Por David Farré /
Hay días en que sabes que nada puede salir mal. En el coche y de camino a ese Festival que tengo marcado en rojo en el candelario, el Embassa’t de Sabadell (para quién no lo conozca que tome nota por su exquisita organización, por su cartel, por su entorno) repaso los temas de los de Constantí. Es cuiroso, hace tiempo que no suenan en mis playlist más habituales pero por un estraño motivo (o no), puedo cantar a pulmón todos los temas ante la sorpresa de quienes comparten semáforo rojo.
El concierto se retrasa media hora, empieza a llover pero eso no importa, como dice una de sus canciones “Està plovent però em vull mullar» y sí aunque siga lloviendo los considerados por muchos los Rolling’s catalanes salen al escenario y ante más de 2000 personas presentan su gira “Cantant les Quaranta” en la que repasarán dos de sus trabajos más icónicos “Bon dia” (1997) y “Agost” (2004).
Como no podía ser de otra manera, el público transgeneracional se ha entregado desde el primer minuto. “Soroll” ha sido el pistoletazo de salida, al que le han seguido himnos (esos que cantaba en el coche hace unas horas) como “Digue’m que m’estimes”, “Una estona de cel”, “Pau”, “Constantí”, “Bon dia” y la siempre dulce “Bona nit”.
Asistir a un concierto de Els Pets para todos aquellos que ya tenemos una edat nos permite recorrer con sus canciones los distintos momentos de nuestras vidas, ya sea por aquellos conciertos de cualquier Fiesta Mayor en la que los vimos o bien esos primeros besos en cualquier playa una noche de verano.
Me gusta esa energía que transmiten, esa felicidad que cada uno de los integrantes de la banda muestran sobre el escenario, conscientes de que a pesar del paso de los años tienen un sinfín de fans que los veneran, que esperan mucho de ellos en los conciertos y sin duda, no les defraudan, saltando y bailando como si esos 40 años que les separan de su primer trabajo no hubieran pasado.
Larga vida a Els Pets, larga vida a este Festival Embassa’t que con un cartel año tras año más potente se está convirtiendo en un referente de los pre-veranos, cuando el sol y los días cada vez son más largos y a pesar de nuvarrones y tormentas, todos tenemos ganas de disfrutar de buena música outdoor.




