¡Qué bella cosa!
Ensayos abiertos al público
Estudio Corazza para la Actuación
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Por Nuria Ruiz de Viñaspre
En Espacio Zafra (https://espaciozafra.com/), un centro de creación y exhibición artística inaugurado recientemente, y al que os invito seguirle la pista, se presentaron los grupos de Avanzado con “¡Qué bella cosa!”, y qué bella cosa que dos jóvenes elencos nos enseñen a nosotros, que creemos saberlo todo, a transformar el mundo. Y qué bella cosa que esos jóvenes en los que veces no ponemos esperanza alguna sean los principales segadores de inmensos campos de esperanza. Salir de estos ensayos abiertos es volver a sentir que la preciosa herramienta que es la cocina de este “otro teatro” llevada por una amalgama de jóvenes en pleno crecimiento interno nos transforma por completo. Y qué bella cosa que esos jóvenes lean y trabajen el texto, que caminen por el raíl de los clásicos –aunque se salgan a veces a recoger otras flores– y lo traigan todo al hoy encarnado en sus propios cuerpos con todas sus heridas, miserias pero también esa luces montaditas en luciérnagas que son sus propios hallazgos.
Para aquel que no conozca la dinámica de un ensayo abierto, decir que es una de las bases de Estudio Corazza para la Actuación. Así, en esa armoniosa y acogedora sala, volvimos a tener la oportunidad de ver unos ensayos en directo. En estas clases abiertas los profesores acompañan y guían a actores y actrices que responden a cualquier sugerencia de manera muy flexible, por lo que nunca estamos ante un producto cerrado, sino ante algo abierto repleto de constantes cambios. De ahí que resulte tan enriquecedor dadas las distintas impresiones que pueden tener haciendo un mismo fragmento de escena. Al final de cada uno de estos encuentros, se abre un espacio en círculo para que el público pueda comentar el rastro que dejó en sus cuerpos la experiencia.
En ¡Qué bella cosa!, Platónov nos habla de la caída del hombre y con ello de la extinción del mundo, cuando se pierde ese sentido digno de la existencia inherente al ser humano. Habla de la insatisfacción del hombre, esa insaciabilidad que tanto se da hoy en día con la dictadura del like. Ese y no otro es el motor inmóvil de Platónov, una voracidad que le convierte en un depredador emocional. Partiendo de esta idea tan destructiva y oscura, de un Platónov nada saludable, se hizo posible que esa humanidad herida de muerte se transformara en otra cosa más bella, más luminosa, más esperanzadora. Así, los dos elencos de Avanzado construyeron con una coralidad maravillosa, toda la vulnerabilidad de Platónov pero también sus propias vulnerabilidades. Una coralidad que no era simplemente un grupo de personas en escena, sino un mecanismo emocional colectivo subido en un escenario con elementos muy sencillos pero igualmente armónico y elocuente.
Si Platonov se movía límbicamente entre lo irreparable y lo utópico, Corazza se quedaba también iluminando el mundo actual y proponiendo un cambio de guion donde el enfoque de aquel don Juan chejoviano desapasionado, que no buscaba amor sino jugueteos, se convertía en otro ser más amoroso. Un nuevo lugar donde borramos el nombre a ese “hombre” para hacerlo imprescindible. Un lugar donde las emociones, la unión y la transformación son los sabores luminosos que te llevas en la boca.
La introducción de algún que otro pasaje de Noche de Reyes de Shakespeare y poemas de Lorca hacen que formen un trígono perfecto y que sean un apoyo para los dos elenco. Así suenan cancioncillas lorquianas y máximas shakespearianas bajo la mirada de Corazza, que como siempre pone el foco no solo en actuar, que al final aquí no es lo más importante, sino en revelar la humanidad que hay dentro de cada alumno. Y todo a través del texto, de la palabra, consiguiendo transmitirlo al público que lo recoge emocionado.
Muy buena elección esta obra, ya que nos enseña el termómetro de una sociedad que bien pudiera ser la misma sociedad que vemos nada más salimos de la cama. Una obra además escrita por un jovencísimo Chéjov y reinterpretada por estos jovencísimos elencos. En el escenario por lo tanto, todo era joven bello y luminoso excepto esa insatisfacción inicial que aparecía en Platonov, tan vieja ya.
Una experiencia inmersiva que no debes pasar por alto donde finalmente actores y público se abren de par en par en un espacio donde la inmediatez y el “aquí y ahora” son la única norma. Ensayos por cierto que huyen de lo efectista y donde se puede ver sin artificios el crecimiento personal y profesional de unos jóvenes de carne y hueso en los que depositar nuestra esperanza.
Dirección: Juan Carlos Corazza
ELENCO A
30 de enero, 4, 6, 12 y 14 de febrero de 2026.
Actúan Jana, Paula Bisbal, Belén Calvo, Madalina Cojocaru, Carla Dellanna, Antonio Hinojosa, Anais Jiménez, Marco Lucchese Lina Márquez, Ander Martínez, Juan Pescetti, Pedro Retamar, Martina Segura, Joel Soria, Yago Uribe
ELENCO B
31 de enero, 5, 7, 11, 13 de febrero de 2026
Actúan Brianda de Arquer, María Bellido, Toni Bodi, Jorge Corrás, Germán de la Cruz, Iago Díaz, Paloma Lozoya, Paula Machío, Sergi Mancebo, Laia Marí, María Melià, María de Miguel, Nau Munné, Marta Repullés y Gaël Rosales Goethals.




