Quienes aman el cine, aman la libertad tanto como sus ideas. Hay películas que viajan por muchos lugares, como cinematecas, festivales y museos, pero hay otra realidad que no es tan colorida: un número importante de producciones quedan confinadas a catálogos, exclusivos para ciertos países, según los acuerdos de distribución o el idioma.

Este fenómeno limita la libertad para acceder a piezas valiosas que existen hoy día, debido a que no están disponibles en la región en la que en la que vivimos, lo cual es una pena para quienes disfrutamos del cine como una expresión de arte.

No obstante, hay una poderosa herramienta que nos permite viajar a nosotros, los amantes del cine, y explorar catálogos internacionales, no solo como una manera para entretenernos, sino para descubrir otros contextos y adquirir nuevos aprendizajes cinematográficos y culturales.

Cuando el acceso cultural depende del lugar desde el que miras

Tener acceso a la cultura audiovisual no es una opción abierta para todos, aun cuando esta abertura lleva al empoderamiento y adquisición de nuevos aprendizajes a través del acervo cultural de otros países, pero lamentablemente esto está condicionado por algunos factores, tales como:

  • Catálogos de plataformas que cambian según el país.
  • Producciones independientes que tienen una distribución de corto alcance.
  • Acuerdos de distribución que priorizan unos mercados por sobre otros.
  • Cine de productores que solo viaja a ciertos países o mercados.

Estos factores no permiten que todos los amantes del cine podamos disfrutar de todas las producciones que existen con la libertad que desearíamos, en especial porque muchas obras están disponibles solo en algunas regiones y esto no les permite tener visibilidad, sino que se forma una barrera.

VPN y acceso cultural: una forma de ampliar horizontes audiovisuales

Por suerte, hoy día no es imposible tener acceso a estos catálogos internacionales que esconden increíbles joyas del cine, pues con una herramienta como la VPN es posible conectarse, aun estando en otro país, y explorar las bibliotecas audiovisuales de otras regiones, con contenido exclusivo para esas áreas que están fuera de nuestro alcance.

De este modo es posible disfrutar de producciones que han tenido una circulación limitada o a producciones independientes, incluyendo aquellas que no circularon en todos los festivales o que solo son distribuidas en mercados específicos.

Esto se debe a que una VPN, o red privada virtual, crea una conexión que permite navegar como si estuviésemos en ese otro país o región. Su instalación es fácil, no requiere de conocimientos técnicos y los precios son muy asequibles. Para los amantes del cine o apasionados por estudiar otras creaciones cinematográficas, este recurso es esencial. Entre los beneficios, encontramos los siguientes:

  • Descubrir piezas cinematográficas que no están visibles en las plataformas locales.
  • Acceder a catálogos internacionales.
  • Libertad para explorar los catálogos audiovisuales de otras regiones y aprender sobre otras manifestaciones culturales que se reflejan en el cine.
  • Una navegación más segura y privada.

Con una VPN podemos disfrutar de una cantidad infinita de producciones que están fuera de nuestra región. Para conocer más detalles, es recomendable revisar la web de VPNPro, en la que encontraremos toda la información para elegir la mejor VPN y hacer una instalación exitosa, sin tener que pagar técnicos. 

¿Por qué los catálogos internacionales ofrecen otro tipo de cine?

Los catálogos internacionales incluyen un contenido diferente al que podemos ver en las plataformas locales que disponemos, ya que, a diferencia de los servidores que se centran en los estrenos grandes, estos catálogos funcionan como bibliotecas globales que incluyen producciones independientes, cine de autor y obras que se presentan en algunos festivales, por lo que hay producciones que no están regidas por las condiciones del mercado que se enfoque en el público masivo, pero que no por ello dejan de ser interesantes o valiosas.

Algunos ejemplos de ello son las siguientes producciones que han tenido un alcance limitado:

  • On Body and Soul (Testről és lélekről): un drama poético e íntimo, de Hungría, ganador del Oso de Oro en Berlín, pero con una circulación muy desigual en toda la región.
  • Leviathan (Lucien Castaing-Taylor y Véréna Paravel): un documental experimental, de Francia y Estados Unidos, que no se encuentra en la mayoría de los catálogos generalistas.
  • Sunset (Napszállta): un drama histórico húngaro, con una estética bastante cuidada y un ritmo pausado, con poca o nula visibilidad fuera de Europa Central.
  • La flor (Mariano Llinás): una producción argentina monumental, difícil de encontrar en plataformas comerciales populares.
  • Correspondencias (José Luis Guerín y Jonas Mekas): una obra epistolar, producida por dos cineastas, que se puede encontrar en plataformas extranjeras culturales.

Estos son algunos ejemplos de piezas audiovisuales interesantes, valiosas y con un contenido que merece ser disfrutado, pero que, lamentablemente, está restringido para muchos países o no está disponible en las plataformas populares de streaming, enfocadas más en el consumo masivo.

Herramientas digitales para acceder a cine internacional de forma responsable

Además del uso de una VPN, que nos facilita el acceso de forma legal a los contenidos de otras regiones, podemos disfrutar del cine cultural y explorar catálogos con producciones europeas, asiático u otras, también es recomendable explorar las bibliotecas audiovisuales de algunas instituciones o universidades o las cinematecas. Por ejemplo:

  • MUBI: un catálogo de cine de autor internacional.
  • Kanopy: una plataforma con documentales y películas de autor.
  • Festival Scope / Doc Alliance Films: con documentales de festivales internacionales y otras películas.
  • Cineteca Digital / European Film Gateway: para encontrar archivos del cine europeo.

Con estas opciones, también podemos complementar el uso de la VPN, y explorar opciones cinematográficas de forma segura y con responsabilidad ética.

Disfrutar del cine internacional y de documentales que están en otras regiones no solo es agrandar la lista de las producciones que vemos, sino que también significa abrir una puerta a otras miradas, nuevas historias y sensibilidades diferentes. Con cada obra que exploramos y que es de otro país o región, adquirimos nuevos conocimientos culturales. Con una VPN, sin duda que podemos experimentar o adquirir otras narrativas adquiriendo una nueva perspectiva de la vida misma, a través de expresiones audiovisuales.