Por David Farré /

Right another way, a alling star
Every time I got your eye
It’s been a long road tricky
Takes me to the stars
To those little things we are

“Those little things” para muchos es la canción de Estrella Damm y ese verano de 2016, para mi es la canción que me hace recordar la importancia de las pequeñas cosas, de la importancia de los pequeños detalles, mi canción del cantautor y compositor Ramon Mirabet.

Las fechas navideñas se han caracterizado durante estos últimos años en la ciudad de Barcelona por la celebración de conciertos en lugares emblemáticos y este 27 de diciembre era el turno de la preciosa Basílica de Santa Maria del Pi situada en pleno barrio gótico de la ciudad, dos conciertos programados por la promotora Panda, que casi consiguieron el sold out en ambos pases.

La Basílica del Pi se transformó en un espacio mágico y lleno de emoción con la actuación de Ramon Mirabet. El cantante de Sant Feliu de Llobregat, conocido por su estilo único que fusiona pop, folk y un toque de soul, ofreció un espectáculo íntimo y vibrante que no dejó indiferente a nadie.

El setlist de la noche, una mezcla de temas propios del artista con covers de alguna de sus canciones preferidas como “I still haven’t found what i’m looking for” de los irlandeses U2 o “Somewhere only we know” del británico Keane, ambas preciosas.

No faltaron sus temas más populares como la mencionada “Those little things”, “Magic”, “Home is where the heart is”, y otras no tan conocidas como “If you cry” y la preciosa “Per sempre més” que dedica a su difunto padre.

Fue una noche mágica, poco más de 75 minutos fueron suficientes para que los presentes saliéramos con la sensación de plenitud.

Las últimas líneas quiero hacer especial mención a “Musicals Choir”, el Coro Juvenil de la Escola de Músics. Compartir sus voces con las de Ramon y la acústica especial de la Basílica sin duda fue espectacular y un motivo más para no olvidar esa noche lluviosa de un sábado de diciembre.

Ir a un concierto de Ramon Mirabet es ir a una fiesta coral, donde todos tienen su importancia, como ir a una especie de jam session colectiva en el que público, banda y Coro (en este caso) buscan divertirse y pasar un rato inolvidable, con la música como principal pretexto.