Horacio Otheguy Riveira.

En 1957, en un gran kiosco de la plaza de Callao, una isla rodeada de diarios del régimen franquista, y afines. La isla -por entonces un islote que se convertiría en una nación- se llamaba: Primer Acto, fundada por el crítico José Monleón y José Ángel Ezcurra. Lo recuerda Ángela Monleón -la actual directora de esta revista-libro- y va de la mano de la IA, donde se puede leer: «Su aparición fue clave para la renovación del teatro español durante la dictadura, ya que se convirtió en un espacio de resistencia cultural, reflexión crítica e investigación teatral».

Memoria y resistencia que, a lo largo de los años y las diferentes etapas de esta democracia que avanza a trompicones, con no pocos obstáculos, vuelve la vitalidad del arte escénico -en todas sus disciplinas- a convocar talentos que, a menudo con muy pocos estímulos económicos, se entregan limpia, corajudamente para una lucha sin cuartel contra tanta barbarie y desmemoria…

A esta fuerza de la naturaleza se le dedican 40 páginas de reflexiones de muy variadas personalidades de este mundo nuestro que, tras la salva de aplausos desnuda la escena y sus creadores, se deslizan por teclados con el fin de amalgamar los diversos rostros de la esperanza.

Una corriente de pensamiento brotado del amor por un arte que forja historias y personajes que, respirando  al mismo tiempo que los espectadores anónimos, ofrecen espejo y reconquista, canción y grito, lazos -en fin- con los que envolver el regalo solidario.

Al difuminarse las luces, guardan el teclado, se alejan sus siluetas, se escuchan sus pasos en una renovada noche para fabular historias con las manos tendidas.

Y después, PRIMER ACTO se hace eco con algunos ojos húmedos, y fortalecidas sonrisas.


¡NO PASARÁN! – UN VERSO DE LOPE Y LOPE EN UN VERSO – UN CANON DEL TEATRO DEMOCRÁTICO EN ESPAÑA – CORRESPONDENCIAS – ÉRASE UNA VEZ… ÍNSULA DRAMATARIA – EN VOZ ALTA- ESCENARIOS – RESEÑAS – HASTA SIEMPRE

La mancha, de Sergio Serrano

Aquí también los árboles son verdes, de Paz Palau

La marcha real, de Fernando Arrabal

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Puerta de entrada a la Casa-Museo de Lope de Vega en Madrid.

Un verso de Lope y Lope en un verso por José Bergamín (páginas 39 a 43)

Conferencia leída ante el micrófono de Unión Radio de Madrid, el 9 de mayo de 1935. Publicada en el nº 37 de Primer Acto (1962)

«… Lope no es otra cosa. entre otras cosas, que el más hondo y firme poeta español, independiente y revolucionario de la libertad.

¿Pero aún hay Abelardos? / ¿Aún viven Abelardos? / ¡No habéis visto un árbol viejo, / cuyo tronco, aunque arrugado coronan verdes renuevos? / Pues eso habéis de pensar, / Y que pasados los tiempos / yo me sucedo a mí mismo.

Esta es la respuesta de Belardo -es decir, de Lope-, que este intercala en una comedia de su última época: ¡Si no vieran las                                                              mujeres! Comedia en que, deliciosamente, se pierde el tiempo por                                                        un juego exclusivo de amor…

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