
Redacción.- Ramón Eder (Lumbier, Navarra, 1952) es un aforista singular, incómodo y necesario. Estudió filosofia en la Universidad de Vicennes, y no ha mostrado hasta la fecha el menor interés por los géneros literarios mejor vendidos, como la novela de mercado o el ensayo de divulgación. Cuando consigue interesarse por alguno de los géneros históricos, como pueden ser la poesía lírica (Axur xaxas Mlo, Lágrimas de cocodrilo) o el relato breve (La mitad es más que el todo), lo hace con actitud irónica y con ánimo intempestivo. Durante las últimas dos décadas ha cultivado con innegable fortuna el género aforístico, con doce libros y tres antologías en su haber. Destaca el volumen Pequeña galaxia, preparado por José Luis Trullo, donde se recopilaban sus textos sobre el aforismo.
Nuevas ironías, el volumen que acaba de publicar Renacimiento en la colección ‘A la mínima’, dirigida por Manuel Neila, sin duda alguna el mayor experto en el género breve ahora mismo en nuestro país, recoge siete de los últimos libros publicados en dicha editorial con posterioridad a una primera entrega antológica, titulada Ironías (2016). «A juzgar por su amplia y acendrada obra», apunta Neila, «Ramón Eder prefiere la compañía de los aforistas irónicos y humorísticos (Lichtenberg, Oscar Wilde, Jules Renard), antes que la de los lúgubres y sepulcrales (La Rochefoucauld, Schopenhauer, Cioran), en la más frecuentada tradición posmoderna, para huir de la cárcel de la melancolía», esa mazmorra en la que muchos se acaban confinando por no ser capaces de asumir sus propias limitaciones. El contenido del libro ha sido seleccionado y preparado por Ricardo Álamo, quien además ha escrito una presentación al volumen.


