Horacio Otheguy Riveira.

Tres mujeres y su madre encerradas con el juguete de sus vidas; como si éstas fueran módulos de construcciones que dan el pego porque tras éxitos o fracasos esconden las voces verdaderas, sin presiones sociales ni familiares, a tumba abierta para resucitar a todo gas, gritando, hablando, compartiendo, cantando…

Las que gritan es una comedia que comienza con un toque de andar por casa, pero que, a poco de andar, sabe alimentarse de géneros variados dentro de un contexto escenográfico sumamente divertido, y a la postre, recorrer toda clase de emociones femeninas hasta forjar tres finales insólitos en los que abunda la creatividad tras una función con muy buen ritmo.

Al frente de la magnífica juerga: cuatro comediantes entregadas con las que resulta muy fácil compartir el encanto de vivir con el viento a favor de las buenas compañías… y el poder ilimitado de la imaginación.

Del sainete interfamiliar a la comedia desenfadada y algo impúdica, y de allí a un cabaret en el que cada una tiene su logro personal en monólogo rompedor. Mas cuando se unen siguen asombrando en diálogos y situaciones muy pulidos.

No sorprende el talento del que son capaces, todas ellas muy aplaudidas en otras obras, sino la capacidad masculina de los autores (uno de ellos también director y productor) para amar a estos personajes, ya en el diseño de un texto que demuestra espléndido recorrido femenino, y luego, en la dirección, al lograr que la unión con las actrices produzca una representación sin fisuras, tan redonda.

Tras los aplausos, sonrisas que uno se lleva con el abrazo de la gracia, el desparpajo y la alegría de vivir de un reparto formidable que navega alegremente en los ambientes creados por la escenógrafa Mónica Boromello: punto muy alto de crescendo ambiental para un espectáculo de contagiosa simpatía.

 

Rosario Pardo con su cabello y planta muy jipi, reúne a las hermanas: alegrías de antaño, frustraciones de aquí y ahora, fértil unión en una casa en las afueras con patrocinio de una madre que quiere prender fuego al sentimiento de culpa. Un cuarteto en busca de la felicidad… en perfecta armonía con los espectadores. Gran éxito en una producción con muchos detalles sorprendentes.

 

Eva Isanta, Pepa Rus, Norma Ruiz: tres personalidades del mundo del show al servicio de tres estupendos personajes.

 

El jueves 7 de noviembre, Camino Miñana realizó una brillante composición en sustitución de Eva Isanta, de baja por enfermedad. Un trabajo formidable a la altura de sus compañeras mucho más fogueadas desde el estreno.

 

 

Texto original: Antonio Rincón-Cano y José María del Castillo

Dirección: José María del Castillo
Productores: Jesús Cimarro y José María del Castillo

Reparto: Rosario Pardo, Eva Isanta [Camino Miñana], Norma Ruiz, Pepa Rus

Escenografía: Mónica Boromello
Iluminación: Pilar Valdelvira
Vestuario: Guadalupe Valero
Composición musical: Guillermo Fernández
Ayudante de dirección: Jesús Redondo
Movimiento escénico: Aleix Mañé
Diseño de maquillaje y Peluquería: Chema Noci
Jefe de producción: Juan Pedro Campoy
Diseño de cartelería: María LaCartelera

Una producción de Pentación Espectáculos y Coribante

TEATRO BELLAS ARTES. HASTA EL 24 DE NOVIEMBRE 2024