo si no se dedicarán totalmente a esos activos.

Depende de como lo piense puede ser una amenaza o una oportunidad, lo que sí es cierto es que siempre he pensado que hay que aprovecharse de las nuevas tecnologías digitales. No crecemos oponiéndonos a las novedades tecnológicas, al contrario, hay que verlo como herramientas, solo eso, crear una adaptación y su arte continuará. Y para quienes siempre temen a las nuevas tecnologías en el mundo del arte, debemos de entender que desde hace muchos años hay grandes producciones que dependen de artistas para hacer las películas y series animadas, así como empresas de marketing digital y nada de eso ha sido una amenaza, las tecnologías digitales en el mundo del arte ha permitido mejorar calidad de diseño, producción y creación.

MARH: En un mundo donde el marketing digital y las redes sociales son parte fundamental para dar a conocer el arte, ¿qué tan importante consideras que es esta visibilidad?

 LUJIRA: En mi caso es fundamental, si no existieran las redes sociales y el marketing digital, hubiera sido muy difícil poder crecer en el arte. Claro, depende de un trabajo muy grande en producir, grabar, registrar, mostrar lo que quiere que conozcan, por consiguiente, es bastante trabajo. Parece fácil, pero no lo es, hay mucha competencia visual y de contenido. Hay que tener mucha estrategia y paciencia, soy de las personas que piensa que todo pasa por un arduo trabajo, la recompensa no es de un día para otro, es resultado de mucho esfuerzo, lágrimas, risas, todo esto por meses o años. La gente dice “que suerte”, pero no vieron el trabajo detrás de eso que se hizo un video/arte viral o que llegó a tener éxito.

Ahora bien, todos pueden usar las redes sociales para vender productos, pero que se reconozca realmente una marca o un artista es diferente, no es sencillo. El trabajo conlleva mucho esfuerzo y muchas horas de dedicación.

MARH: ¿Estás de acuerdo con la perspectiva de Byung-Chul Han en el libro «La sociedad de la transparencia» sobre el impacto de las redes sociales en nuestra percepción de autenticidad en el arte?

LUJIRA: Aunque es un gran filósofo y respeto su posición, difiero con el autor, ya que él sugiere que el arte no puede ser tan explícito y accesible, pues pierde ese potencial crítico y subversivo, al no invitar a reflexionar o contemplar. Es interesante tener un conflicto con la transparencia del arte en las redes sociales. Mi pregunta es, ¿la reflexión depende del observador o del artista? Desde mi perspectiva, el principal esfuerzo es del artista, o ¿la idea es generar misterios para despertar en las personas un interés de analizar? Puede ser una forma, pero no la única. No importa el medio que utilice, si un salón de exposición, un discurso de apertura en la exposición o las redes sociales, cada artista puede elegir cómo llevar el espacio de observación y reflexión.

Más bien el punto es el siguiente, quienes trabajamos con una perspectiva social queremos que el arte sea de acceso universal y que tenga las diferentes interpretaciones según contexto y sus propias experiencias subjetivas. Eso no le baja el nivel al arte, más bien como artistas se debe de tener la humildad de comprender que no todos tienen las mismas herramientas y visiones de análisis, y aún así tienen la disposición y ganas de acceder a esos campos mientras se les permita participar, pero los seguimos excluyendo. ¿Nuestra misión es abrir espacios y generar oportunidades? O, ¿queremos cerrar los espacios y hacerlos exclusivos? Las mismas temáticas de arte de antemano ya excluyen muchos grupos, ¿para qué cerrarlos más?

Algo que me causa mucho conflicto es hacer sentir a los demás mal por ese arte que no hay forma de interpretar o analizar, que como mencioné anteriormente, ni siquiera son intervenidos por el artista, haciendo sentir mal al observador.

El arte, aunque exprese dolor, tristeza y crítica, las obras son para disfrutar, no importa su clase, género, etnia o ubicación geográfica.

Desde la posición de un filósofo o especialista en ciencias sociales puede resultar interesante analizar lo oculto e incomprensible, pero desde una posición donde no se tienen fundamentos teóricos y metodológicos, agradecerán más la transparencia del trabajo realizado.

MARH: Finalmente, ¿qué proyectos o enfoques esperas explorar en el futuro, tanto en términos de estilo como en temáticas o técnicas?

LUJIRA: En este momento estoy muy motivada, ya que, en la búsqueda de ampliar aún más la marca, ahora somos un equipo en Lujira y estamos lanzando dos productos nuevos en la categoría de bebidas.

Tenemos un producto de café de especialidad, con denominación de origen Tarrazú, reconocido a nivel mundial. Actualmente contamos con siete variedades de café escogidos cuidadosamente con un sabor único, asegurando la calidad del café que manejamos con resultados de catación mayor a 85.

Buscamos procesos orgánicos, ya que estamos comprometidos con las prácticas que realizaban nuestros abuelos y generaciones anteriores, donde eran procesos sostenibles con el medio ambiente, que lamentablemente, hemos perdido esos hábitos.

Recordemos que un proceso orgánico apunta a explotar el mejor de los resultados posibles sin adherir ningún componente químico, que usualmente afecta el sabor y calidad del grano. Un método orgánico, aparte de su cero impacto negativo en la tierra y en la salud de los consumidores/productores, da como resultado una experiencia de calidad mundial y a un costo menor que el método tradicional.

Y al tener un equipo comprometido con la calidad que se desea consumir, estamos proyectando también capacitaciones para los que deseen integrarse al método orgánico donde hace más rentable para el productor crear sus propios boinsumos aumentando considerablemente su utilidad en las producciones, ya que nos interesa que se independice fortaleciendo sus ingresos, gracias a la calidad y métodos de trabajo.

Adicional a esto, incorporamos una bebida ancestral llamada hidromiel, la cual es antecesora de la cerveza y el vino. Se considera que es una bebida milenaria consumida desde la antigüedad, de hecho esta bebida se menciona por primera vez en los versos Rig-veda (compuesto entre el 1700 a.C y el 1100 a.C).

Su preparación se fundamenta en la fermentación de una mezcla de agua y miel, que alcanza cierta graduación alcohólica y varía según la relación de miel/agua y la tolerancia de las levaduras al alcohol. Su concentración alcohólica es del 12%. Es desarrollada de manera orgánica con todos los cuidados que se requiere para entregar un producto de calidad.

En definitiva, todos estos pasos de crecimiento de la marca me han motivado a continuar en el proceso de explorar nuevos productos que conecte con la gente y que amplíe las oportunidades no solo mías, sino de todos los que estamos trabajando con la marca.

Para finalizar lo que sí tengo claro es que todo inició por el arte tradicional, lo cual nunca se dejará de producir, desarrollar y perfeccionar. Estamos muy agradecidos con todos los que reconocen la marca y compran los diferentes productos, y sin duda, sigo con las expectativas de seguir abriendo espacios en el mercado tanto nacional como internacional para continuar llevando productos Lujira, según sus necesidades.