Horacio Otheguy Riveira.

Humor, teatro, música las tres perlas de Ron Lalá desde hace 20 años. Empezaron de a poco, con ligeros golpes de talento in crescendo, un crecimiento neuro-teatral de excepción que les llevó a recorrer mundo en numerosas giras y abundantes premios. Ahora, vaya gusto que se dan, dominando la siempre vilipendiada o endiosada conquista de las Américas (acaba de suceder con México, y algunos políticos españoles fervientes defensores del honor imperialista, ergo-criminal, del añejo catolicismo nacional).

Los del Ron cantan mucho La Lá en esta anti-ópera escrita por Álvaro Tato con gran conocimiento de causa histórica, y dirigida con la extraordinaria batuta del hombre de acero de la Compañía, Yayo Cáceres. Junto a un grupo de actores-cantantes de excepción logran -guiados por la brillante dirección musical de Miguel Magdalena, también actor cantante- una gozada que puede verse cuantas veces se desee, aunque más no sea por el placer de revivir el talento de los actores -variedad de espíritu de combate, tarde a tarde- y reencontrarse con momentos excepcionales de los tres protagonistas, asumiendo falsos personajes, según la tradición picaresca nacional.

Su ser y no ser entra y sale entre cuadros donde el ingenio escénico baila maravillosamente con el devenir delirante. Así, Juan Cañas, en uno de los personajes sin cargo ni nobleza, confiesa su verdad-verdadera asumiendo la historia del poderoso -y a la postre desgraciado- Felipe II: un aparte magistral ofrecido entre versos y chascarrillos con notables apuntes muy transitados por los historiadores y, en definitiva, una crónica negra del poder absoluto y su caída estrepitosa.

Por donde se mire hay imaginación a raudales, y por donde se les escuche, un fabuloso registro de composiciones originales e inspiradas en clásicos populares. La maravilla irrumpe también en la actualidad con un epílogo de recia raigambre política, bien provista de alegría para combatir el horror del pesimismo, un hermoso cierre con aire de chirigota gaditana.

 

Los padres padrísimos de la Casa Teatrera: Álvaro Tato, izquierda, en la letra, y Yayo Cáceres en la rítmica y atmosférica dirección. Lo mismo se les ve en el patio de butacas, entre el público, o acaso de observadores en un palco. De asombro en asombro, seguramente pergeñando un nuevo espectáculo…

 

Los tres valientes que cabalgan temblores sobre un mar embravecido, entre paisajes llenos de sorpresas. Ninguno es lo que parece, pero de todo nos convencen: el fraile, el marinero y el capitán. 

 

Los que sufren tempestades y engañifas, sofocos y valientes decisiones, y a los lados, de pulcro azul cobalto, los narradores, todos cantan y se mueven con disciplina de sabia escuela ronlalera. (Juan Cañas, Miguel Magdalena, Diego Morales, Luis Retana, Daniel Rovalher)

 

 

Creación colectiva: Ron Lalá
Dramaturgia y letras: Álvaro Tato
Composición y arreglos: Yayo Cáceres, Juan Cañas, Miguel Magdalena, Daniel Rovalher
Dirección: Yayo Cáceres

Reparto: Juan Cañas, Miguel Magdalena, Diego Morales, Luis Retana, Daniel Rovalher

Dirección musical: Miguel Magdalena
Vestuario: Tatiana de Sarabia
Escenografía: Ron Lalá y Tatiana de Sarabia
Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Sastrería: Maribel RH
Fotografía y audiovisuales: David Ruiz
Redes: Ron Lalá
Prensa: María Díaz
Administración: Juan Cañas
Producción ejecutiva: Martín Vaamonde
Diseño de producción: Ron Lalá / Emilia Yagüe

TEATRO INFANTA ISABEL. DESDE EL 22 DE ABRIL 2026